Bernadette Pardo

Alcalde fuerte o Alcalde Maduro

Lo de alcalde fuerte no es nada nuevo bajo el sol de Miami. El primero en sugerirlo modestamente para el condado fue el ex alcalde Alex Penelas en 1992, hace un siglo. El primero en disfrutar del cambio fue Carlos Álvarez. Pero la dicha con nuevos poderes le duró poco. En el 2011 Álvarez fue despachado como bola por tronera por los votantes en un referendo revocatorio histórico. Hialeah ha tenido alcalde fuerte desde tiempos inmemoriales.

Ahora en Miami se abre de nuevo la posibilidad de establecer un alcalde fuerte.

La campaña para cambiar la carta constitucional de la ciudad apenas comienza. Esta semana el autodenominado grupo MIAMI (Miamians for Independent and Accountable Mayor Initiative) presentó oficialmente el borrador de la propuesta. La campaña a favor del cambio a alcalde fuerte cuenta con $1 millón que sobró de la campaña de Francis Suárez, quien ganó de calle.

El flamante alcalde Suárez nunca ha escondido su preferencia por un alcalde con más poderes ejecutivos. En dos ocasiones trató de convencer a sus colegas en la comisión para ponerlo en la boleta pero no lo logró. Ahora como alcalde está al frente de la iniciativa con la esperanza de que una petición ciudadana la ponga en manos de los votantes.

Suárez considera que un gobierno de alcalde fuerte sería mucho más eficiente y transparente. Hoy en día el único funcionario municipal nombrado por el alcalde es el administrador y tiene que ser confirmado por una mayoría de la comisión. Una vez nombrado el administrador, el alcalde no puede ni siquiera llamar al jefe de obras públicas para pedirle que tape un bache. Todo tiene que ir a través del administrador. Para un alcalde hiperactivo que está en todo y que tiene una visión apremiante del futuro eso tiene que ser frustrante.

Algunos consideran que el sistema de alcalde fuerte sería más costoso ya que la forma ideal de implementarlo sería sustituir al administrador por dos subadministradores, uno a cargo de finanzas y otro de administración, según Penelas. Pero Penelas considera que no tiene por qué ser más costoso y sí sería mucho más eficiente lo que es menos costoso.

Los comisionados de la ciudad no están muy enamorados de la idea de darle más poder al alcalde. Joe Carollo comparó a Suárez con Nicolás Maduro en una reciente entrevista en este diario. Según Carollo, la campaña de alcalde fuerte “es la versión miamense de la Constituyente”, refiriéndose a la inmensa estafa electoral perpetrada por el régimen de Maduro en Venezuela para perpetuarse en el poder. Me parece que el comisionado Carollo exagera bastante. Ese es su estilo. Hay que recordar lo que le pasó a Carlos Álvarez en el condado. En Miami puede ocurrir lo mismo si los votantes se rebelan contra un alcalde, ya sea fuerte o no. Gracias a nuestras leyes aquí no hay Maduros, solo pasados por agua.

El comisionado Carollo tiene un punto válido. Bajo la iniciativa del grupo MIAMI, si los votantes aprueban el cambio a alcalde fuerte el primer beneficiado sería el propio Francis Suárez, quien paga la campaña y quien asumiría los nuevos poderes en medio de su mandato. Eso es algo que tendrían que dilucidar los votantes de Miami que no lo eligieron como alcalde fuerte.

Por ahora el único poder palpable del alcalde es el del veto a una comisión de cinco miembros. Por eso es que el ex alcalde Maurice Ferré dice que para gobernar en Miami “sólo hay que saber contar hasta tres”. Para ir más allá de este eterno triángulo la propuesta de alcalde fuerte merece al menos llegar a manos de los votantes de Miami.

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