Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Los floridanos tienen el derecho de saber

El sargento Alex Bello, de la policía de Miami Beach, usa una cámara corporal en un entrenamiento, en el 2015.
El sargento Alex Bello, de la policía de Miami Beach, usa una cámara corporal en un entrenamiento, en el 2015. THE MIAMI HERALD

Lentamente, pero con firmeza, la Legislatura de la Florida, controlada por los republicanos, ha socavado importantes pilares de la Ley de Transparencia. Esto debe parar.

Evitar que se reduzca el derecho de los floridanos a saber lo que está pasando debe ser prioritario cuando el período de sesiones de la Legislatura comience el mes próximo y los legisladores continúen sus esfuerzos por cerrar la puerta a un gobierno abierto.

En este período de sesiones, nos concentraremos en las propuestas de ley más onerosas y en su impacto en la Florida si se aprueban. Aplaudimos el tesón de la Fundación de la Primera Enmienda y de su presidenta, Barbara Petersen, que ha dado la voz de alarma.

Entre las propuestas que este año atentan contra la transparencia está la Propuesta de Ley del Senado 968, presentada por el senador estatal Randolph Bracy III, demócrata por Orlando. La medida bloquearía la publicación de una fotografía, video o audio sobre un homicidio en la Florida. El representante estatal Chris Latvala, republicano por Clearwater, presentó una propuesta similar en la Cámara, pero por ahora ha sido desestimada.

La medida consiste en lo siguiente: si una exención aprobada el año pasado se enmienda, como la medida intenta, se prohibiría que cualquier grabación de la muerte de una persona se entregue a los medios y, por lo tanto, se difunda al público.

La ley ya prohíbe la difusión de ese tipo de grabaciones sobre la “muerte de un agente de la ley que estaba cumpliendo su deber oficial”. El esfuerzo actual extiende la prohibición a la “muerte de una persona”. La medida es retroactiva y se aplicaría a grabaciones que ya existen.

La medida ha despertado la preocupación de defensores de la transparencia y del gobierno abierto, que temen que afecte la supervisión de los policías en el estado.

Entendemos que algunos piensan que está bien que no se dé publicidad a la muerte de una persona. Dirían algo así como: “Esos son los medios que quieren difundir la muerte de una persona para tener más público”. Pero esa es una interpretación errónea.

La propuesta evitaría la demanda para ver las imágenes captadas en la cámara corporal de un agente de la ley, negando la misma razón por la que ahora muchos policías llevan cámaras en su uniforme.

Petersen dijo que la propuesta “bloquearía la capacidad del público de ver acciones controversiales de agentes de la ley”. Eso no está bien cuando se examina un caso en que un policía dispara y mata a alguien.

Si la propuesta se aprueba, y un agente mata a una persona, y surgen preguntas sobre el uso de fuerza letal, el departamento de policía no tendría que divulgar el video.

Se ha indicado que la propuesta es en respuesta al tiroteo masivo en el aeropuerto de Fort Lauderdale-Hollywood, en el que hubo cinco muertos, y a la matanza en el club nocturno Pulse, en Orlando, donde murieron 49 personas.

Varios medios de prensa demandaron a la ciudad de Orlando para que divulgara cientos de llamadas al 911 que hicieron clientes del club mientras ocurría la tragedia. Un juez se puso de parte de los medios y ordenó divulgar casi todas las grabaciones. Los familiares de algunas víctimas se disgustaron con esa decisión.

Pero las llamadas le dieron al público detalles de la forma en que los agentes del orden respondieron a la tragedia, y revelaron que algunos heridos esperaron horas antes de que los ayudaran.

Las llamadas al 911 fueron dolorosas, pero los detalles sobre la actuación de los agentes de la ley no se deben ocultar a los residentes del estado.

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