Helen Aguirre Ferré

HELEN AGUIRRE FERRE:: Las bibliotecas son vitales para la sociedad

Dar a luz a un país no es nada fácil, especialmente uno que se apartó radicalmente de las normas del siglo XVIII al establecer como sus principios fundamentales que todos los hombres son iguales y deben ser libres de buscar la vida, la libertad y la felicidad. Establecer esas creencias como el cimiento del país requirió arduas negociaciones. Nos gusta creer que nuestros Padres Fundadores eran un grupo amistoso y armonioso, pero eso dista mucho de la verdad. Sus desacuerdos con respecto a temas fundamentales tales como los derechos de los estados, el federalismo y la esclavitud llevaron a debates contenciosos y a veces acerbos.

Convencido de que sólo se podía llegar a un consenso si ellos aprendían más uno del otro y de los libros, Benjamin Franklin escribió el “Convenio Constitutivo” con colegas que unieron sus recursos para compartir y comprar libros, los cuales eran escasos y costosos en los tiempos coloniales. Franklin, un extraordinario hombre de acción, entendió que, al educarse a sí mismos, podrían llegar más fácilmente a un consenso en cuanto a los difíciles temas de su tiempo. El resultado fue el nacimiento de la biblioteca como institución pública en Estados Unidos.

En la actualidad, lo mismo que en la época de Benjamin Franklin, esta institución estadounidense es vital para nosotros como ciudadanos. Aunque ellas sirven como incubadoras para el aprendizaje y el intercambio de ideas, el destino de las bibliotecas está en peligro en el Condado Miami Dade. No debería estarlo, y el hecho de que se acercan paso a paso al cadalso es un comentario vergonzoso sobre el estado de los asuntos del Condado.

El problema no es que las bibliotecas hayan sido mal manejadas; todo lo contrario. De hecho, la tasa de amillaramiento fue bajada porque las bibliotecas estaban siendo manejadas con eficiencia, y contaban con un saludable saldo en fondos de reserva para respaldar las nuevas bibliotecas que se estaban estableciendo en internet. Durante años, las bibliotecas de Miami Dade han sido usadas como la alcancía del Condado, pues los fondos destinados a ellas han sido desviados para reforzar el presupuesto general. El asalto continuó a medida que el presupuesto de las bibliotecas ha sido rebajado en más de un 50 por ciento en los últimos cuatro años, trayendo como resultado una reducción de programas y horas de operación, entre otros.

Esto refleja una completa incomprensión de la misión y la importancia de las bibliotecas en la creación del sentido de comunidad en una democracia saludable.

Las bibliotecas brindan la semilla del aprendizaje temprano a través de los programas para niños y para todo el que necesite acceso a información escasa y/o costosa. La biblioteca estadounidense es un gran ejemplo de una institución que ha evolucionado para convertirse en el nuevo centro comunitario. Lo mismo que las bibliotecas universitarias, las cuales fueron las primeras en cambiar, son curadoras de información; los bibliotecarios nos guían con su habilidad para acceder al material, tanto digital como de otro tipo.

En caso de que usted no haya visitado una en algún tiempo, las bibliotecas no se usan exclusivamente para “sacar” un libro físico, sino que sirven ahora como centro comunitario para “aportar” y para relacionarse con niños de todas las edades a través de programas Pre-K, clubes de ajedrez, programas de aprendizaje de computadoras, e incluso ayudando a los jubilados a aprender cómo solicitar beneficios del Seguro Social. La experiencia de la biblioteca invita a la participación comunitaria, y se está convirtiendo en el nuevo bar.

La biblioteca North Dade Regional en Miami es un excelente ejemplo de la evolución de la experiencia de la biblioteca. Respaldado por la Fundación Knight, se ofrece YouMediaMiami a los adolescentes con tarjeta de la biblioteca que quieran aprender cómo usar y crear medios digitales. Estos adolescentes aprenden a trabajar en colaboración en proyectos digitales, incluyendo animación y periodismo de internet. En la actualidad, estudiantes de cinco escuelas diferentes acuden a la biblioteca North Dade Regional para aprender y participar creativamente en su espacio propio, aun cuando sea supervisado.

La sucursal de Miami Gardens presta servicio a una comunidad donde el 43 por ciento de los niños no tienen acceso a internet. Sin acceso digital, esta gran sección demográfica quedará fuera de la nueva economía del siglo XXI, basada en el conocimiento.

Miami-Dade se ha dado cuenta del hecho de que la cultura artística en nuestra comunidad es un buen negocio, pero no ha notado la conexión que los museos tienen bibliotecas. Un reciente estudio de Pew muestra que los usuarios de los museos son además usuarios de las bibliotecas. Se trata de una población más adinerada que respalda y usa los servicios de las bibliotecas. De la misma manera, las personas con menos probabilidades de usar las bibliotecas tienden a contar con medios económicos más modestos y su exposición a eventos culturales es escasa o nula.

La primera asociación bibliotecaria de Benjamin Franklin adoptó el lema: “Apoyar el bien común es divino”. Eso es algo que tanto los comisionados como el alcalde del Condado tienen que tener en cuenta. Quizá esto llamará su atención: al respaldar las bibliotecas, se está formando a los futuros patrocinadores de las artes: grandes pensadores, sólidos inversionistas, votantes consistentes.

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