Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Inmigración y votos

Viviana Ivalo, de Argentina despliega la bandera estadounidense en Miami después del discurso del Presidente sobre inmigración.
Viviana Ivalo, de Argentina despliega la bandera estadounidense en Miami después del discurso del Presidente sobre inmigración. Especial/el Nuevo Herald

El gobernador del estado de Nueva Jersey, el republicano Chris Christie, había mantenido hasta ahora un silencio discreto sobre la política de inmigración vigente. Pero esta semana firmó un texto que expresa la oposición a la acción ejecutiva del presidente Barack Obama sobre la inmigración.

La orden de Obama evita la deportación de casi 5 millones de inmigrantes indocumentados, aquellos que tienen hijos nacidos en Estados Unidos y no han cometido delitos. Fue una respuesta a la inacción del Congreso sobre el tema de reformar un sistema de inmigración que no resuelve las necesidades actuales.

El documento que firmó Christie fue presentado el lunes por los estados de Nueva Jersey, Texas, Luisiana y Dakota del Sur, exhortando a una corte de apelaciones a ratificar una orden judicial para bloquear la acción ejecutiva del Presidente.

Christie ha criticado anteriormente las posturas de Obama ante la inmigración, pero se había abstenido de definir la forma en que él abordaría el problema. La exhortación a bloquear la acción presidencial sitúa al gobernador del Estado Jardín en una oposición directa al intento de Obama de proteger a los inmigrantes. Ahora que posiblemente Christie se lance a buscar la candidatura presidencial, su postura hace pensar que está tratando de ganarse el favor de la línea dura del partido. Es una acción encaminada a ganar los votos conservadores.

Pero Christie está obviando que su estado es uno de los más afectados por el problema migratorio.

Mientras tanto, el senador Bob Menéndez, demócrata por Nueva Jersey, ha defendido la acción ejecutiva sobre inmigración. Menéndez dijo que no hay que olvidar que “aproximadamente 204,000 personas en Nueva Jersey serán capaces de salir de las sombras y contribuir a la comunidad y a la economía gracias a las acciones ejecutivas del presidente… Son mamás y papás, gente buena, gente trabajadora, que se inscribirán ante el gobierno, pasarán por una revisión de antecedentes, obtendrán un permiso para trabajar, pagarán impuestos y ya no temerán a la deportación”.

Lo que este dilema indica es la urgencia de elaborar y aprobar una reforma integral del sistema de inmigración. Una reforma que contemple una solución humanitaria a la difícil situación de millones de personas que viven con el temor diario a ser deportadas y separadas de sus familias. Y también una reforma que proteja mejor nuestras fronteras, imponga la ley con eficacia y nos permita saber quién entra y quiénes están aquí.

La acción ejecutiva de Obama no es la solución, sino un alivio. Pero los que se oponen deben presentar una alternativa viable, realista y humana a uno de los problemas más acuciantes de nuestro tiempo, no emitir declaraciones con fines políticos.

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