Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Guillermo Fariñas y la campaña de Joe García

Guillermo Fariñas (centro) en un video de campaña del congresista demócrata Joe García (izq.).
Guillermo Fariñas (centro) en un video de campaña del congresista demócrata Joe García (izq.). Tomado de video

La aparición del disidente cubano Guillermo Fariñas en un anuncio de campaña del congresista Joe García, que busca la reelección, ha provocado un revuelo.

Realmente, ha sido motivo de gran sorpresa la intervención de Fariñas, un disidente de largo historial de oposición al régimen cubano, en un anuncio de una campaña política norteamericana, lo cual constituye un hecho sin precedentes.

Por supuesto, como expresó la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, una organización sin fines de lucro que promueve cambios democráticos en la isla, y que organizó el reciente viaje de Fariñas a Estados Unidos y otros países, Fariñas tiene todo el derecho de emitir su opinión, “bajo su responsabilidad y amparado por la libertad de expresión que se goza en todo país democrático”.

El congresista García también tiene todo el derecho de estructurar su campaña electoral de la forma que estime más conveniente.

Ahora bien, la polémica que se ha levantado en torno a la inusual aparición de un disidente cubano en un anuncio político arroja dudas sobre la eficacia del mensaje. Fariñas puede elogiar a quien desee en cualquier lugar del mundo, pero aparecer en la publicidad de una campaña electoral es otra cosa. Fariñas es un luchador contra el castrismo y un héroe que ha estado varias veces al borde de la muerte al llevar a cabo huelgas de hambre, pero no vota en Estados Unidos.

El opositor acaba de salir al mundo tras pasar largos años en la burbuja de aislamiento a que el régimen cubano somete a los residentes de la isla. Es dudoso que tenga un conocimiento de primera mano de la forma en que funcionan las campañas electorales en Estados Unidos, muchas veces contiendas reñidas donde no se da cuartel.

Además, La Habana podría utilizar esta sorpresiva aparición del disidente en una campaña en Miami para tratar indirectamente de desacreditar al movimiento opositor cubano, al que siempre ha acusado de operar al servicio de políticos cubanoamericanos y de recibir dinero de Washington.

En realidad, no valió la pena que García –que no carece de respaldo entre los votantes– incorporara a Fariñas a su publicidad electoral. Esta polémica a última hora es más contraproducente que beneficiosa para la campaña de García y coloca a Fariñas en un escenario que no es el suyo.

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