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El misterio rodea llegada de un yate fantasma a la Florida

Funcionarios intentan desanclar un yate en Redington Beach, Florida, el 26 de agosto del 2010. El Sea Ray Sundancer encalló cerca del mediodía el 25 de agosto. Los detectives todavía están tratando de averiguar a quién pertenece el lujoso barco, que se vende por alrededor de $ 1 millón.
Funcionarios intentan desanclar un yate en Redington Beach, Florida, el 26 de agosto del 2010. El Sea Ray Sundancer encalló cerca del mediodía el 25 de agosto. Los detectives todavía están tratando de averiguar a quién pertenece el lujoso barco, que se vende por alrededor de $ 1 millón. AP Photo/St. Petersburg Times

Un polémico empresario millonario de Yucatán, México, es parte del rompecabezas que tratan de armar detectives estatales para descifrar el misterio de un yate encontrado el miércoles en las costa norte de la Florida con el motor encendido y nadie a bordo, según informó a El Nuevo Herald una portavoz de la oficina del alguacil del Condado de Pinellas.

La portavoz Cecilia Barreda afirmó que los investigadores están reuniendo información sobre Arturo Millet Reyes, un acaudalado empresario que declaró que el yate de medio millón de dólares le fue robado en una marina de Cancún, según informó la Associated Press.

Millet, sin embargo no ha presentado ninguna petición a las autoridades de Estados Unidos para reclamar la propiedad de la embarcación de 43 pies, informó Barreda.

Según Barreda, los detectives que atienden el caso están al tanto de los antecedentes del empresario, que han sido publicados por periódicos de los estados mexicanos de Yucatán y Quintana Roo, a raíz del hallazgo de la embarcación.

Las notas periodísticas recordaron una petición pública que hizo un comentarista deportivo local para que se investigue el origen de la fortuna de Millet, de 43 años, así como algunos detalles de un escándalo que lo vinculó a un supuesto fraude en la compraventa de tierras de ejidos de Yucatán.

Millet, quien es presidente del Mérida Fútbol Club, un equipo de fútbol de segunda división, no respondió varias llamadas de El Nuevo Herald a su oficina en Mérida, Yucatán.

Un oficial de la capitanía de puerto de Isla Mujeres, balneario cercano a Cancún, dijo a El Nuevo Herald que Millet notificó el robo de la embarcación desde el sábado.

"Yo estaba muy preocupado por lo que hubiera sucedido'', declaró Millet a la Associated Press. "Mi primera preocupación era lo que podrían hacer con el bote, si lo iban a usar para tráfico de drogas o algo así''.

Durante años, la zona en donde fue supuestamente hurtada la embarcación ha sido un febrilpunto de llegada de cubanos indocumentados que son introducidos ilegalmente a México desde Cuba en embarcaciones rápidas, algunas robadas en México o en el sur de la Florida.

Algunos de los cubanos indocumentados declararon a El Nuevo Herald el año pasado que el lucrativo negocio del contrabando humano está controlado por líderes de los carteles mexicanos de la droga que, en sus casos, los mantuvieron secuestrados y los golpearon para presionar a sus familiares en Estados Unidos a que pagaran el dinero por sacarlos de la isla.

La escena de la que fueron testigos varios residentes de Redington Beach al mediodía del miércoles podría pasar por el comienzo de una película de suspenso.

Un yate Sea Ray Sundancer avanzaba a tres nudos por hora en medio de fuertes olas y sin ningún pasajero o tripulante a la vista.

"Yo pensaba, oye, está como cerca, creía que iba a girar, pero no giró. Se vino derecho hacia la playa'', le dijo al diario St. Petersburg Times, Gener Borg, residente del área de 68 años que disfrutaba de una taza de frutas y cereales frente a la costa.

Su esposa llamó al 911.

Al abordar la embarcación Making Waves, los patrulleros de una unidad marítima del Condado de Pinellas no hallaron pasajeros. Tampoco había señales de violencia. El equipo de navegación estaba intacto, incluyendo el sistema de localización geográfica GPS, lo cual podría permitir a las autoridades reconstruir el recorrido del bote.

Un hombre de Tampa no identificado le dijo a los investigadores que había vendido a Millet el bote en el 2008. La embarcación, que exhibía una bandera de México en la proa y otra de Estados Unidos en la popa, está registrada en Jupiter con fecha vencida. El diario Por Esto, de Yucatán, citó reportes de que el bote podría pertenecer a un delegado del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

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