Cartas

Abandono y salud mental

Una estudiante llora junto a un automóvil de la policía después de la matanza cometida en la escuela secundaria de Parkland, el 14 de febrero.
Una estudiante llora junto a un automóvil de la policía después de la matanza cometida en la escuela secundaria de Parkland, el 14 de febrero. AP

Ocurrió otra vez y desafortunadamente ocurrirá de nuevo. La masacre del Marjory Stoneman Douglas High School en Broward no es la primera y rogamos a Dios sea la última.

Estamos confrontando numerosos detonantes, que llevan a tragedias como esta. En primer lugar, la familia. Muchos niños y jóvenes están creciendo en hogares donde a veces solo hay uno de los padres, inclusive a veces una abuela, hasta una hermana mayor. La formación de un ser humano comienza desde la cuna, con regulaciones, con buenos ejemplos y con mucho amor. La soledad y el abandono afectan la salud mental. Ellos van creando mentalmente su propio mundo y por supuesto no es nada bueno, pues se sienten solos, acorralados, cargados de ira, no entienden qué les está pasando y descargan su furia contra seres inocentes.

Soy sencillamente una madre, una abuela; mis oraciones están con todos y cada uno y como dije al principio, rogando a Dios que no vuelva a suceder. Mis consejos son que en vez de cárceles construyan más hospitales, que se dediquen única y exclusivamente a las enfermedades mentales y algo muy importante, como existió en años pasados, un policía en cada escuela, tanto elemental como intermedia y secundaria.

Cada vez que nos levantemos tratemos de solucionar estos problemas que hay en esta sociedad. No lo dejemos pasar; dentro de unos días, ya nadie hablará de esto y los que pueden hacer por el futuro de este país se enfrascarán en otras cosas. Hablemos de esto todos los días. No descansemos hasta que se dé prioridad a las enfermedades mentales.

Esther Almeida-Díaz

Miami

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