Guillermo Descalzi

En Venezuela mañana cuesta más

Es la hora de la verdad en Venezuela y las fuerzas armadas aún vacilan. No se trata de salvar su honor, ni siquiera de salvar al país, se trata ahora de salvar a su gente.

La democracia venezolana ha colapsado, ya no guarda ni la apariencia y en estas circunstancias la toma de posición para el ejército, marina y aviación, manifestar con toda claridad donde están, es un deber. ¿Por quién se van, por un fantoche que ha desvalijado al país o con el pueblo en medio de su tragedia?

Nicolás Maduro, un traidor supeditado a otro, el castrismo, traidor al cuadrado, querrá mostrarse como abanderado del antiimperialismo pero la realidad de su servilismo es inescapable. Maduro es servil a La Habana aun cuando Cuba no vacila en acercarse a su archienemigo, Estados Unidos, como tabla de salvación… Venezuela mientras tanto sigue colgada de un hilo sobre el abismo mientras el régimen patalea contra Washington, la OEA y sus ‘cipayos genuflexos’ en el coloquialismo oficial.

El Castro-Madurismo busca culpables para justificar su represión. A los Estados Unidos y la oligarquía capitalista le añade ahora la OEA, Organización de Estados Americanos, ante la que formalizó su proceso de retiro el viernes pasado. El heredero de Chávez pretende defender al pueblo de una manera resumida en la versión original del himno Sandinista: “Luchamos contra el yanqui, enemigo de la humanidad”. El Sandinismo tuvo que borrar esa línea y el Castrismo tuvo que comérsela pero el Madurismo continúa con ella alegando su defensa de la nación en lo que es en realidad un crimen.

Venezuela, estrella de bienestar, ha sido reducida a condiciones míseras en pos de una utopía revolucionaria, donde lo mejor que el pueblo puede hacer hoy con su dinero, con 800% de inflación, es gastarlo ya porque mañana las cosas costarán más y su dinero valdrá menos. La cosa ha llegado al punto que las alzas salariales son contraproducentes porque generan más inflación.

Se anticipa el alza salarial acostumbrada por decreto gubernamental este 1 de mayo del trabajador venezolano. El alza salarial de 400% del 2016, con ese 800% de inflación, resultó en menos en vez de más, llevando a un increíble deseo de… ¡Por favor, no alcen los salarios! Recuerdo como en mi último viaje a Caracas se disputaron 10 dólares que saqué a cambiar… El proceso ya pasó de maduro a… sí, podrido.

La gente no se da cuenta cuando se ha convertido en su opuesto. El Primero de Mayo, día del trabajador, rememora entre otras cosas la masacre del pueblo a manos del zar en San Petersburgo cuando salió a marchar en las calles. Es el papel de Maduro hoy, de zar venezolano tras 5 semanas de marchas con 29 muertos, 437 heridos y 1,389 detenidos.

El tribunal supremo, controlado por él, disolvió la Asamblea Nacional en lo que no fue otra cosa que un autogolpe del ejecutivo utilizando el poder judicial para atropellar al legislativo. Su desbande acabó el último vestigio de constitucionalidad en el país.

Chrystia Freeland, así con ese nombre coincidental, Tierra Libre Cristiana, la ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, asegura que ‘la situación venezolana se deteriora rápidamente’. Sí, y el gobierno, la prensa y la opinión pública estadounidenses debiesen ser solidarias pero parecemos imperturbables ante lo que ocurre allí, preocupados como estamos con Corea del Norte, ISIS, la interferencia rusa, los indocumentados, la hispanización de Estados Unidos y nuestro propio gobierno. Somos pobre respaldo para el pueblo venezolano.

¿Dónde está nuestra atención y la de nuestros líderes y políticos aquí en Miami, capital latina de Norteamérica? Ciertamente no en Venezuela, no al menos en primer lugar, ni segundo ni tercero, y somos lo más cercano que tiene en este país en esta hora en que se va por la alcantarilla… y con cada día que pasa cuesta más mantener la decencia en Venezuela, repitámoslo, mañana cuesta más.

“La derecha venezolana hace terrorismo para provocar caos y propiciar una intervención extranjera” asegura Maduro. No, señor Maduro, la intervención extranjera ya está allí y usted es su instrumento. Adelante, venezolanos, hoy todos somos ustedes.

Periodista, escritor y filósofo peruano.

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