Opinión

JEANNE BAKER y JULIA DAWSON: Miami y las lecciones de Ferguson

Al igual que la gente, las ciudades pueden aprender de sus propios errores o de los errores de otros. La última opción es preferible. Los recientes acontecimientos en Ferguson, un suburbio de Saint Louis, puede ser instructivo para cualquier ciudad de Estados Unidos. El pasado sábado, un oficial disparó y mató a Michael Brown, un hombre afroamericano desarmado, mientras caminaba cerca de la casa de su abuela. La muerte a tiros expuso las profundas divisiones raciales y económicas presentes en la comunidad. En la medida en que la respuesta policial a las protestas se ha intensificado, la comunidad ha sido desgarrada y lo que queda claro es que muchos de los ciudadanos no confían en la policía y sienten que sus voces no han sido escuchadas.

La ciudad de Miami ha tenido su historia turbulenta relacionada con tiroteos policiales. Sólo el año pasado, una investigación realizada por el Departamento de Justicia (DOJ, en inglés) encontró que había “motivos razonables para creer que (el Departamento de Policía de Miami, en inglés MPD) se involucra en un patrón o práctica de uso excesivo de la fuerza con respecto a las descargas de armas de fuego”.

Esta fue la segunda vez que el Departamento de Justicia tuvo motivos para investigar el Departamento de Policía de Miami en poco más de una década. La primera investigación se inició en mayo de 2002 y se basó en las denuncias de que oficiales habían utilizado excesiva fuerza letal y no letal. El Departamento de Justicia llegó a la conclusión en 2003 de que había deficiencias en las prácticas de investigación del Departamento de Policía de Miami y observó que el uso de la fuerza letal por parte de oficiales a veces era evitable. También señaló que la promesa de un Panel de Investigación Civil (CIP, en inglés) debe proporcionar un mecanismo de supervisión fundamental y ser un importante elemento disuasorio para la mala conducta policial.

El Panel de Investigación Civil, que se estableció en 2002, consta de 13 miembros diversos de la comunidad que están autorizados para revisar e investigar las denuncias de mala conducta de los miembros juramentados del departamento de policía. La intención era que la relación entre los residentes y la policía contara con rendición de cuentas, transparencia y legitimidad. Funcionando como debería, proporciona un foro independiente e imparcial donde el público puede conocer cuándo ha sido agraviado por la policía y ofrece una vía de comunicación a través de la cual los miembros del panel pueden proporcionar perspectivas y recomendaciones al Jefe de la Policía y el gobierno municipal.

En una época de mayor y más rápido escrutinio por parte de los medios, no hay problema o controversia que permanezca local. Sin embargo, más a menudo, es durante la toma de decisiones a nivel local cuando ocurren los cambios fundamentales relacionados con el incremento de la confianza hacia la policía y la seguridad en la comunidad. Por lo tanto, el aporte de la comunidad es valioso para los ciudadanos, funcionarios electos, y para el departamento de policía. Una buena supervisión civil puede impedir la desconfianza y la ira que precede disturbios. Como Martin Luther King dijo: “el motín es el lenguaje de los no escuchados”; el Panel de Investigación Civil es un foro para ser escuchado.

Fue una coalición de organizaciones comunitarias la que se unió en 2001 para exigir la creación de un órgano comunitario de supervisión para la policía de Miami, ganó 73.8% de apoyo en una votación pública vinculante, y permitió el nacimiento del panel en los estatutos y el código de la ciudad. La coalición estuvo impulsada por los disparos que le quitaron la vida a siete jóvenes de raza negra en el transcurso de tan sólo siete meses en 2010/2011, y esa misma coalición se reunión una vez más para monitorear y estudiar el rendimiento actual del panel.

Desafortunadamente, después de tres años y medio de escrutinio, la coalición que ayudó a crear el Panel de Investigación Civil ha presentado recientemente pruebas a la Comisión de la Ciudad de Miami demostrando que el panel actual no está cumpliendo con su misión ni con los requisitos de la Carta Constitucional y el código de la ciudad. En respuesta, los comisionados municipales nombraron un Comité Independiente de Revisión de cinco miembros para examinar el desempeño del panel y sus asesores independientes.

La coalición tiene la esperanza de que la importante labor del Comité de Revisión Independiente colocará el Panel de Investigación Civil de nuevo en el camino correcto, por el bien de todos los Michael Browns que viven en la Ciudad de Miami.

Copresidentas, Comité de Prácticas Policiales, ACLU de Florida, sede local de Miami.

Miembros de la coalición de organizaciones comunitarias del panel de investigación civil.

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