Editorial

El Nuevo Herald recomienda: para gobernador de la Florida

El gobernador de la Florida, Rick Scott, participa en un acto de campaña  en Winter Park.
El gobernador de la Florida, Rick Scott, participa en un acto de campaña en Winter Park. AP

El gobernador Rick Scott empezó su mandato con un nivel de popularidad lejos de ser envidiable. Pero supo capear la crisis económica que azotaba al estado cuando asumió el cargo, y favoreció la creación de empleos dando respaldo a las empresas y evitando la fuga de negocios. El desempleo ha bajado a poco más del 6 por ciento.

Scott no aceptó fondos federales para construir un tren bala que uniría Miami con Orlando y Tampa y habría creado miles de puestos de trabajo. Pero ha promovido la creación del enlace ferroviario All Aboard entre Miami y Orlando. No es lo mismo que el tren bala, pero es algo.

Asignó fondos para la necesaria ampliación del calado en el Puerto de Miami. Bajó los seguros de automóviles. Estuvo a favor (aunque primero estuvo en contra) de que los estudiantes indocumentados pagaran la misma matrícula universitaria que los residentes legales de la Florida. En su último año ha dado marcha atrás a posiciones muy conservadoras y se ha acercado más a la gente.

El ex gobernador Charlie Crist –antes republicano, después independiente y ahora demócrata– aceptó el rescate federal cuando estaba al timón del estado. Fue un paso necesario para que la economía floridana no cayera más en el abismo. Está a favor de la expansión del Medicaid y quiere subir el salario mínimo, dos temas a los que Scott se opone. Pero en su etapa como gobernador no dio un apoyo tan decisivo a los negocios para crear más trabajos como el que Scott ha brindado.

Ambos candidatos han tenido el buen tino de elegir a hispanos como compañeros de boleta –Scott a Carlos López Cantera y Crist a Annette Taddeo–, reconociendo el peso de la comunidad hispana en el estado. Ambos son personas brillantes. En el caso de López Cantera, su experiencia en la política como legislador en Tallahassee lo convierte en un buen enlace entre el gobernador y la Legislatura. Taddeo no tiene esa experiencia.

Scott ha reconocido la importancia de las escuelas públicas al devolver fondos que había quitado al sistema en los inicios de su mandato. Se ha acercado a la población hispana del estado, comunicándose incluso en español, una deferencia que debe ser elogiada. En el último año se ha mostrado más cerca de la gente común, de la mayoría. Es posible que lo haya hecho por conveniencias políticas, pero aun así el resultado es positivo. De ser electo, debería cambiar sus puntos de vista sobre la expansión del Medicaid y el salario mínimo, dos medidas necesarias para los floridanos de menos ingresos que mejorarían la calidad de vida en nuestro estado.

Esperando que Scott siga el camino que ha emprendido el último año y dé un giro de 180 grados sobre el Medicaid y el salario mínimo, el Nuevo Herald recomienda a RICK SCOTT para gobernador de la Florida.

ENMIENDA 2

Legalizar la marihuana con fines médicos no es una decisión fácil. Puede cambiar muchas cosas en el estado, y no todas para bien.

Apoyamos el uso de la marihuana medicinal para aliviar los padecimientos de personas enfermas. Pero tememos que personas inescrupulosas podrían recibir autorizaciones para vender marihuana medicinal, y usar esas autorizaciones con fines de lucro ilícito. En un estado donde el fraude al Medicare y la venta de drogas como el Oxycodone han tenido una incidencia altísima, la enmienda podría abrir una caja de Pandora.

Debe aprobarse el uso de la marihuana medicinal para ayudar a los enfermos. Pero la forma en que se llevaría a cabo la distribución del remedio no se ha planeado bien. Según la enmienda, los médicos darían una tarjeta autorizada por el Departamento de Salud de la Florida a los pacientes para que puedan adquirir marihuana medicinal en dispensarios abiertos al efecto. Se espera que abra una gran cantidad de estos dispensarios. Pensamos que este sistema tiene vulnerabilidades que dejan un gran margen para la trampa; por lo tanto, debería reescribirse la ley de forma que el proceso de otorgamiento de las licencias para la distribución sea más riguroso y el estado pueda ejercer un mayor control. Los enfermos deben recibir todo el alivio posible para su condición, pero la enmienda a la Constitución debe reescribirse.

El Nuevo Herald recomienda votar NO a la enmienda 2.

Nota: Vea hoy en Séptimo Día, página 27A, la lista completa de las recomendaciones para las elecciones.

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