Bernadette Pardo

BERNADETTE PARDO: Después de la elección

Después de la elección del pasado martes todos los políticos, desde el presidente Obama hasta los comisionados municipales, dicen haber escuchado la voz del pueblo. Lo dudo. El más reciente mensaje del electorado tiene muchas voces y matices y es mucho más complejo que un sí o un no en las urnas.

La debacle demócrata no fue tanto un rechazo a políticas existentes como Obamacare sino a la falta de liderazgo para articularlas de forma coherente. Más preocupantes a nivel nacional son las políticas inexistentes.

La reforma migratoria sigue siendo el enorme elefante en el salón que nadie se atreve a mencionar y mucho menos a domar. Los líderes republicanos del nuevo congreso John Boehner y Mitch McConnell ya le han advertido al presidente Obama que no se atreva a actuar unilateralmente para aliviar la situación insostenible de millones de indocumentados.

Un editorial del New York Times instó al presidente a ordenarle al Departamento de Seguridad Interna (Homeland Security) concentrar sus recursos limitados en deportar “a criminales violentos, terroristas y otros que amenazan la seguridad pública y no a personas con raíces profundas en este país que no representan ningún tipo de amenaza”.

Cualquier orden ejecutiva para frenar las deportaciones de personas decentes y padres de familia seria temporal y le permitiría al nuevo congreso tomar decisiones definitivas y responsables en el urgente tema de la inmigración. Como dijo aquí en Miami el arzobispo Thomas Wenski: “Necesitamos que el congreso actúe pero, a corto plazo, hacemos un llamado un llamado al presidente para que proporcione ese alivio dentro de los límites legales de su autoridad ejecutiva”.

Obama, el rey del titubeo, probablemente no estará ni con Dios ni con el diablo y, con la batalla por la Casa Blanca al doblar de la esquina, tampoco podemos esperar grandes reformas por parte de un congreso en el que pululan los presidenciables.

La Florida es otra historia, mucho más interesante y dinámica. Aquí los republicanos lograron consolidar su monopolio del poder en Tallahassee, pero esa victoria no les da luz verde para desoír las voces importantes que se alzaron en esta elección.

Los proponentes de la enmienda 2 para legalizar el uso medicinal de la marihuana lograron un porcentaje de voto mucho mayor que el gobernador republicano Rick Scott. Una mayoría contundente de votantes quiere que la legislatura estatal apruebe una ley más amplia para ayudar a enfermos que legítimamente se beneficiarían de la marihuana medicinal.

La abrumadora victoria de la enmienda 1 sugiere que es hora de que tanto el gobernador como la legislatura le presten más atención a la protección del medio ambiente en un estado tan vulnerable como el nuestro.

La dramática derrota de la propuesta emisión de bonos para renovar “Cielito Lindo” y construir una nueva corte civil en Miami Dade indica el grado de frustración con la creciente carga tributaria que recae en un solo grupo , el de los propietarios, y con la falta de planificación de gobiernos locales que no actúan hasta que un problema previsible se convierte en una crisis que requiere grandes infusiones de dinero.

La batalla en Tallahassee no es entre los partidos sino entre Norte y Sur, una perversa recreación anual de la Guerra Civil. Los legisladores del norte son los que mantienen a los propietarios del sur como rehenes de las compañías de seguros, los que rechazan cualquier plan para ayudar a cerca de un millón de residentes a obtener seguro médico sabiendo perfectamente que esos costos médicos los pagamos los contribuyentes locales. Los norteños también se oponen por convicción ideológica a iniciativas de sentido común como la de emitir licencias de conducir a indocumentados para garantizar que todo el que maneja en nuestras carreteras sabe cómo hacerlo y tiene seguro.

Dado el estrechísimo margen de su victoria, el gobernador Scott haría bien en convertirse en un líder mediador en esta guerra civil que tiene a tantos al borde de la secesión.

Pero después de las elecciones estatales más costosas de la historia, me temo que nuestros políticos escucharan primero a Don Dinero que ha demostrado llevar la voz cantante.

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