Daniel Morcate

Pruebas médicas sospechosas

La Florida estrena una de esas dudosas distinciones que afean la reputación de cualquiera. Es el estado donde más pruebas innecesarias ordenan los médicos, según una investigación del New York Times. La noticia no sonará precisamente a novedad para quienes somos pacientes en este estado, que somos todos. El que más y el que menos se ha rascado la cabeza luego de recibir una prescripción médica para un examen insólito o sospechoso. Y si no se la ha rascado al recibir la prescripción lo ha hecho al recibir la cuenta astronómica luego de hacerse la prueba, máxime si es uno de los millones de floridanos que carecen de seguro de salud. Aun así, hay pacientes que incluso se refocilan con la retahíla de exámenes que les prescriben los galenos. Los hipocondríacos, por ejemplo. Y aquellos que se ilusionan con la posibilidad de vivir para siempre. En fin.

Uno pensaría que la avaricia de ciertos médicos contribuye al fenómeno. Y eso no es descartable. Pero todo indica que una razón más poderosa es lo mucho que se ha arraigado en nuestro estado el ejercicio de la llamada “medicina defensiva”. El término describe la costumbre de muchos galenos y otros especialistas de la salud de protegerse de demandas judiciales por negligencia. Para evitar que los procesen y esquilmen por no hacer bien su trabajo o por cualquier percance, muchos médicos floridanos al parecer prescriben más exámenes de los que en realidad necesitan sus pacientes. Es como su escudo ante las potenciales demandas que les acechan, sobre todo porque ciertos abogados, dicen, están siempre listos para saltarles al cuello como tiburones que huelen sangre a su alrededor.

El resultado es que en la Florida el costo de las pruebas médicas es de decenas de miles de millones anuales. Y por todo el país se ha regado como la pólvora que muchas son frívolas. Tan grave es el problema, asegura el NYT, que médicos de estados más civilizados advierten a sus pacientes que tengan cuidado si se ven obligados a ir al médico durante sus visitas turísticas a la Florida. Digamos que la advertencia forma parte de sus consultas regulares. En ese estado “uno llega a la puerta de una consulta”, declara al Times una azorada señora llamada Sally Spencer, “y enseguida le empiezan a hacer cosas a uno”. El floridano que no ha tenido una experiencia similar que lance la primera piedra.

Las pruebas frívolas son una de varias causas de los costos exorbitantes de la atención médica en nuestro estado. Pero no tiene que ser necesariamente así. El NYT no descubrió este problema que data de años. En el pasado, expertos habían advertido ya que, mediante un comportamiento más racional y honesto, los floridanos podríamos ahorrarnos aproximadamente la mitad de lo que gastamos en exámenes médicos. Un estudio de BioScience Valuation, por ejemplo, concluyó que invertimos $30 mil millones anuales en medicina preventiva, entre el 15% y el 35 % de todos los costos de salud; que la medicina defensiva le cuesta $9 mil millones al Medicare en nuestro estado; y que si adoptásemos un sistema regular de Compensación al Paciente, como el que existe para los trabajadores que se lesionan en sus centros de empleo, nos ahorraríamos miles de millones cada año.

La manía de las pruebas frívolas también siembra la desconfianza en las relaciones entre médicos y pacientes, algo que debería ser sagrado. Esto ocurre aun cuando muchos médicos no las ordenan por codicia personal sino para protegerse de las demandas sin control, en las que a menudo les reclaman sumas exageradas e injustificables de dinero. Un programa de compensación no fault, como el que tienen las personas que se lesionan en sus centros de trabajo, permitiría en principio crear un panel independiente que arbitre las quejas por negligencia y recomiende compensaciones adecuadas. Soy consciente de que mover nuestra maquinaria legal y de salud en esa dirección sería una tarea hercúlea. También de que los verdaderos especialistas en la materia podrían hacer otras recomendaciones más sensatas o viables. Pero será necesario tomar medidas concretas para ponerle coto a una práctica que nos desangra económicamente y que nos da mala fama.

www.twitter.com/dmorca

  Comentarios