Bernadette Pardo

La importancia de la perseverancia de la comunidad LGBT en Florida

El artista David Rohn (extrema der.) y su pareja, Adora (centro) le dan la bienvenida a un grupo de visitantes a su estudio en Fountainhead Studios en Little Haiti, como parte de la celebración de Celebrate Orgullo Hispanic LGBT, el 1ro de octubre.
El artista David Rohn (extrema der.) y su pareja, Adora (centro) le dan la bienvenida a un grupo de visitantes a su estudio en Fountainhead Studios en Little Haiti, como parte de la celebración de Celebrate Orgullo Hispanic LGBT, el 1ro de octubre. pportal@miamiherald.com

Imagínate que un día de estos te casas con el amor de tu vida y pones la foto de la boda con tu flamante pareja en Facebook. El lunes cuando llegas al trabajo tu jefe te despide con todas las de la ley porque te has casado con alguien de tu mismo sexo y a él no le gusta nada de eso. Según Tony Lima, “eso se ve todos los días en este estado porque no hay una ley que te proteja de sufrir discriminación por tu orientación sexual”. Lima es el director ejecutivo de SAVE, una organización que aboga por los derechos de la comunidad lesbiana, gay, bisexual y transgénero (LGBT).


El matrimonio entre personas del mismo sexo es legal en la Florida desde enero del 2015. Sin embargo, no hay una ley estatal para proteger a estas parejas legalmente casadas de discriminación en el empleo o vivienda. Nueve condados y 30 ciudades tienen leyes locales para proteger a la comunidad LGBT, entre estos Miami-Dade, Broward y Monroe, así como Miami y Miami Beach. Hialeah y Miami Shores prohíben la discriminación por orientación sexual en los empleos públicos, pero no en los particulares.

Este año en Tallahassee una propuesta de ley para protección laboral de la comunidad LGBT murió en el comité judicial del senado. Se trabó primordialmente por el tema de los transgéneros y los baños que a tantos obsesiona. No sé por qué aquí no se hacen los baños públicos como en Europa, con tabiques de arriba a abajo, así nadie se entera a quién tiene al lado. En todo caso la Corte Suprema de la nación va a debatir este trascendental tema en su próxima sesión.

La propuesta de ley para la protección laboral de la comunidad LGBT será presentada de nuevo en Tallahassee el año entrante y ya cuenta con el apoyo de varios legisladores conservadores republicanos. Esta semana en Miami se anunció la creación del grupo conocido por sus siglas CRSE, conservadores que apoyan la igualdad para todos. El grupo incluye a republicanos como los congresistas Ileana Ros-Lehtinen y Carlos Curbelo, así como al senador estatal Miguel Díaz de la Portilla. Para la congresista Ros-Lehtinen este es un tema personal más que político ya que su hijo es transgénero. Curbelo y Díaz de la Portilla son conservadores de centro derecha que han optado por dar un paso al centro izquierda en temas sociales como este.

En la Florida ha sido un largo camino para la comunidad LGBT, que nos ha demostrado paso a paso la importancia de la paciencia y la perseverancia en una democracia.


La primera gran batalla fue en Miami en 1977, cuando Save Our Children, una coalición de conservadores cristianos liderada por la cantante y vocera del jugo de naranja, Anita Bryant, logró revertir una ordenanza local que prohibía la discriminación por orientación sexual en las áreas de empleo y vivienda. En 1977 también la legislatura estatal aprobó una ley prohibiendo el matrimonio entre personas del mismo sexo. Desde entonces la comunidad LGBT no ha dejado de luchar por sus derechos en las cortes y en las urnas. En el 2014 se anotó una importante victoria cuando una corte de distrito en la Florida determinó que prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo es inconstitucional.

La protección laboral de la comunidad LGBT estará ahora en manos de la legislatura estatal. Extender esta protección contra la discriminación en el empleo sería bueno para todos en la Florida. Según un análisis del economista Dale Brill, de Thinkspot, esto podría crear 35,000 nuevos empleos en los próximos 10 años y tendría un impacto de $3.91 millones en la economía del estado.


Pero el tema de fondo aquí no es económico sino humano. La tragedia de la discoteca Pulse en Orlando nos abrió a todos los ojos a la vulnerabilidad de la comunidad LGBT . No hace falta ser homosexual o tener una hermana lesbiana o un hijo transgénero para darse cuenta de la importancia de extenderle a esta comunidad tan perseguida los mismos derechos que tenemos todos.

  Comentarios