Opinión

No a las armas en las escuelas

Una multitud de estudiantes y personas que los apoyan marcha en San Francisco en una protesta contra la violencia con armas, el 14 de marzo.
Una multitud de estudiantes y personas que los apoyan marcha en San Francisco en una protesta contra la violencia con armas, el 14 de marzo. AP

Esta semana tuve la oportunidad de conversar, durante el programa de radio La Hora del Regreso junto al ex alcalde Raúl Martínez, quien lo presenta, con una maestra de la escuela Marjory Stoneman Douglas, sobreviviente de la masacre de Parkland. El tema principal era que los maestros del condado Broward, lugar donde ocurrió la masacre, no están de acuerdo con portar armas en las escuelas. La junta escolar del condado votó esta semana con un rotundo NO.

Esta decisión me hace suponer que cuando los legisladores en Tallahassee incluyeron esta cláusula en la nueva legislación para supuestamente controlar o regular la compra y venta de armas en la Florida, lo hicieron para tratar de mermar los reclamos de la Asociación Nacional del Rifle, entidad que aboga por el porte de armas libre y sin mayor regulación. Les salió el “tiro” mal, porque esa misma asociación demandó al estado por otra cláusula de la ley en la que se subirá la edad legal para portar armas de 18 a 21.

El hecho de que en el condado donde ocurrió la fatal masacre, la mayoría de los maestros se nieguen a ser portadores de armas, muestra que la medida es obsoleta. Así como lo es la populista legislación, que se ha quedado corta, con todo y que el gobernador (que próximamente se creía se lanzaría a un escaño por el Senado) dijo que para firmarla hablaría con los padres de familia de la escuela. De repente hubiese sido mejor hacer un sondeo entre los maestros.

Yo no logro entender por qué para nuestros legisladores es tan difícil ver el sentido común de lo que está pasando. Prohíban los rifles de asalto, en principio, destinen los fondos a policía escolar calificada, aseguren la entrada a las escuelas públicas, si tienen que poner detector de metales, pues pónganlos. Resulta ser que para esto no hay fondos. ¿Pero sí los hay para más ayuda para la asesoría psicológica de los estudiantes y para calificar a personal (no calificado) de las escuelas a portar armas? Es ridículo.

Si bien la asesoría a través de consejeros para estudiantes es primordial, es algo que en principio debería haber estado en su lugar hace mucho tiempo, y que ahora, tardará en ser efectivo porque desafortunadamente hay muchos estudiantes que seguramente pidieron ayuda por ser acosados, o maltratados y nunca la recibieron (por falta de recursos).

Una de las frases que más me impactó de lo que decía la maestra con la que conversamos en el programa de radio es que “en estas elecciones habrá un cambio”.

Los legisladores que no pueden usar el sentido común, ya sea por ideologías extremas que nada tienen que ver con la era en la que estamos viviendo (como rezarle a Dios para que esto no vuelva a pasar, o creer que vivimos en la época de los cowboys), o porque reciben donaciones de la Asociación Nacional del Rifle u otras empresas relacionadas, deberían ser castigados durante las elecciones.

La maestra agregó que “los jóvenes, aunque no puedan votar, se asegurarían a través de investigaciones de las donaciones de informarles a sus padres y otros adultos por quién votar”. Parece ser que es lo único que funciona y que la verdadera democracia empezará en estar informados antes de votar.

Periodista y presentadora de televisión y radio.

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