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Multinacional alemana centro de escándalo en Colombia y Argentina

Astillero de Cotecmar, perteneciente a una corporación naval del gobierno de Colombia que contrató con una empresa alemana la construcción de una patrulla guardacosta citada en un supuesto caso de soborno.
Astillero de Cotecmar, perteneciente a una corporación naval del gobierno de Colombia que contrató con una empresa alemana la construcción de una patrulla guardacosta citada en un supuesto caso de soborno.

La multinacional alemana de ingeniería Ferrostaal AG, constructora de embarcaciones y submarinos, se encuentra en el centro de un escándalo por el supuesto pago de sobornos a funcionarios de Colombia y Argentina.

La subsidiaria en Colombia de la empresa reconoció esta semana que sus oficinas en Alemania fueron allanadas por la fiscalía primera de Munich en el desarrollo de una investigación por supuestos sobornos, pero advirtió que la pesquisa "es contra personas determinadas y no contra Ferrostaal AG''.

El pronunciamiento de la subsidiaria se produce luego de que el semanario alemán Der Spiegel informó que Ferrostaal AG actuó como intermediaria de otra firma para pagar los sobornos y cobraba por esta gestión.

Una empresa con sede cercana al puerto de Bremen, al norte de Alemania, no identificada por la publicación, habría sido la favorecida con la adjudicación en Colombia del contrato de 28 millones de euros para la adquisición de una embarcación guardacosta.

La subsidiaria supuestamente pagó sobornos de 625,000 a 850,000 euros a funcionarios claves en la "Armada Nacional y el Ministerio [de Defensa]'', afirma Der Spiegel.

Por esta intermediación, Ferrostaal Colombia presuntamente recibió un 5 por ciento de comisión.

Se cree que Ferrostaal AG, agregó la publicación, también entregó comisiones ilegales a los servicios guardacosta de Argentina en el 2006.

La revista relaciona estos casos con el arresto de Klaus Lesker, miembro de la junta directiva de la compañía. Lesker, de 50 años, había sido nombrado en el 2006 para impulsar los negocios internacionales de la empresa, especialmente en América Latina.

Oficialmente, la fiscalía informó en julio del año pasado que se arrestaron tres personas y se realizaron allanamientos de oficinas y residencias de 17 ciudades alemanas en desarrollo de una pesquisa por sobornos.

La acción se concentra en la sospecha de "pagos ilegales hechos en conexión con contratos para la construcción de remolcadores de altamar'', explicó Thomas Steinkraus-Koch, vocero de los fiscales de Munich.

En el comunicado enviado a El Nuevo Herald, Camilo Martínez Rey, gerente de la subsidiaria en Colombia, citó a la empresa alemana Fassmer Gmbh como la compañía que contrató en forma directa con la Armada y el Ministerio de Defensa y reiteró que la investigación no se dirige contra su empresa.

"Ferrostaal AG de Alemania en ningún caso se ha prestado ni se prestará para que, como lo han informado algunos medios de comunicación, se realicen arreglos por fuera del marco legal colombiano y mucho menos que impliquen sobornos o acto ilegal alguno'', expresó Martínez.

El astillero alemán Fassmer Gmbh contrató en el 2007 la construcción de un buque patrullero, con una dependencia marítima del gobierno de Colombia (Corporación de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo de la Industria Naval, Marítima y Fluvial --COTECMAR), según lo reconoció el Ministerio de Defensa de Colombia en un comunicado.

El ministerio afirma que si bien Ferrostaal representa a Fassmer Gmbh en Colombia en esta ocasión la contratación fue directa entre el gobierno y el astillero alemán.

Fassmer Gmbh afirmó por su parte que ha cumplido "los requerimientos éticos y legales establecidos en estos procesos, por lo cual rechazamos el estar involucrados en cualquier actividad de tipo ilegal''.

Entrevistado por la cadena radial Caracol, el ex ministro de Defensa de Colombia (2006-2009), Juan Manuel Santos, dijo que los procedimientos implantados por él en el ministerio hacen "prácticamente imposible'' que un grupo pequeño de personas tomaran decisiones tan importantes sin que pasara por los respectivos controles, aunque no descartó la posibilidad de una trampa.

"Uno nunca puede garantizar que un avivado se haya tratado de aprovechar por eso. Le hemos pedido a las autoridades que aceleren la cooperación judicial para saber qué hay de cierto porque no se sabe si el contrato fue en 2008 o en 2009'', manifestó Santos Calderón, candidato presidencial por el Partido de la U.

Santos dijo que se enteró de que en Alemania circula una versión en el sentido de que ‘‘la compañía que está acusada pedía plata para sobornar, diciendo que iba a sobornar a fulano y sutano y se quedaba con esa plata''.

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