Andrés Oppenheimer

El Congreso está jugando con fuego

¿Aprobará el Congreso de los Estados Unidos los acuerdos de libre comercio pendientes con Colombia, Perú y Panamá? ¿O Washington le dará la espalda a algunos de los pocos amigos que le quedan en América Latina?

Tengo que confesar que, cuando le hice estas preguntas esta semana a varios expertos en negociaciones comerciales -en momento que el presidente peruano Alan García estaba cabildeando en Washington a favor del tratado y el presidente colombiano Alvaro Uribe estaba a punto de iniciar un viaje similar- me sorprendió el pesimismo de la mayoría de ellos.

Yo me esperaba que muchos dijeran que el Congreso ratificaría estos tratados a último minuto, por un strechísimo margen, como ha ocurrido otras veces en el pasado. Sin embargo, muchos me dijeron que existe una gran posibilidad de que el Congreso no lo haga, y que en los hechos le diga a América Latina: "Hasta la vista, baby"

La Casa Blanca y los líderes de la mayoría demócrata del Congreso están negociando cláusulas sobre derechos sindicales, medio ambiente y derechos de propiedad intelectual que los demócratas quieren ver incluídos en estos tratados. Pero hay varias trabas.

Problema número 1: el tiempo se está acabando. El Congreso debe aprobar estos tratados a más tardar el 30 de junio, cuando expire la autoridad legislativa del presidente Bush para firmar tratados de libre comercio en forma expedita.

Problema número 2: incluso si la Casa Blanca y los líderes de la mayoría demócrata llegan a un acuerdo, no hay garantías de que el pleno del Congreso lo apruebe. La mayoría de los demócratas no quieren antagonizar a los sindicatos, que se oponen a los tratados de libre comercio. Como mucho, quizás voten por un tratado de libre comercio con Corea del Sur, aduciendo razones geopolíticas.

Problema número 3: un creciente número de republicanos, influenciados por conductores de televisión sensacionalistas que predican el aislacionismo, como Lou Dobbs de CNN, se están volteando contra el libre comercio. Según los expertos, mientras los recientes tratados de libre comercio fueron aprobados con la ayuda de 15 votos demócratas, los acuerdos pendientes quizás requieran casi 60 votos democratas.

David Lewis, vicepresidente de la empresa de consultoría Manchester Trade en Washington, D.C., apenas ve un 30 porciento de posibilidad de que los acuerdos pendientes sean aprobados.

"Hay una probabilidad de 30 por ciento que el acuerdo con Perú sea aprobado. Para Colombia y Panamá, las probabilidades son del 25 por ciento como mucho'', me dijo Lewis.

Colombia enfrenta una batalla cuesta arriba por las crecientes preocupaciones de los demócratas sobre acusaciones de la oposición de que la familia Uribe ha tenido lazos con grupos paramilitares de derecha. El tratado de Panamá es el menos controversial de todos, pero apenas fue notificado al Congreso el mes pasado, por lo que es el más atrasado en la agenda del Congreso, dice Lewis.

Richard Feinberg, un ex jefe de asesores de asuntos interamericanos de la Casa Blanca durante el gobierno de Bill Clinton, me dijo que ve un 33 por ciento de probabilidad de que se aprueben.

"Estoy muy pesimista'', dijo Feinberg. "En el lado republicano, hay un miedo de que si ofrecen concesiones, los demócratas van a pedir cada vez más. En el lado demócrata, hay una profunda desconfianza de que los republicanos implementen fielmente cualquier acuerdo''.

La ex representante de Comercio de los Estados Unidos, Carla Hills, se negó a jugar el juego de los porcentajes, pero me dijo que "esto va a ser difícil''. Añadió que muchos miembros del Congreso de los Estados Unidos ignoran los beneficios de estos acuerdos para todos los países involucrados.

Peter Hakim, presidente del Diálogo Interamericano, un centro de estudios hemisféricos en Washington, D.C., calculó la probabilidad de ratificacion de los acuerdos en un 50 por ciento.

"Si no son aprobados, será un gran retroceso'', dijo Hakim. "Este es un tema que los Estados Unidos han estado promoviendo fuertemente desde el gobierno de George Bush padre. Si no son aprobados por el Congreso, los Estados Unidos serán vistos como un socio mucho menos confiable''.

Mi opinión: esto es cosa seria. Quizás estemos siendo testigos de un alejamiento de los Estados Unidos de América Latina, en momentos en que el presidente narcisista leninista de Venezuela, Hugo Chávez, está expandiendo su influencia en la región, y cuando China, India y otras potencias emergentes están ocupando cada vez más espacios en varios países.

Los demócratas se han venido quejando -con toda la razón- durante los últimos seis años de que Bush no le ha prestado suficiente atención a América Latina. Si los demócratas ahora se niegan a ratificar estos tratados, despues de dos décadas en que tanto presidentes republicanos como demócratas han estado predicando el libre comercio, serán responsables de la bofetada más grande de Estados Unidos a Latinoamérica en la historia reciente.

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