Bernadette Pardo

No es el mall de mis sueños

El American Dream Mall, que se alzará en el norte de Miami-Dade, será el más grande de Estados Unidos.
El American Dream Mall, que se alzará en el norte de Miami-Dade, será el más grande de Estados Unidos. el Nuevo Herald

En eso del “shopping” no soy una adicta pero sí una pionera. Yo estaba aquí cuando abrió el centro comercial de Dadeland nada menos que en 1962. También presencié la apertura a bombo y platillo del Bayside Marketplace en 1987. “Sic Transit Gloria Mall”. El “shopping”, que antes era más bien un deporte, se ha convertido en una religión, sobre todo aquí en el Sur de la Florida. La semana pasada los comisionados de Miami Dade, con solo una excepción, le dieron religiosamente el imprimátur a la futura construcción de un templo gigantesco y surrealista al consumismo que rige la región.

El comisionado Xavier Suárez, que votó a favor, nos dice que fue un voto de zonificación y que el terreno clasificado como industrial podía desarrollarse como industrial. La comisionada Daniella Levine Cava, que votó en contra, nos dice que el condado pudo haber logrado mucho más para sus residentes en esta transacción con una compañía que va a gastarse $4 mil millones.

En todo caso fue el primer paso importante hacia la construcción del American Dream Mall, que será el centro comercial más grande en la historia de este país. Estará ubicado en 200 acres justo al sur de Broward y al norte de Hialeah. Aunque Broward amenazó con poner una demanda debido al impacto que tendrá el proyecto en el tráfico del condado, el alcalde de Hialeah, Carlos Hernández, aplaudió el proyecto como una importante fuente de trabajo para su comunidad.

Y cuidado con decir que este va a ser un centro comercial. Eskangar Ghermezian, quien preside la compañía canadiense Triple Five, que gestiona el mega mall, insiste en que pese a que tendrá cientos de tiendas el American Dream es la última guaracha del género. Menos mal porque casi todos los centros comerciales que conozco están en declive, por no decir en bancarrota, gracias a Amazon.

Pero el American Dream viene con todo: una loma para esquiar con nieve artificial, un parque acuático, un lago artificial con submarinos, un hotel de 2,000 habitaciones. Algo así como un crucero gigantesco permanentemente encallado en un pantano caliente con 70 mil personas a bordo que no tienen más nada que hacer que gastar dinero, o sea, la imagen perfecta del infierno. Pero en fin, para gustos se han hecho colores.

“Es horrible”, nos dice Roger Álvarez, abogado que vive en Miami Lakes y llega a su bufete por la I-75. “El tráfico, que ya es insufrible, será peor y aunque nos suba el valor de las casas nos baja la calidad de vida”. Según estudios comisionados por Triple Five, el aumento en el tráfico sería de 70 mil viajes de auto al día, el equivalente al tráfico diario en la autopista 836. A esto habría que añadirle otros 50 mil viajes al día cuando la Compañía Graham construya en sus tierras aledañas al American Dream. Será una transformación masiva de unos 500 acres en el condado. Álvarez se queja de que los residentes no fueron consultados. “No contaron con nadie”, nos dice , “eso estaba arreglado antes de la votación”.

El alcalde Carlos Giménez lleva dos años impulsando el proyecto y estaba orondo el día de la votación. Dijo: “Este es el proyecto más grande en la historia del condado”.

Para ser el proyecto más grande, su oferta laboral deja mucho que desear. De los 14,000 nuevos trabajos que promete crear American Dream, el 60%, según sus propios estimados, tendría sueldos de menos de $25,000 al año. El cabildero de Triple Five Miguel Díaz de la Portilla, quien es capaz de venderle hielo a los esquimales en el Polo Norte y candela al diablo, instó a los comisionados a “mantener vivo el sueño”. $25,000 al año no es el sueño ni el futuro que queremos para nuestros hijos.

Ese fue uno de los motivos por los que la comisionada Levine Cava emitió el único voto en contra del proyecto. Eso y la inevitable congestión de tráfico que vaticinan, así como preocupaciones sobre el impacto en el medio ambiente con tanta agua sin reciclar. Al final de la larga jornada la comisionada le deseo éxito y todo lo mejor al proyecto.

Yo también. Es más, les agradezco que si todo sale bien habrá 70 mil personas menos en las playas, museos y tiendas que yo visito. Cada loco con su tema y a mí el American Dream me parece una locura.

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