Bernadette Pardo

BERNADETTE PARDO: No eliminen el Ex –Im

Estamos como en Grecia, cerrando bancos. Aquí se trata de un banco en particular, el Banco de Exportación e Importación conocido como el Ex –Im y fundado hace 81 años para promover las exportaciones de Estados Unidos. Para políticos del ala conservadora del Partido Republicano, el Ex –Im se ha convertido en el enemigo público número uno.

Uno de los que ha hecho todo lo posible por eliminar el Ex –Im es el senador cubanoamericano de Texas, Ted Cruz, uno de los primeros republicanos en anunciar su aspiración presidencial. Su fervor lo llevó recientemente, para horror de sus colegas, a insultar al presidente del Senado, Mitch McConnell, llamándole mentiroso en el pleno del augusto recinto. Según Cruz, McConnell le había prometido no llevar a votación la opción de revivir el Ex –Im, cuya licencia para operar se venció el mes pasado.

A pesar de todo, el senado recientemente resucitó el Ex –Im. La votación fue bipartidista 67 a 26. El senador republicano Marco Rubio de la Florida, otro cubanoamericano que aspira a la presidencia, votó en contra. Ahora le toca a la Cámara de Representantes actuar para salvar el banco, que se ha convertido en el blanco favorito de los republicanos conservadores como Cruz y Rubio que aspiran a la presidencia, y de algunos considerados moderados como el ex gobernador de la Florida, Jeb Bush.

Para estar claros, aquí en la Florida el cierre del Ex Im tendría el mismo impacto que el paso de un huracán sin los beneficios económicos de la reconstrucción.

Las críticas al banco merecen atención. El senador Cruz describe lo describe como un nido de corrupción y amiguismo. Recientemente el banco despidió a tres funcionarios por haber aceptado pagos para beneficiar a una compañía de la Florida.

Los enemigos del Ex Im insisten en que el banco, a costa de los contribuyentes, beneficia a grandes corporaciones que no necesitan “welfare”. Eso es retórica populista y de ser así el congreso puede modificar las reglas del juego y obligar al banco a extender más prestamos que beneficien a pequeñas empresas.

Aquí en la Florida son muchos los que se benefician del Ex-Im. El año pasado, el banco ayudó a promover más de mil millones de dólares en exportaciones para 340 compañías del estado, 279 de ellas pequeñas empresas.

Nuestra congresista republicana Ileana Ros nos dice que se ha reunido con muchos de estos empresarios. Según ella, “el banco Ex-Im ha beneficiado a más de 75 pequeñas empresas en nuestra comunidad y ha ayudado a autorizar más de $600 millones en exportaciones del sur de la Florida”.

Al congresista republicano de Kendall Carlos Curbelo, otra voz sensata en el congreso, le preocupa que sin el Ex-Im nuestros empresarios perderían una herramienta importante para negociar contratos en un mercado global. “Estaríamos en una gran desventaja”, dice Curbelo quien considera que después de 81 años el banco debe ser reformado pero no eliminado.

El congreso podría exigirle al banco que ayude a más pequeñas empresas, que no le presten a gobiernos o entidades que violen los derechos humanos o que actúen de forma hostil hacia Estados Unidos. Pero cerrar el Ex-Im en esta competitiva economía global dejaría a los empresarios americanos como el mono amarrado en la pelea contra el león suelto. Y hablando de leones sueltos, el Ex-Im de la China dedica miles de millones de dólares al año a llenar nuestros anaqueles y los del mundo entero de productos chinos.

Como banco, el Ex-Im funciona. El año pasado genero $675 millones en ganancias y menos de un 1 por ciento de incumplimiento en sus préstamos.

Esperemos contra toda esperanza que prevalezca la sensatez en el congreso. La ideología cerrada y militante es popular pero no crea empleos y nos aísla peligrosamente del mundo real.

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