Guillermo Descalzi

Emergencia en la Casa Blanca

Presidente Donald J. Trump camina por el césped del jardín sur de la casa blanca el 5 de marzo de 2017 en Washington, DC., trasregresar de un fin de semana en Mar-a-Lago en Palm Beach, Florida.
Presidente Donald J. Trump camina por el césped del jardín sur de la casa blanca el 5 de marzo de 2017 en Washington, DC., trasregresar de un fin de semana en Mar-a-Lago en Palm Beach, Florida. Getty Images

Emergencia en la Casa Blanca, el director del FBI ha pedido al Departamento de Justicia que desmienta las alegaciones de Trump sobre intercepciones telefónicas ordenadas por Obama. James Clapper, el recién retirado director de la CIA, ya negó la validez de esas alegaciones y parece que Trump o bien tiene problemas con distinguir la verdad o su holgura moral le permite torcerla. ¿Se imaginan al director del FBI y el ex director de la CIA diciendo, para todo efecto práctico, que el presidente es un mentiroso? Eso han hecho.

Los reclamos de Trump tienen el propósito de desviar la atención a sus problemas, lo que nos coloca como esos países donde el presidente actual quiere encarcelar al anterior. Parece que tenemos o bien un personaje maquiavélico o un psicópata en la Oficina Oval. Pienso que es lo segundo.

La moral de la administración es distendida, variable y utilitaria. El DHS, Homeland Security, propone que ICE y el Border Patrol les quiten sus hijos a las madres y padres detenidos en el cruce de la frontera, un secuestro legal… e inmoral. La razón es simple, meterles miedo antes que crucen para que no lo hagan, y les parecerá una buena razón pero no justifica quitarles sus hijos, algo equivocado per se, de por sí, un mal intrínseco.

Algo anda mal cuando la ley intenta separar niños y padres porque los niños tienen derecho a sus padres, y los padres a sus niños.

La definición de ‘cruce de la frontera’ abarca cien millas a partir de ella. Los niños capturados con sus padres en esas cien millas, propone el DHS, serán dados a la custodia del Departamento de Salud y Servicios Sociales.

Algo similar ocurre con los niños nacidos en Estados Unidos de padres indocumentados, solo que no los dan a la custodia de nadie. Es el caso de Guadalupe García Rayos, a quien deportaron dejando a sus menores atrás, y el de los hijos de Carlos Fomperosa, que se quedaron solos cuando sacaron a su papá.

Los nacidos aquí con papás sujetos a deportación son 4.5 millones, y es más, ya están arrestado dreamers por violaciones técnicas de DACA, el Deferred Action for Childhood Arrivals, como Daniela Vargas, que será deportada sin audiencia previa, dice su abogado.

Los millones nacidos aquí de padres indocumentados, los extraditables que llegaron de menores y aquellos a los que pretenden privar de sus padres en el cruce de la frontera necesitan luz, la luz de nuestra atención, y no en el nombre del padre, de los padres, es en nombre del hijo, los hijos.

Trump sorprendió el martes pasado expresándose a favor de una reforma migratoria. Los titulares fueron extravagantes: ‘Un enorme cambio’ dijo el New York Times. Para el Washington Post este “podría ser el presidente de la reforma”. El problema es que no es cierto, es camuflaje para parecer bonito a la par que destruye la integridad de nuestra democracia.

Trump es un experto en desvíos de atención, por eso pide una oficina para víctimas de crímenes de inmigración, VOICE, Victims Of Inmigration Crime Engagement. Es para provocar histeria y justificar lo que hace o vaya a hacer.

Inmigración está a cargo de un aparente mentiroso, el procurador de justicia, el de las Sessiones Rusas, Russian Sessions, Jeff Sessions. Es de ‘sesiones Rusas’ por eso de su omisión –bajo juramento– en declarar sus reuniones con el embajador ruso, Sergei Kislyak, de interés como parte de la investigación de contactos de Trump e intermediarios con agentes de Rusia, lo que produce aún más histeria en él.

Las mentiras sobre contactos con agentes rusos son inquietantes. Son como brotes de sarampión, cada semana aparecen más. ¿Qué habrá pasado para que Sessions tenga que mentir, un hombre como él? Quizás no debiese extrañar, su jefe es un mentiroso en serie.

¿Qué oculta la Oficina Oval? Me refiero a la presidencia en términos genéricos porque es evidente que la falta de veracidad involucra a toda la Casa Blanca. ¿Tocará esto a Trump? Su actitud matonesca en una realidad alternativa hace pensar que no se detendrá hasta que esto llegue a él. Es un presidente errado, un accidente que llegó al poder por fallas del sistema e intervenciones foráneas en nuestro proceso electoral. Es el más extraordinario que hayamos tenido desde la fundación de la república.

Periodista, escritor y filósofo peruano.

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