Bernadette Pardo

Los mosquitos llegaron ya

El virus del Zika, transmitido por el mosquito ‘Aedes aegypti', suele provocar síntomas gripales benignos, pero también se lo relaciona con casos de microcefalia en recién nacidos o con problemas neurológicos como el síndrome de Guillain-Barré.
El virus del Zika, transmitido por el mosquito ‘Aedes aegypti', suele provocar síntomas gripales benignos, pero también se lo relaciona con casos de microcefalia en recién nacidos o con problemas neurológicos como el síndrome de Guillain-Barré. para The Washington Post

Los mosquitos llegaron ya y no precisamente bailando el chachachá sino la samba. El problema es que este año los mosquitos, específicamente el Aedes Aegypti, se convertirán en portadores del temido virus del Zika.

Las autoridades estatales de salud confirmaron esta semana dos nuevos casos de Zika en el condado Miami Dade, lo que nos lleva a un total de 35 casos en nuestro condado y 87 en la Florida. Todos menos uno fueron casos en los que la infección ocurrió fuera del país y regresó con los viajeros. Con el verano el riesgo de transmisión local se incrementa al igual que el número de mosquitos.

El pequeño Aedes Aegypti podría convertirse en el símbolo animal del bipartidismo en acción. Dios quiera que sea así. El senador y ex precandidato presidencial republicano Marco Rubio apoyo públicamente la iniciativa propuesta por el presidente Barack Obama para invertir $1,900 millones en la lucha contra el Zika, siempre y cuando los fondos se usen “de forma apropiada”.

Según dijo Rubio la semana pasada en el Doral, hay que mantener la calma. “No hay una crisis”, afirmó el senador, “pero es un tema que tenemos que enfrentar”. Lamentablemente sus colegas republicanos en el Congreso no piensan igual. Debido a la falta de apoyo en el congreso, la administración de Obama se ha visto forzada a dedicar $600 millones de otros fondos para combatir el Zika.

Aquí, en la Florida, el gobernador republicano Rick Scott ha estado atento y ha tomado cartas en el asunto. Hace más de un mes Scott pidió la ayuda de una agencia federal, el centro para el control de enfermedades (CDC), para lidiar con un posible brote en el estado donde más se concentran los casos de Zika. Scott también declaró un estado de emergencia en cinco condados. Y ahí está el detalle. Los mosquitos no conocen fronteras y hay una diferencia bien grande en los recursos con los que cuentan los más de 50 distritos de control de mosquitos en la Florida.

Es inconcebible que el condado de Miami Dade, el más poblado con 2.8 millones de habitantes, tenga un presupuesto de solo $1.8 millones, lo que cuesta una casa en Coral Gables, para controlar los mosquitos y que cuente con solo 17 empleados. En contraste, el condado Lee donde viven 660,000 personas, dedica $16 millones al año y una fuerza laboral de 88 a combatir los mismos mosquitos.

Alina Hudak la subadministradora del condado Miami Dade a cargo del Departamento de Control de Mosquitos, nos explica la diferencia. Los residentes del condado Lee optaron por un impuesto local para aumentar el presupuesto del control de mosquitos. Durante la recesión, el presupuesto de control de mosquitos en Miami-Dade, que sale del fondo general, fue recortado. Hudak nos asegura que todo está bajo control y que si bien el condado no cuenta con avionetas para fumigación esa labor se subcontrata cuando es necesario. Sabemos que los 17 empleados del Departamento de Control de Mosquitos trabajan incansablemente para cumplir su misión, pero me parece que es una misión imposible.

La historia de la Florida ha sido una larga batalla contra enfermedades transmitidas por mosquitos. En 1888, un total de 400 personas murieron en Jacksonville víctimas de un brote de fiebre amarilla. El primer distrito de control de mosquitos se creó en 1925. En 1984, el gobernador Bob Graham creo una comisión para coordinar los esfuerzos de los distintos distritos. Y eso es los que hace falta ahora, más coordinación.

Comparto totalmente la opinión del senador Rubio de que la “responsabilidad personal” es un elemento cave para combatir el Zika. El enemigo está en nuestras casas en nuestros patios, en los charcos, en el agua del perro, en la de las macetas y las fuentes. Si no queremos un estado policial hay que asumir esas responsabilidades personales.

Pero la ayuda del gobierno es fundamental. No hay tiempo que perder. Es alarmantemente irresponsable que el condado de Miami Dade, el epicentro del Zika en Estados Unidos, tenga un presupuesto tan mezquino para tratar de evitar la propagación de una enfermedad con tan graves consecuencias.

Periodista cubanoamericana

Twitter: @PedaleaBernie

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