Guillermo Descalzi

GUILLERMO DESCALZI: Por Keiko Fujimori

A cinco meses de las elecciones presidenciales en el Perú, hoy como peruano respaldo a Keiko Fujimori.

El odio a Keiko alega traición, inconstitucionalidad y corrupción… de su padre. Verdad o no, nada de eso es suyo. Dirán que es un chiste pero no, señores, el chiste lo hacen quienes por su padre se oponen a ella, y eso ni siquiera es chiste. Es vergüenza.

Soy Keikista por su limpieza ante toros que la ven como la capa de Alberto Fujimori, sin menearse ante ellos con un resentimiento que sería tan deshonesto como el de sus cargas. Keiko atiende al público, no a los toros.

Soy Keikista porque estoy cansado de la traición. Dirán que su padre traicionó la democracia. Fuera de lo que pueda decirse de Keiko, su padre no traicionó la democracia, él la salvó, tomó control del Perú cuando era ingobernable, cuando Alan García se lo dejó así.

Cuando juramos ante Dios y nos dedicamos al becerro de oro, eso es traición. Traidor es Humala al agua de los comuneros por el oro de Conga. Traidor es García a la estabilidad y la administración del Perú, la honradez, el orden y su paz social. Traidor es Toledo a la decencia de un Perú que vio en él la promesa de nuestra raza indígena junto a la antropóloga de ¿quieres llorar? Llora pues

Soy Keikista porque sabe lo que es ser minoría racial en un país donde la igualdad aún depende de si eres cholo, indígena, blanco o qué, donde la mayoría aun hoy es minoría de facto.

Soy Keikista por la constitución que su padre presentó y el Perú ratificó en el referéndum de 1993, pese al autogolpe y subsiguiente Gobierno de Emergencia y Reconstrucción Nacional cuyos actos fueron validados por el Congreso Constituyente del mismo año, a pesar de la pica toledista cuando el Congreso retiró la firma de Fujimori en su constitución, y a pesar de la juramentación de Humala ante una carta inválida, la derogada del 79.

Soy Keikista por el ensañamiento con el Fujimorismo cuando García jamás respondió por la masacre del Frontón, los vuelos de su fantasía y los abismos de su descontrol. Apoyo a Keiko por la hipocresía del pase de Humala al negocio de un hermano con el mar territorial del Perú en Rusia, mientras dejó podrirse a otro para apaciguar al dinero fuerte. Apoyo a Keiko ante la hipocresía de quienes recibieron maletas de dólares chavistas a la par que predicaban el nacionalismo y la reivindicación del Perú profundo.

Soy Keikista ante aquel de la plata que llega sola, el de los narco-indultos y la cruz de Odebrecht. Lo soy ante el dinero fantasmagórico de aquel de las re-nupcias pre-electorales y la suegra casera. Soy Keikista ante los insultados por la osadía de un chino que enderezó el país pese a la maraña montesinista enquistada entre los salvadores de la patria.

Apoyo a Keiko Fujimori por el honor de Condorcanqui, Olaya, Castilla, Grau y Cáceres, a cuya fortaleza, digan lo que digan, su apellido le hace honor, y que Dios y la Patria se lo demanden si traiciona y vende como los demás. La apoyo porque es hora de quitarle el chupón al cuerno de la abundancia en el escudo nacional… de poner fin al aprovechamiento, la falta de honradez y el olvido de los pueblos. Lo hago porque la hora ha llegado, ya está aquí, y quien no hace… deshace.

  Comentarios