Bernadette Pardo

Maestros merecen salarios justos: ¿Quién los pagará?

La Junta Escolar de Miami-Dade aprobó en una votación incluir un referendo en la boleta de noviembre para aumentar el impuesto a la propiedad con el fin de recaudar más fondos para aumentar el sueldo a los maestros.
La Junta Escolar de Miami-Dade aprobó en una votación incluir un referendo en la boleta de noviembre para aumentar el impuesto a la propiedad con el fin de recaudar más fondos para aumentar el sueldo a los maestros. Archivo / Miami Herald

Sueldos dignos para los maestros, ¿quién va a estar en contra de esta propuesta? Es tan básicamente buena como el pastel de manzana pero tiene su lado agridulce.

Los maestros de Florida están entre los peor pagados de la nación con un sueldo promedio de $49,000 al año, $10,000 por debajo del promedio nacional.

Los 18,000 maestros de las escuelas públicas de Miami Dade lo tienen aún más crudo. Según los más recientes estudios el costo de la vivienda en esta área se ha disparado de tal forma que no hay manera de que un maestro que ingrese al año $50,000 pueda vivir decentemente.

Para rematar, los maestros de Miami Dade -profesionales dedicados que han logrado poner las escuelas públicas del distrito en la categoría A-, están atrapados en un agujero negro salarial.

Mientras en Nueva York un maestro que ganaba $52,000 hace 10 años hoy en día puede ganar $77,000, aquí en la capital del Sol, un maestro que ganaba $40,000 hace una década hoy puede que gane $46,000.

Así que esta semana la Junta Escolar de Miami Dade salió al rescate de estos maestros, nuestros maestros, los que enseñan a nuestros niños.

Unánimemente aprobaron poner en la boleta electoral de noviembre una propuesta para aumentar el impuesto escolar a la propiedad con el fin de mejorar los sueldos de los maestros y poner un guardia de seguridad en cada escuela.

El remedio consiste en recurrir de nuevo al pobre bolsillo del propietario local pidiéndole un aumento de 0.75 centavos por cada $1,000 del valor de su propiedad (unos $250 al año por una casa valorada en $300,000). De ser aprobado en las urnas el aumento estaría vigente durante los próximos cuatro años.

Me parece justo y urgente pagarle más a nuestros maestros. Lo que no entiendo es por qué esto no es urgente en Tallahassee. La Constitución de Florida desde su primera versión en 1868 hasta la última en 1968 dice claramente que la responsabilidad primordial del gobierno estatal y su presupuesto es mantener el sistema de educación pública en el estado.

Los propietarios en cada condado asumen parte de esta responsabilidad con sus impuestos locales. Hace unos 20 años el estado contribuía de su presupuesto alrededor de un 60 por ciento del costo de las escuelas y los impuestos locales cubrían el resto. Desde entonces se ha virado la tortilla y ahora los locales cada vez pagamos más y recibimos menos.

Aun así hemos sido extraordinariamente generosos. En 2012 aprobamos una emisión de bonos de $1,200 millones para reparar y mantener los s edificios de las escuelas, algo que también es una responsabilidad estatal ignorada totalmente en Tallahassee. Ahora una vez más recurren a nuestros bolsillos locales para tratar de hacer lo que tenían que haber hecho hace mucho tiempo en la Legislatura estatal.

Este es el año perfecto para exigirle al gobierno estatal que se comprometa a hacer algo de su parte para aumentar el salario de los maestros. En noviembre elegimos un nuevo gobernador y un montón de representantes estatales.

El sindicato estatal de maestros (FEA), por su parte, está pidiendo a los candidatos que firmen una promesa comprometiéndose a llevar el salario de los maestros de Florida al promedio nacional en los próximos cinco años. Hasta ahora cuatro de los candidatos demócratas a la gobernación lo han hecho y ninguno de los republicanos .

Si esperamos a que Tallahassee actúe, nuestros maestros se morirán de hambre o desaparecerán. De hecho, el 40 por ciento de los maestros nuevos en la Florida solo duran 5 años o menos en nuestras aulas.

La propuesta local que estará en la boleta de noviembre es relativamente modesta. Unos $20 o $30 al mes para compensar debidamente a nuestros maestros no es mucho pedir. El problema es que si el gobierno estatal sigue inamovible el distrito escolar se verá forzado a seguir pidiendo.

“Es una situación triste cuando tenemos que pedirle al propietario local que pague por lo que es una responsabilidad de Tallahassee”, ha dicho la doctora Marta Pérez, miembro de la Junta Escolar.

Como ejemplo de esa irresponsabilidad parte del dinero que recaudarán si el referendo es aprobado tendrá que ir a reforzar la seguridad en las escuelas, un mandato estatal para lo cual, como siempre, la Legislatura estatal no ha entregado los fondos suficientes.

Los votantes tendrán la última palabra en noviembre. Yo voy a votar que sí, pero mordiéndome la lengua.

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