Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Más personas al borde de la pobreza en Miami-Dade

Manifestantes en Miami exigen el aumento del salario mínimo a $15 la hora, en julio del 2015.
Manifestantes en Miami exigen el aumento del salario mínimo a $15 la hora, en julio del 2015. AP

Si lo sospechaba, aquí está la verificación de una realidad chocante para muchas familias de Miami-Dade: la vida se está poniendo más dura para los que ya tienen problemas financieros.

La evidencia proviene de un reciente informe ALICE de United Way de la Florida, que documenta anualmente la situación de los núcleos familiares.

Las siglas ALICE lo dicen todo: Activos Limitados, Ingresos Constreñidos, Empleados. Examina la situación de “los núcleos familiares cuyos ingresos están por encima del nivel federal de pobreza pero por debajo del costo de la vida en el condado”, más el ingreso medio por núcleo familiar contra el presupuesto mensual de las familias.

Para Miami-Dade, las cifras fueron sombrías este año, menos alentadoras que en los condados de Broward, Monroe y Palm Beach: la agencia halló que el 58 por ciento de nuestras 858,000 familias locales viven por debajo del nivel de pobreza, o ligeramente por encima.

Eso significa que viven con estrés, de cheque en cheque, pasando trabajos para cubrir las necesidades básicas, decidiendo qué pagarán este mes y qué puede esperar al siguiente.

El nivel federal de pobreza es $24,250, pero el informe ALICE estima que en Miami-Dade, el presupuesto mínimo de supervivencia para una familia de cuatro es $56,753, un aumento de unos $8,600 en los tres últimos años. Muchos vecinos apenas ganan lo suficiente para vivir.

El informe indica que seis de cada 10 residentes de Miami-Dade tienen dificultades para pagar necesidades básicas como la comida, la vivienda, el transporte, la atención médica y el cuidado de los niños. Es un 50 por ciento más que hace tres años, a pesar del mejoramiento de la economía en general.

Solo cuatro condados en el estado, mayormente condados rurales, tienen porcentajes más elevados, según el informe, basado en la Encuesta de la Comunidad Estadounidense del 2015 y en otros datos económicos.

Las cifras en los condados de Broward, Monroe y Palm Beach fueron más alentadoras. En Broward, el 44 por ciento vive bajo el nivel de pobreza o de cheque en cheque; en Palm Beach, el 40 por ciento, y en Monroe, el 46 por ciento.

Al nivel del estado los números mejoran ligeramente. El informe muestra que el 29.5 por ciento de las familias floridanas que trabajan tienen dificultades para que el dinero les alcance, y otro 14.5 por ciento gana ingresos por debajo del nivel federal de pobreza. En combinación, las cifras son el 44 por ciento, o 3.3 millones de familias del total de 7.5 millones de familias en el estado.

¿Qué está pasando entonces en Miami-Dade? Probablemente un problema de oferta y demanda.

Mientras en el condado las viviendas económicas prácticamente han desaparecido, los salarios se mantienen en general bajos y el costo de las necesidades básicas y del transporte y los peajes desangran el bolsillo de muchos. Hay empleos, pero no de salarios altos.

La combinación de estos factores ha causado una caída económica en Miami-Dade. Para la clase media y la pobre, la calidad de vida se sigue deteriorando lentamente. Miami no deja de figurar en las listas de las ciudades más caras.

Hay varias iniciativas, cívicas y gubernamentales, para intentar resolver este enorme desafío. Pero es preciso que se unan para lograr un cambio notable.

Muchos líderes comunitarios han dicho que están conscientes de la disparidad económica que crece entre los ricos y los pobres. Este informe aclara que debemos actuar rápidamente para detener esta caída libre.

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