Guillermo Descalzi

Política exterior, farsa electoral

Tiempo de elecciones y los candidatos juegan a la política exterior en un billar a dos bandas, Estados Unidos y El Resto del Mundo. Es algo como la ciudad de Nueva York es New York y el resto es ‘Up State’, así somos en la humildad del Excepcionalismo Misionero de nuestro Capitalismo Democrático. Misionero: creemos nuestra obligación el ‘convertir’ a los demás. Hay algo farisaico en esto.

Queremos formar Al Resto a nuestra imagen y semejanza para que fructifique, ese es nuestro altruismo, así explicamos nuestras intervenciones como custodios de la humanidad, el uso de nuestra influencia y la diseminación de nuestra imagen en una Hollywoodización mundial que movemos desde los inicios del cine.

Somos los Policías Planetarios desde antes de la primera guerra mundial con el walk softly and carry a big stick de Teddy Roosevelt, anda suavecito y lleva un buen palo (por si acaso). El palo hoy es para la frontera sur. Está de moda pedir su ‘cierre’ de la frontera con México para impedir el tránsito indocumentado, hacerla ‘indocumentado-proof’.

Los republicanos se oponen a una reforma migratoria pero digan lo que digan a lo que verdaderamente se opone el conservadorismo es a la hispanización del país, algo tan imposible como detener las olas del mar.

¿Qué es real, qué es farsa? Los demócratas quieren integrar a los que ya están aquí. ¿Será que buscan votos? Es difícil pensar en benevolencia electoral cuando el cálculo va primero.

Lo más notable en términos Latino-Americanos es la apertura a Cuba, tan irreversible como nuestra hispanización. Pocos ven las contradicciones. Obama la empuja y el liberalismo la aplaude pero se mantiene a distancia del cambio mayor, el cambio en la isla.

El conservadorismo aprovecha la apertura ganando votos en el exilio cubano mientras se mantiene mutis por el negocio ‘para promover la democracia’.

Nuestro Destino Manifiesto que en los 1800 fue llegar al Pacífico hoy es llegar al mundo entero, Americanizarlo, eso buscamos. Las variaciones son de tono, no de color. Donde uno ve rojo todos ven rojo. Trump ve rojo explosivo cuando se trata de Isis, Hillary rojo callado, Cruz rojo de sangre cristiana y Sanders rojo social demócrata.

La Globalización es parte de nuestro ‘nuevo’ destino, pero lleva a otra contradicción, una hipocresía por la cual todos la rechazan por la pérdida de empleos pero la apoyan por dinero que les da a quienes manejan el comercio americano y, tal como empezamos esta columna, por Americanizar el Mundo. Obama fue electo contra Nafta… y la reforzó.

Nadie, por más libertad que defienda, piensa dejar que el mundo marche a su manera, algo como el lema de los economistas de fines del siglo XVIII, los Laissez Faire que pedían al estado que los Deje Ser porque haga lo que haga el mundo marcharía de la misma manera, Le Monde Va de Lui Meme.

Soy Laissez Faire en política exterior, un dejar ser que no debe confundirse con ser dejado. Defendámonos en lo necesario pero que no nos ofendan las diferencias, es más democrático y republicano a la vez. ¿Les parece?

Trump propone entrar con todo en Siria e Irak, alfombrando de bombas al Medio Oriente y no le importa torturar a los prisioneros, el fin justifica los medios. Cruz quiere lo mismo menos la tortura en nombre… sí, de la cruz. Hillary es más cuidadosa pero igualmente decidida y Sanders quiere ‘acabarlos’ por la ‘humanidad’ del socialismo democrático.

Trump pide que los árabes financien nuestra intervención, algo que Hillary denuncia como algo de un mafioso vendiendo protección, ‘paguen o vean’. Va con eso de que México pague por su muro.

Nadie habla de permitir que los árabes se encarguen de los árabes, y es que Isis se asegura de nuestra intervención con los atentados en casa y Europa. Hay un elemento religioso en esto, una Profecía Coránica según la cual derrotarán al Ejército Romano de hoy, el Americano, en una planicie siria en su batalla del fin del mundo.

Tenemos para rato, le monde va de lui meme y los políticos también. Las suyas suelen ser posturas nada más. Detrás de ellas está su naturaleza, eso es lo que debemos buscar, su naturaleza, no sea que nos pase lo del cuento del sapo y el alacrán y elijamos al que nos pique. ¿Farsa? Es con nuestras vidas las que juegan… a dos bandas, ‘nosotros’ que en realidad son ellos, los candidatos, y ‘el resto’.

Periodista, escritor y filósofo peruano.

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