Guillermo Descalzi

GUILLERMO DESCALZI: Los knee jerks y la entraña de intransigencia

La estrategia de Obama hacia Irán combina la de Nixon y su ping-pong diplomacy hacia China en los 70 con la de Reagan y su énfasis en verificar todo lo tratado con la Unión Soviética en los 80.

El ping-pong de Obama con Irán tomó 20 meses y cerró con la misma verificación que se aplaudió en Reagan. Sí, los ayatolas también lograron algo pero ese es el punto de un acuerdo, que todos ganen ¿no? Dos acuerdos con dos programas de verificación, ‘pero el otro es bueno, este no’.

“Usted sabe”, dijo Obama al NYT, “tengo diferencias con Ronald Reagan, pero admiro su reconocimiento de que si se es capaz de verificar un acuerdo negociado con el imperio del mal, empeñado en nuestra destrucción, una amenaza mayor que Irán, entonces valió la pena (negociar este acuerdo)”.

El liderazgo republicano no ve nada positivo aquí. Yo estuve en la firma del tratado Reagan-Gorbachov. El ambiente era festivo. En esta oportunidad hay un ambiente fúnebre esparcido por la ultraderecha y Bibi Netanyahu, que arrastra a varios demócratas por tratarse de Israel. Son gente indecisa como Chuck Schumer, uno de 10 senadores de fe judía.

Los líderes republicanos no tienen por ahora los votos para derrotar el veto que promete la Casa Blanca cuando el Congreso torpedee su acuerdo. ¿Entonces por qué insisten? Porque lo exige la entraña de intransigencia de la ultraderecha, más hambrienta que nunca tras el resurgimiento de Obama en los últimos meses. Es una línea un poco absurda, esa de la entraña de intransigencia, pero la oposición que montan es tan ciega que lo único que dejan es su reducción al absurdo.

La ultra ve en el acuerdo algo 100% malo. Ningún fruto humano es 100% nada. Todo en la existencia se da de manera parcial y si alguien pretende que algún acuerdo sea 100% algo, lo que indica es una degeneración de la razón que emplea. Hay, digan lo que digan, algo de racismo en esto. Sus líderes parecen el gato que siempre cae parado. Confían en su habilidad y no importa cuán patas arriba se vean, a la hora de la hora caen de pie para seguir peleando casi sin importarles por qué.

¡Les van a dar acceso a $120 mil millones con los que van a apoyar el extremismo! Señores, una cosa no tiene que ver con la otra, y nuestras fuerzas armadas tienen la habilidad y recursos para bloquear ese apoyo. Además: No les vamos a dar nada. El dinero es suyo, congelado por la revolución de los ayatolas.

¡Irán tiene 24 días para limpiar sus instalaciones ante una inspección! Nada es imborrable o indetectable con la tecnología actual. Somos capaces de distinguir un solo isótopo radioactivo y determinar su peso atómico en medio de toneladas de tierra echadas para borrar su evidencia. Es imposible limpiarlo todo, especialmente si el lugar que se quiere limpiar es radioactivo. Su señal queda allí por cientos de miles de años.

¡Estamos en tratos con el enemigo, es una traición! Sí, el Irán de los ayatolas es enemigo, y con los enemigos o los matas o te arreglas, y no, esto no es una traición, es un arreglo. Si Reagan y Gorbachov ‘arreglaron’ sus diferencias, ¿por qué no dejar que Obama y los ayatolas ‘arreglen’ las suyas?

¡Hay una tercera opción, aislarlos! No, porque están desparramados. Los chiitas están en todo el Medio Oriente y tratar de contenerlos es como tratar de contener las olas del mar. Ya tenemos un enemigo sunita, Isis; no nos hagamos de otro enemigo chiita en Irak, sus milicias, porque entonces estaríamos verdaderamente fregados, sin nadie a quien apoyar, con todos a quienes combatir.

La entraña de intransigencia quisiera no ‘arreglar’ nada, preferiría ‘cancelar’ todo, pero sería mejor que aprenda a llevarse con todos. Cancelar los peligros de los ayatolas e Isis implicaría ‘cancelarlos’ a ellos y sus bases chiita y sunita. Y eso no lo vamos a hacer ahora ni nunca. Tenemos suficiente con defender a Israel… a pesar de Bibi.

Aceptar el compromiso con Irán y ser racionales en su oposición a Obama va contra el reflejo condicionado en los líderes republicanos durante esta administración. Les salta la pierna y patean tan pronto les tocan la rodilla, ‘knee jerks’, porque son de rodillas delicadas. Confunden ser lógicos y decentes con faltarles hombría (¿?) y honor en defensa del país y su pureza. Sí, son puritanos machistas, exhiben un machismo puritano-político que vergüenza les debiese dar. ¿Arreglos? ¡Noo, somos puros! Se engañan a sí mismos.

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