Bernadette Pardo

BERNADETTE PARDO: Vamos a Cuba

El presidenet Barack Obama viajará a Cuba en marzo.
El presidenet Barack Obama viajará a Cuba en marzo. AP

No voy a reaccionar con sorpresa ante un anuncio tan anunciado, la visita del presidente Barack Obama a Cuba el mes entrante, anunciada primero en Twitter y luego por el vocero de la Casa Blanca esta semana.

Ha pasado más de un año desde el sí asombroso anuncio de la reanudación de relaciones entre ambos países y más de seis meses desde la apertura de sendas embajadas en Washington y La Habana. Después del mes de marzo todos saben que Cuba se convierte en un horno tropical, así que, desde el punto de vista de la temperatura ambiental, es el momento adecuado para la visita presidencial. La temperatura política es otra cosa.

El presidente Obama llegará a Cuba el próximo 21 de marzo, o sea el primer día de la primavera. Espero que recuerde lo que ocurrió en la isla hace 13 primaveras. La primavera negra del 2003 fue una de tantas purgas de la dictadura castrista a lo largo de medio siglo. En esta, 75 disidentes, periodistas y poetas fueron arrestados y condenados a largas penas de prisión. De allí nacieron las Damas de Blanco, que todavía siguen marchando con flores y siguen siendo perseguidas, golpeadas, humilladas y detenidas semana tras semana. Según el Observatorio Cubano de Derechos Humanos, con sede en Madrid, solo en enero de este año se reportaron 1,474 detenciones de disidentes, entre ellos 512 mujeres, la cifra más alta en los últimos cinco años. El presidente Obama tendrá que hacer mucho más que tomarse un cafecito a solas con Berta Soler si verdaderamente quiere defender los derechos humanos en Cuba como dijo en su tuit.

Desde el 17 de diciembre del 2014 hasta ahora no ha habido ninguna satisfacción por parte del cubano de a pie ni del gobierno norteamericano. ¡Y miren que la administración de Obama ha tratado! Esta misma semana la Secretaria de Comercio, Penny Pritzker, recibió a su homólogo cubano, Rodrigo Malmierca, con honores y hasta con un almuerzo en la Casa Blanca. La secretaria Pritzker le pidió a Malmierca que el gobierno abra la economía de Cuba a inversionistas y empresarios norteamericanos y recalcó que el año pasado su gobierno aprobó 490 permisos para que compañías americanas inviertan más de $4,000 millones en Cuba. Pese a su sonriente diplomacia la secretaria Pritzker no pudo esconder su frustración cuando exhortó al gobierno cubano a hacer algo para permitir que el minúsculo sector privado participe en la economía. Es como pedirle peras al olmo hablando de un país donde no existe el concepto de propiedad privada.

El diario New York Times, que llevó la voz cantante en la antesala al acercamiento entre ambos países, hace hincapié esta semana en que el presidente Obama debe abordar el tema de la sucesión durante su visita a la isla. “Debe retar al presidente Raúl Castro”, dice el editorial del Times, “a establecer la base de una transición política en la que todos los cubanos tengan voz y voto”. Como nos dice Ramón Saúl Sánchez, “donde el sucesor del clan Castro no sea escogido a dedo”. Es un momento álgido ya que Raúl Castro anunció que se retira en el 2018.

Si el presidente Obama quiere dejar un legado digno en esta visita debe seguir el ejemplo de otro presidente norteamericano, Jimmy Carter. En el 2002, años después de su presidencia, Carter visitó la isla y en un discurso televisado le dijo a Fidel Castro cara a cara y en español que debería respetar los derechos de todos los cubanos. Lamentablemente, un año después ocurrió la primavera negra.

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