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Venezuela: reforma con olor a dictadura

Al conocerse el proyecto de reforma constitucional de Venezuela, varios analistas afirmaron que se trataba de una copia de la Constitución de Cuba.

''El modelo que proponen es simplemente un clon de la Constitución cubana de 1976, enmendada en 1992'', dijo el abogado y editorialista Asdrúbal Aguiar.

Según Aguiar, la nueva reforma de la Constitución de Venezuela propugna la conformación de un poder popular que coincide con el que prevé la carta magna cubana.

Otros consideran que, si bien hay algunas similitudes en la concentración del poder en una sola instancia, cada constitución responde a un modelo de desarrollo político diferente y que, por lo tanto, son más las diferencias que las similitudes.

''Yo no creo que se pueda hablar de un calco de la venezolana de la cubana, porque en la de Cuba, con todo y que Castro es un caudillo que impone su mandato, formalmente la Constitución responde a un modelo más asambleísta, mientras que la de Venezuela es la cesión de poder a una persona'', señaló a El Nuevo Herald el analista político Ricardo Sucre.

De acuerdo con Sucre, en materia militar lo más parecido que encontró entre las dos constituciones fue la figura de las regiones de defensa, llamadas así en la constitución venezolana y ''zonas de defensa'' en la cubana. En ambos casos son áreas especiales destinadas a preparar las condiciones de estado de guerra o de emergencia.

Aguiar aseguró que la reforma propuesta por Chávez trata de imitar el sistema cubano al consagrar la virtual desaparición de la división de los poderes legislativo, ejecutivo y jurisdiccional y de las estructuras verticales del Estado.

Con la nueva reforma, agregó, la actual jerarquía nacional, estatal y municipal, ``se ve desplazada por una suerte de organización federal socialista donde el propio Presidente, por vía del decreto y no de elección, crea las provincias federales, los distritos federales y junto con esto el llamado poder popular del que surgen las comunas, de ésta las comunidades y de allí la ciudad socialista''.

En el ámbito de la economía, la situación es también similar, precisó Aguiar. Sumados los artículos de

la nueva reforma y anteriores disposiciones que le concedieron el control de la labor legislativa del Estado,

Chávez quedaría con el control inobjetable de la planificación centralizada de la economía socialista como lo tiene Castro.

''En el tema de la propiedad privada hay una simbiósis absoluta entre ambas constituciones'', opinó Aguiar, al advertir que, aunque la reforma propuesta contempla la propiedad privada, la deja sin ninguna seguridad jurídica.

Según el catedrático, el artículo reformado advierte que los medios de producción deben haber sido legítimamente adquiridos.

''Lo que eso significa es que se puede cuestionar la legitimidad de ese medio y, como lan Constitución dice que la economía es socialista, el que tenga una propiedad privada no puede disponer de ella sino está contribuyendo a la economía socialista'', afirmó Aguiar. ``¿Dime si eso no es Cuba?''

En su alocución ante la Asamblea Nacional de Venezuela el 15 de agosto, el presidente Hugo Chávez reconoció que consultó los aspectos centrales de la reforma con el mandatario Fidel Castro, el presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, y el presidente nicaragüense, Daniel Ortega.

De esas conversaciones, agregó, llegó a la conclusión de que quizás uno de los aspectos más delicados de la carrera hacia el socialismo es el tratamiento que se le deber dar a la noción de propiedad privada.

''Algunos defienden la tesis, y la han escrito, de la eliminación de toda forma de propiedad privada sobre los medios de producción'', dijo Chávez. ``Yo, por supuesto, que no comparto esa idea, y tengo mis justificaciones, y además tengo infinidad de horas y horas de conversación con testigos y protagonistas de otros tiempos, en los que se intentó en otros lugares construir el socialismo o donde se construyó como en Cuba, por ejemplo''.

Chávez explicó que, al preguntarle a Ortega sobre los errores cometidos en su gobierno, éste dijo que fue ``la pretensión de eliminar de un tajo propiedades productivas pequeñas, medianas''.

La propiedad privada continúa siendo reconocida en la propuesta de reforma constitucional con algunas restricciones y al lado de otras formas de propiedad social u oficial a las cuales la propuesta de reforma concede mayor importancia.

El Nuevo Herald seleccionó los conceptos de soberanía, propiedad privada, educación, libertad de expresión y religiosa, entre otros, de la Constitución venezolana y la reforma propuesta y los cotejó con el contenido de la cubana.

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