Bernadette Pardo

BERNADETTE PARDO: Antes de entrar en el desierto

Desde hace dos años, el senador estatal republicano de Hialeah, René García, ha sido la voz que clama en el desierto sobre el urgente tema de los seguros y el acceso al cuidado médico. Este año estamos a punto de entrar en el desierto sin ni siquiera una cantimplora de agua. Si nuestros legisladores estatales no actúan en los próximos sesenta días las consecuencias serán severas para todos y evaporarían el superávit de $1,000 millones en el presupuesto estatal de este año.

El meollo del asunto es Obamacare, o mejor dicho el rechazo visceral al plan nacional de salud por parte de los legisladores estatales republicanos que año tras año han dejado sobre la mesa $50,000 millones en fondos federales para expandir el programa de Medicaid estatal y poder extender cobertura médica a cerca de un millón de residentes del estado que no la tienen. El senador García ha presentado varias propuestas de ley que permitan utilizar estos fondos federales para el bien de nuestros ciudadanos. Hasta ahora sus colegas las han ignorado.

Pero ya no hay tiempo para más teatro barato y guaperías ideológicas. Este es el último tango en Tallahassee con los fondos de Obamacare. Si los legisladores no hacen algo antes del 30 de junio la Florida no solo perderá los $50,000 millones en fondos federales para expandir el Medicaid sino también otros $2,000 millones en fondos federales para compensar a hospitales públicos como el Jackson por darles atención médica a los que carecen de seguro. El Jackson perdería unos $200 millones al año de estos fondos federales conocidos como LIP. Eso es más de lo que recibe del impuesto local del medio centavo que pagamos en Miami Dade. Y adivinen quién va a tener que cubrir la diferencia. La gran ironía es que esos fondos federales provienen de impuestos que ya hemos pagado los residentes de la Florida al Tío Sam.

Como nos dice Anette Taddeo la activista y ex candidata demócrata a la vicegobernación: “Si no aceptamos ese dinero federal nos va a tocar el bolsillo a todos. Es nuestro dinero y lo vamos a perder”. Por eso Taddeo apoya la recién presentada propuesta del Senado estatal para rescatar estos fondos. Este año la propuesta de García también cuenta con el apoyo de una coalición bipartidista que incluye grupos como empresarios y cámaras de comercio.

La propuesta (SB7044) utilizaría cerca de $3,000 millones de esos fondos federales al año para crear un mercado administrado por el estado que subsidiaría una serie de seguros privados para residentes que trabajen y ganen entre $16,000 y $33,000 al año. Otros $2,000 millones en fondos federales reemplazarían los fondos de LIP para compensar a hospitales como el Jackson . El acceso a seguro médico razonable para sus empleados ayudaría a empresarios de la Florida a evitar millones de dólares en multas. No es exactamente una expansión del Medicaid pero es más o menos el mismo perro con diferente collar. Y ladra, señal de que cabalgamos.

Pese a que el 1 de julio nos adentramos en terra incognita, la Cámara de Representantes estatal parece inamovible en su oposición. Steve Crisafulli, el presidente de la cámara baja, ha dicho que no tiene el menor interés en el plan del Senado.

El Senado no pudo permanecer de brazos cruzados cuando se enfrenta a una pérdida de $2,000 millones para nuestros hospitales, nos dijo el senador García ayer, cuando regresó de Tallahassee. “Por eso hemos presentado este plan que es una forma responsable y realista de hacerle frente a los retos de salud que enfrenta el estado”.

Más claro ni el agua. Esta es la última cantimplora antes de entrar en el desierto. Los miembros de la Cámara de Representantes en Tallahassee no pueden seguir de brazos cruzados.

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