Bernadette Pardo

Una breve escala en la tierra prometida

Dan Gelber, ganador de la alcaldía de Miami Beach, se toma un selfie con dos partidarias.
Dan Gelber, ganador de la alcaldía de Miami Beach, se toma un selfie con dos partidarias. The Miami Herald

Estamos temporalmente en la tierra prometida. En la antesala del fin de esta terrible temporada de huracanes tenemos, de repente en el otoño, el clima perfecto, días claros, soleados y frescos que invitan a disfrutar de los placeres más sencillos como sentir la brisa meciéndonos en una hamaca. En el mundo convulso de la política también hemos llegado a un maravilloso oasis con las promesas aún por cumplir pero presentes. Los recién electos alcaldes de Miami y Miami Beach insisten en que lo mejor está por venir. Me conformo con Thanksgiving que viene pronto y que promueve la gran virtud de la gratitud.

Doy gracias por los votantes que sí acudieron a las urnas esta semana, entre un 10 y un 15 por ciento. Fueron pocos pero fueron inteligentes.

Aunque muchos profesan un rechazo tajante a las dinastías políticas me parece que tienen un cierto encanto porque nos enlazan con partes del pasado y nos hacen mirar hacia el futuro con cierta continuidad. Los recién electos alcaldes de Miami y Miami Beach, Francis Suárez y Dan Gelber, son hijos de alcaldes en sus respectivas ciudades. Xavier Suárez, el padre de Francis, fue el primer alcalde de Miami nacido en Cuba. Seymour Gelber, el padre de Dan, fue fiscal, juez y luego alcalde de Miami Beach. Tanto Francis como Dan tienen un dedicación heredada a la política local y la conocen a fondo, Francis como comisionado y Dan como ex legislador estatal. Como dijo este último en su campaña, “sabemos que las elecciones tienen consecuencias y estas nos tocan muy de cerca en nuestros hogares”.

Ambos enfrentan problemas similares como el de las inundaciones debido al cambio climático y la subida del nivel del mar. Miami Beach estuvo en la vanguardia en tratar de combatir estos efectos con la iniciativa del alcalde saliente Philip Levine. En Miami el nuevo alcalde y la comisión tendrán una importante infusión de fondos para construir estaciones de bombeo y muros. Los votantes de la ciudad el martes aprobaron una emisión de bonos que le dedicara casi $200 millones a esos proyectos.

Otros $100 millones de esa emisión irían a tratar de aliviar otro de los grandes dolores de cabeza en la ciudad, el alto costo de la vivienda. Suárez está buscando la forma de multiplicar esa inversión con la extensión de otras zonas tributarias y proyectos en sociedad con el sector privado. Todo esto requerirá una estricta supervisión.

El más emocionado con el triunfo de Francis fue su padre, el ex alcalde Xavier, quien dijo que su hijo “sabe más de muchos temas de lo que sabe su padre”.

Pero el mejor protagonista del regreso al pasado en esta elección fue el antiguo rival de Suárez, el ex alcalde Joe Carollo. La historia de Carollo merece una película o al menos una telenovela. En mi opinión Carollo fue el primer Donald Trump de la política sin los miles de millones con que cuenta el presidente. Es un político astuto, populista, irreverente y luchador. Fue precisamente Carollo quien después de perder la alcaldía de Miami en las urnas la ganó en las cortes 4 meses después, desbancando al alcalde Suárez después de su segunda toma de posesión.

Según Carollo, “en Miami no se puede ser políticamente correcto… Porque los traficantes de influencia quieren convertir los gobiernos locales en piñatas”. En esta ocasión Carollo nos dice que se postuló al escaño de la comisión que deja vacante su hermano Frank después de ver la miseria en la que vive mucha gente en la Pequeña Habana. Nos dice que su prioridad principal es el establecimiento de una Autoridad de Vivienda en Miami y que sabe exactamente cómo hacerlo. Por el momento logró el 30% de los votos en una contienda con 7 candidatos e irá a una segunda vuelta.

Mención honorifica y enhorabuena al ganador de la contienda por el distrito 4 de la comisión de Miami, Manolo Reyes. Después de vivir en el distrito 47 años y de postularse 7 veces a la comisión logró el sueño de representar a sus vecinos que tan bien conoce. Reyes nos dice que quiere crear una brigada de limpieza en la ciudad donde tantos están malacostumbrados y tiran la basura en cualquier parte. Así como el amor entra por la cocina el amor a las ciudades entra por la limpieza.

Ciudades limpias que no se inunden, menos impuestos, más parques, viviendas decentes para todos. Vivimos temporalmente en la tierra prometida. Disfrutemos el momento.

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