Guillermo Descalzi

GUILLERMO DESCALZI: Republicanos por Hillary Clinton

Cuáles? Los principistas de la derecha dispuestos a quebrar el gobierno con tal de contener a la caterva demócrata-liberal en el Congreso. Están en el ‘Freedom Caucus’, la representación del Tea Party en la Cámara de Representantes, en Trey Gowdy y los miembros de la mayoría en el comité de Bengasi, y en todos los que hacen que Clinton parezca una santa comparada a ellos. Han sido tan burdos en su última comparecencia, tan prejuiciados, tan obvios tratándola como culpable de algo, cualquier cosa, que la hicieron quedar bien.

El inminente próximo speaker, Paul Ryan, ha accedido a una regla según la cual no presentará nada a votación sin la aprobación de una mayoría de la mayoría sin la minoría, mayoría al cubo. Esto promete paralizar la función legislativa, ese es el secreto del poder de los ‘40 freedomistas’, ese es su número con algunos más, algunos menos. ¿Recuerdan el cuento de Alí Baba y los 40 ladrones? ‘Abrete Sésamo’… Alí-Ryan quiere abrir la cueva de los 40. ¿La abrirá?

O bien son demasiado densos para darse cuenta de lo que hacen o… lo saben y siguen adelante como Maduro contra todos para arreglar Venezuela. Sí, la comparación vale, son igualmente obtusos.

Aclaro que la Sra. Clinton no es santa de mi devoción, pero lo es en comparación al chairman Gowdy y demás. Es más, estoy cambiando de opinión. Ahora la veo, dado el estado de la delantera republicana, como posiblemente la mejor opción del próximo año.

Su comparecencia ante el comité de Bengasi fue una farsa en circo de tres pistas. No trataron, en el comité, de ir tras la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Insinuaron medias verdades y datos cocinados para vestir de negligencia a la ‘acusada’. Le hicieron un favor.

Es tiempo de que la derecha perciba lo negativo de la política negativa de su ‘ultra’, valga la redundancia, pero temo que sea demasiado tarde. El partido ha estado en esto desde el 2008 y es como un transatlántico cuya inercia le hace difícil cambiar de rumbo. Temo que su disfunción decida la próxima elección.

Están en un juego peligroso, billar a dos bandas con nuestra seguridad y el presupuesto. Van a seguir impidiendo, atracando y demorando la función del Estado para acusar de ‘inoperancia’ a los demócratas. En el caso de la Sra. Clinton le recortaron el presupuesto de seguridad a 270 embajadas y le cayeron encima por no haber puesto más personal, material y esfuerzo para asegurar el consulado en Bengasi.

Aquí está claro de quien es la inoperancia. Sale de una mayoría disfuncional, dividida, necesitada de apaciguar al Freedom Caucus… y, nuevamente, no se dan cuenta o, peor, sí se dan cuenta y siguen haciéndolo. Los del ‘Freedom’ quieren dictar términos a los 247 republicanos y 188 demócratas en la Cámara, 435 en total, esa es su libertad.

El tono, tan solo el tono de sus argumentos es duro, ofensivo, acusatorio en general, y en el comité de Bengasi le brindaron a la Clinton horas de televisión nacional gratuita en la que se vio como personificación de la decencia bajo asedio.

Parecen incapaces de evitar el caos servido por ellos en política nacional. No hay más que ver los números, 15 precandidatos republicanos arañándose v. 3 demócratas respetándose. Quince irrespetándose siempre van a causar más destrozo que tres que se tratan con decencia. Estamos ante un Suicidio a la Republicana. Saben que su transatlántico se dirige al iceberg del Titanic… y siguen con su fiesta a bordo. ¿Una copa de champagne, mi amor?

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