Cartas

Una ayuda para llegar al paraíso

Los cubanos tenemos fama de alborotados, gritones y de querer siempre tener la razón, pero en estos momentos hay un silencio de cementerio. Que el presidente está mal, que no acaba de resolver su gabinete, que en Cuba hay represión, en fin, un sinnúmero de cosas que aparentemente son relevantes en algunos casos y en otros no.

Pero hay un tema que nadie toca, ni protesta, ni dice nada: miles de cubanos varados en distintos países de América Latina. ¿Es que esas personas, que en muchos casos vendieron todo lo que tenían por salir del país por cualquier vía, no son cubanos igual que todos nosotros que por una u otra razón salimos de Cuba?

Los que están varados en distintos países latinoamericanos tienen sus razones, quizá ya no tanto políticas, si se quiere, aunque en Cuba todo gira en torno a la política, como la necesidad que tiene todo ser humano de realizar sus sueños, que a veces se convierten en pesadilla.

Se les debe dar la oportunidad de llegar a donde tenían pensado: a la tierra prometida, Estados Unidos. ¿Por qué no se hace una campaña en favor de aquellos que salieron antes de la fecha en que se derogó el decreto de pies secos, pies mojados? Después de eso, pues que la inmigración desde Cuba se rija por las leyes establecidas por este país como se hace con los demás países.

Que los sordos hablen, que ayuden a los que los necesitan, como otros muchos nos ayudaron a nosotros, a estar en el paraíso que esperábamos encontrar y que muchos no encontraron.

José P. Zaragoza

Miami

  Comentarios