Guillermo Descalzi

GUILLERMO DESCALZI: El refinado arte del robo presidencial

La saga de corrupción entre los mandatarios latinoamericanos tiene su raíz en el Perú. El robo a manos de ellos empezó con un traidor analfabeto, el conquistador Pizarro, ladrón y asesino que mató a Atahualpa y se quedó con el rescate del Inca, tres habitaciones de oro y plata. Allí empieza, allí está el origen de ese mal peculiarmente latinoamericano, el robo ‘presidencial’, un arte pulido y refinado desde entonces.

Pizarro llegó a saquear y llevarse lo que pudo. Sus descendientes en el poder siguen haciéndolo. Lo peor es que lo glorificamos, a él, al ladrón conquistador Pizarro. ¿Qué hacer? No aguantar más esa tira de maleantes. Si no los encarcelan, denunciémoslos y riámonos de ellos. Su orgullo y vanidad es tal que la ignominia y burla quizás basten para al menos reducir esa escoria de presidentes Pizarristas del continente.

Alan García ‘levantó’ y ‘destruyó’ tanto como el Fujimorismo, y eso que Montesinos robó cientos de millones de dólares, pero Fujimori al menos hizo algo. Pacificó el territorio, curó la economía y, gracias, está en la cárcel. ¿Por qué? Por sus crímenes y el auto golpe, pero esas son instancias comunes en el país. Debe de haber algo más. Recuerdo la frase ‘ningún chino gobernará el Perú’, quizás por allí esté el resto de esa historia. Luego llegó Toledo, indígena, sólidamente peruano, ¿no? Y que ni se hable de su belga, Eliane Karp. La antropóloga ‘hablaba quechua’ (me lo dijo). Estuvo a cargo de millones para diversas comunidades indígenas del Perú, millones que… ¿dónde están? Los Toledo-Houdini-Karp han escapado a más de una situación concluyente, y es así que el primer presidente indígena del Perú y su doble señora (doblemente casados) pueden pasearse con su doblez y lo que ostensiblemente tienen, y con lo que no tan ostensiblemente tienen también.

El primer gobierno de García, 1985-1990, dejó al Perú hambreado, asediado por Sendero y el MRTA, con una inflación acumulada de 2,178 %. Alan le dijo en una ocasión a Jaime Bayly que no se preocupase por el dinero, “yo llamo a tu mami, le pido cinco millones, me quedo con uno y te doy cuatro”. Quizás lo dijo burlonamente, pero lo siguiente lo dijo definitivamente en serio: “La plata llega sola”. Sí, te busca, el dinero tiene patitas y te busca. En su segundo periodo perdonó a unos tres mil narcotraficantes que pagaron millones a un comité presidencial que respondía directamente a él.

Humala llegó a la presidencia fingiendo ser de izquierda para luego traicionar a sus seguidores y su hermano Antauro, el izquierdista nacionalista que dejó en prisión para presumiblemente demostrar su ‘derechismo’… torcido y retorcido como es. Otro hermano, sin esperar que asumiese el cargo, se hizo pasar por agente del presidente electo para negociar en Rusia una concesión de pesca para buques fábrica que depredarían el mar peruano, y qué importa si él iba a hacer dinero. Lo excusó como “una reclutada”, una torpeza, explicó Humala, que últimamente ha tenido que explicar también el dinero chavista ‘para sus campañas’. Recibe por la izquierda y Recibe por la derecha, qué importa por donde mientras él, como quiso su hermano ‘el Ruso’, reciba. No esperen a que lo enjuicien por cosas no probadas, la traición a su base y el distinto trato a sus hermanos, uno así y el otro asá, debiesen bastar para ver de lo que es capaz.

La ‘corruptela’ presidencial peruana es ejemplar, miren a Haití: Tras el sismo del 2010, que mató más de 230,000 personas, la Cruz Roja recolectó 500 millones y construyó 6 viviendas, seis… con 500 millones. ¿Donde está el dinero que ‘sobró’?

Luego la FIFA: Aquí ‘sorprende’ el interés por ‘tan poco’, unos 150 millones en sobornos, pero sobre los 500 millones para Haití hay poquísima indignación. ¿Y por los miles de millones del Perú? Háganme un favor, no sean chistosos.

Las coimas explican a Rusia para el siguiente mundial. Qatar es más inexplicable, con temperaturas en la temporada por encima de 50º Celsius, 125º Fahrenheit. Allí han muerto ya más de 1,200 obreros construyendo un estadio. A ese ritmo morirán 4 mil por estadio. ¿Van a jugar sobre los muertos? Lo hacemos en el Perú.

¿Qué tienen en común estos casos? Primero que son una vergüenza, segundo que no es fácil probar a donde fueron los millones y, tercero, que son los jefes los que roban. Pizarro estará feliz en su tumba con lo que su progenitura logró. El arte del Robo Presidencial Peruano Pizarrista resalta como ejemplo luminoso ante los de Haití y la FIFA, un ejemplo comparable al de sendero luminoso, pero esos ‘presidentes’ se pasean sin vergüenza. La vergüenza del Perú es… luminosa, y los aguantan por el ‘respeto’ que se les debe. RPPP.

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