Guillermo Descalzi

De los candidatos el menos peor

Hillary es de una suspicacia paranoica revestida de artificialidad al punto de la verdad: “No hice nada.”

Kaine, su selección, revela a alguien que ya se cree presidenta, de lo contrario hubiese escogido un progresista… pero los considera suyos.

Es perfecto para los Clinton, ella y Bill. No los deslumbrará y encaja en el esquema Clintoniano. Se le enjuició por recibir 160,000 dólares en regalos como gobernador de Virginia y fue declarado inocente.


Es amigo de Wall Street y los bancos, los quisiera desregular, que hagan más de lo que quieren. Apoya los tratados de libre comercio.

La conspiración contra Sanders en el comité nacional demócrata deja al descubierto –una vez más– la nebulosa practicalidad de Hillary. Fue rápida con el bisturí. Debbie Wasserman Schultz ‘entregó’ su renuncia a la presidencia del DNC efectiva al cierre de la convención. La lidera ahora otra aliada de Hillary, Donna Brazile.

¿Sería Debbie culpable del ambiente conspiratorio en el DNC o será el ambiente usual de la pareja Clinton?¿La favoreció el DNC? “No lo sé, pregúntele a ‘ellos’ ”. Es experta en el arte de la evasión.

El discurso de aceptación de Trump pintó una noche más negra que la noche misma, pero así ganó, con una imagen oscura de un Estados Unidos amenazado por todos lados, un país que desconozco.

“Nuestra convención ocurre en momentos de crisis, ataques a la policía, violencia en las calles, caos en nuestras ciudades.” Es un lugar donde yo no vivo, donde todos los días nos despertamos con miedo. “Los homicidios subieron 17% en las 50 ciudades más grandes del país.” “Aplicaremos la ley. No habrá mas catch and release en la frontera. Lidiaremos con los millones que sobre-extienden sus visas” Es San Trump, guerrero de Dios, salvador nuestro.


Ambos prometen reactivar la solvencia de un país donde el sueldo promedio no ha cambiado en 16 años en los que la inflación combinada fue de 50%, o sea, que tenemos la mitad del 2000 para gastos.

Hillary no recuerda que los instrumentos exóticos de Wall Street y la desregulación bancaria la presidió su marido con Alan Greenspan en la reserva federal, sentando las bases para la catástrofe del 2008.

Trump no recuerda que esta guerra fue financiada por los chinos a solicitud de Bush, no se acuerda que se aprovechó de los que perdieron sus propiedades en la crisis inmobiliaria, que fue Nixon quien inició el globalismo, republicanos los que presidieron sobre la fuga de empleos.

Hillary quisiera que se olvide que fue su marido el que firmó NAFTA en diciembre de 1993.


Para Trump es America First pero las corbatas de su marca son hechas en China y sus camisas en México.

Trump es el anti-Reagan. Su it’s morning in America para él es darkness in America. ¡Va a aplicar la ley!!! Suena casi como amenaza.

Hillary quiere ser Franklin Roosevelt, dar trabajo en puentes y carreteras, universidades gratuitas, seguro médico universal. ¡Va a bendecirnos!!!

Si Trump es electo será por la pared, los musulmanes, los policías muertos, los indocumentados, por la economía porque quiere que pensemos que de la misma forma que levantó su imperio igual levantará la economía. Esa fue su plataforma desde el comienzo.

Si Hillary es electa será por rechazo a Trump como presunto Mussolini, por su capacidad de evasión de la realidad, por la maquinaria que controla, por la reforma migratoria y el voto femenino y afroamericano.

Trump es un psicópata de incoherencia masiva del nacionalismo de identidad blanca. Es humilde: “Solo yo puedo arreglar el sistema.”

Los votantes elegiremos entre la volatilidad real de Trump y la estabilidad irreal de Clinton. ¿Cuál? La respuesta parece estar dentro de un enigma envuelto en misterio… y eso es lo que nos toca descifrar.

Periodista, escritor y filósofo peruano.

  Comentarios