Bernadette Pardo

BERNADETTE PARDO: Revolú en Coral Gables

Coral Gables, ese remanso de calma y hermosura en Miami-Dade, ha tenido un mes agitado y espantoso. “Ha sido la tormenta perfecta”, nos dice el alcalde Jim Cason.

Cason, ex jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba y ex embajador en Paraguay, considera que los tambores de guerra, que han conmocionado a la ciudad, tienen mucho que ver con las elecciones municipales del próximo mes de abril y con las ambiciones alcaldicias de algunos comisionados.

Todo empezó con un robo, o mejor dicho, con una serie de robos en la zona norte de la ciudad, la más densamente poblada y según algunos la menos patrullada. Entre las víctimas de esta reciente racha de robos estaban la mamá de un ex alcalde y mis amigos Gloria Ordaz, presentadora de noticias del canal 23, y su esposo Freddie Balsera, el exitoso consultor político.

Cuando Balsera reportó el crimen, el entonces jefe de policía Dennis Weiner respondió que en realidad el índice de delincuencia en la ciudad había bajado un 25 por ciento y que no había ningún problema. Freddie que no tiene pelos en la lengua, puso el grito en el cielo y, en compañía de los comisionados Vince Lago y Frank Quesada, se dedicó a denunciar públicamente que el jefe Weiner había manipulado las estadísticas de crimen en la ciudad. Bajo presión, el jefe renunció. La reunión de la comisión para hablar sobre el crimen y para seleccionar un jefe interino fue caldeada y sazonada al estilo criollo con gritos y exabruptos del público presente. No precisamente, como dice el alcalde Cason, “el estilo de Coral Gables”. Finalmente el mayor Ed Hudak, que lleva 26 años en el departamento, fue seleccionado como jefe de policía interino.

Acto seguido vino la selección de Jim Beard como administrador de la ciudad luego de meses de búsqueda y que explotó como un triquitraque cuando el abogado de la ciudad descubrió que el historial de Beard tenía elementos embarazosos que lo descalificaban como administrador. La ciudad le había pagado más de $30,000 a una compañía para encontrar el administrador y ésta aparentemente no se molestó en revisar sus antecedentes. Por segunda vez en menos de un mes la ciudad se cubrió de gloria.

Según la comisionada Patricia Keon, el problema del ex jefe de policía no fue tanto el de las estadísticas tergiversadas sino el de su filosofía sobre cómo combatir mejor el crimen. La comisión y los residentes querían más presencia policial en las calles y el jefe insistía en una estrategia investigativa menos visible y aparentemente menos efectiva.

En las dos semanas bajo el mando de Hudak, el número de patrullas en la zona norte se ha incrementado notablemente, al igual que el número de arrestos. Hudak entiende que las áreas más densamente pobladas requieren otro tipo de vigilancia y que para cualquier residente que haya sido víctima de un crimen la única estadística que importa es la suya. En su primer discurso a los policías bajo su mando les dijo que el intercambio de cualquier ciudadano con un policía siempre es memorable porque ocurre con poca frecuencia y en circunstancias estresantes.

La Ciudad de Coral Gables le dedica la mitad de su presupuesto a la seguridad pública. En contraste con muchos de sus colegas en otras ciudades, los policías de Coral Gables son graduados unversitarios. El departamento tiene hasta dos vehículos antiminas y equipos de visión nocturna. Pero el jefe Hudak concluye correctamente que el arma principal para combatir el crimen es la comunicación. Se conoce la ciudad como la palma de su mano y está en la misma página con la comisión y con los residentes afectados por la ultima racha de robos.

Antes de dedicarse a buscar otro administrador, la comisión debería confirmar a Hudak como jefe permanente para darle al departamento estabilidad y una nueva dirección.

Los residentes afectados hicieron muy bien en quejarse a voz en grito aunque me parece que en Coral Gables no es necesario gritar para hacerse escuchar.

Por su parte el alcalde Cason considera que el “revolú” fue saludable porque demuestra que Coral Gables es una ciudad que sabe evolucionar. Tanto es así que el alcalde podría decidir no aspirar a la reelección para abrirles paso a otros comisionados. Cason planea anunciar su decisión en diciembre.

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