Guillermo Descalzi

Mientras el mundo duerme

El ciclo del clima actual parece ser de 8 mil años. El último gran deshielo empezó 16 milenios atrás, duró aproximadamente 8 mil años y se interrumpió hacia el 6 mil antes de Cristo. Hoy, 8 mil años después, el deshielo se ha reiniciado con efectos insospechados.

El derretimiento de las masas polares redistribuye el peso del planeta y eso cambia nuestro eje de rotación como cambian los giros de un patinador sobre el hielo cuando eleva una pierna o contrae sus brazos. En este caso el norte del eje se está trasladando en dirección a Inglaterra y el sur al oeste.

Los datos aquí provienen de estudios, publicaciones científicas y artículos documentados sobre esa base. El Ártico pierde alrededor de 75 mil millones de toneladas de hielo al año. Su superficie congelada hoy es la mitad de lo que fue en 1924, cuando se cartografió por primera vez. Groenlandia pierde 272 trillones de toneladas anuales (nomenclatura española) desde el 2013, cuando empezó a notarse el cambio del eje en un estudio del centro de investigaciones espaciales de la Universidad de Texas. El oeste antártico pierde unos 124 trillones de toneladas anuales.

La redistribución del peso planetario afecta el campo de gravedad haciendo que el mar suba más en unos lugares que otros, y el cambio en la inclinación del planeta va a variar las estaciones.

La costa floridana, Manhattan y Luisiana son las regiones más vulnerables al alza de los océanos en Norteamérica, exceptuando Alaska, y seguimos construyendo mega edificios en las orillas de sol y dinero de Miami. Henry Briceño, investigador de la FIU, dijo al Herald que “la ciudad dejará de ser la que conocemos. Cambiarán Miami y el Sur de la Florida, y la mayor parte de la población tendrá que mudarse”.

Es para alarmarse, abrir los ojos y ver lo que ocurre. El mar miamense ha subido 1.27 pulgadas por año en los últimos 6 años, 7.62 pulgadas en total. Para fin de década habrá subido un pie según la NOAA, National Oceanic and Atmospheric Administration, y el WIA, World Resources Institute. De seguir así subirá 10 pies para fin de siglo en el sur floridano, 3 metros con 48 centímetros, y la elevación promedio en Miami Beach es de 3.9 pies, un metro 18 centímetros… nada… más. Todo indica que el aumento será mayor y más rápido de lo previsto porque el deshielo ocurre a un ritmo superior al anticipado.

Luego está el calentamiento global que expande el volumen del agua. Se estima un aumento del nivel del mar de 2.30 metros por grado de aumento en la temperatura global promedio.

Estamos ante un alza incontenible del mar. En algún momento se dirá que la promoción del paraíso inmobiliario en las playas miamenses… fue un error. Los edificios costaneros van a quedar con el suelo bajo el mar, lo que lleva a preguntar por qué se sigue construyendo y vendiendo. Sería fácil decir que por negocio pero es ceguera.

No vemos lo que no percibimos. Eso dificulta cualquier acción correctiva porque no se trata de algo instantáneo, el cambio ocurre en un tiempo corto pero lo suficientemente prolongado para no ‘verse’ mientras ocurre.

La selva amazónica se va a reducir por los deshielos en las alturas andinas. El valle central de California está sufriendo sequías por pérdida de nieve en las Montañas Rocallosas y los incendios forestales en el oeste americano están multiplicándose por el calentamiento y la falta de agua.

Jason Smerdon, climatólogo del Observatorio Terrestre de la Universidad de Columbia, dice que “las proyecciones para la segunda mitad del siglo harán que la pérdida de costa, los ciclones, tormentas, inundaciones, fuegos y sequías de hoy parezcan un idilio en el Jardín del Edén (en comparación).”

Klaus Jacobs, del mismo observatorio, asegura que un bebé nacido hoy podrá ver el mar elevarse 6 pies en Manhattan, y muchas partes de la isla están bajo 6 pies. Jacobs dice que Nueva York podría llegar a ser una nueva Atlántida… pero antes pasará por un Periodo Veneciano de posibles canales entre rascacielos.

La atmósfera se calienta, los glaciares se derriten y el agua surge al inicio de la Era de Acuario. El agua en acuario… ¿Sabrían algo los antiguos para nombrar así esta era o será coincidencia? Dicen que en el campo del destino no hay coincidencias, que los grandes lineamientos del universo están sentados desde el inicio y que nuestra libertad se ejerce dentro de esos lineamientos. ¿Será así? ¿Y si podemos hacer algo, qué hacer entonces? El problema es que no hay sentido de urgencia ante el cambio.

Periodista, escritor y filósofo peruano.

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