Manny García-Tuñón

La influencia de los hispanos

La semana pasada, en honor al inicio del Mes de la Hispanidad (septiembre 15 hasta octubre 15), les entregué a los editores del Miami Herald mi columna mensual en inglés sobre un fenómeno que se está llamando Hispanization. Si le interesa leerlo, lo puede encontrar en la sección Business Monday en la edición de hoy.

Este fenómeno, estudiado por una de las empresas financieras más grande de los Estados Unidos, representa un cambio importante en la experiencia inmigratoria de este país. Mientras que, a través de la historia de nuestra nación, otras culturas se han ido asimilando en un crisol de razas, los más de 52 millones de hispanos en el país han enfriado el crisol y están influenciando la cultura dominante – y por lo tanto, Corporate America está prestando atención.

Escribí la referida columna para los americanos que me leen en inglés porque, como columnista hispano, quería resaltar la influencia de los hispanos en los negocios particularmente. Pero a ustedes, mis compañeros hispanos, les tengo otro mensaje.

El resto del país se ha dado cuenta y reconoce que, “Los hispanos representan más de la mitad del crecimiento de la nación en el último decenio…” (Pew Research Center). “Cincuenta millones de latinos en Estados Unidos…” (Censo de EEUU, 2010). Tanto Corporate America como los políticos de este país están transmitiendo el mensaje al resto del mundo: “No podemos seguir ignorando a los hispanos”.

Nosotros, los hispanos, seguimos ganando terreno. Seguimos alcanzando más poder adquisitivo en esta gran nación ($1.3 billones) – y por lo tanto hemos provocado una reacción. Los políticos están detrás de nuestros votos y, por lo tanto, nuestra influencia sobre el proceso político sigue aumentando. “El 84 por ciento de los votantes hispanos registrados acudieron a las urnas en el 2008...” (Randy Falco, “Politico”).

No cabe duda de que los demás lo reconocen. La pregunta es, ¿cuándo vamos a reconocerlo nosotros? ¿Cuándo vamos a creerlo nosotros mismos?

“Mientras que 9.7 millones de ciudadanos hispanos votaron en el 2008, otro 7.9 millones también aptos para votar, no se registraron, de acuerdo con la Oficina del Censo…” (Abby W. Schachter, New York Post).

¿Cuándo vamos a darnos cuenta del impacto positivo que podemos tener en este país? ¿En nuestras comunidades? ¿En nuestras familias? ¿En nuestras vidas? Usted es parte integral de nuestra sociedad. Usted contribuye – no solamente con su esfuerzo laboral, sino con su mente, su experiencia personal y profesional, su cultura, sus valores y principios, su ejemplo y su voto.

Usted importa. Por supuesto que importa como persona –como hijo o hija de Dios, como ser humano– pero también usted le importa a ellos… a Corporate America y a los políticos, porque usted forma parte de un grupo demográfico que les llama la atención. Usted es parte de la minoría más grande del país. Usted es componente integral de un movimiento enorme. Ellos se han fijado en usted porque usted es miembro de un grupo de consumidores y votantes que ya ellos no pueden ignorar. Porque nos necesitan. Quieren llegar a los 52 millones. Personalmente no considero que esto sea negativo. Al contrario. Pero sí considero que ha llegado el momento de que se fijen en usted por quien es usted. Como individuo.

Es el momento de elevar nuestras expectativas demográficamente a nivel nacional pero quizás más importante, a nivel personal. Es el momento de transformar nuestras vidas. De ir más allá del status quo – el estado del momento actual. Existe un espacio entre nuestra realidad imaginada y nuestra realidad vivida. Debemos esperar más de nosotros mismos en todas las áreas de nuestras vidas –personal, familiar, profesional, espiritual– y debemos actuar diariamente para realizar todo nuestro potencial. En el proceso de desarrollo de nosotros mismos, también nos esforzamos para expresar nuestros talentos y habilidades para el enriquecimiento y beneficio de los demás. ¡Eso es vivir! ¡Eso es triunfar!

Al latino que está luchando con las necesidades básicas, al que actualmente está buscando empleo, al que todavía no habla inglés, le digo: ¡Usted sí puede! Usted tiene el ejemplo de millones de hispanos que inmigraron a este país en busca de una vida mejor y que la han alcanzado. Usted es miembro de una cultura, una familia de trabajadores y soñadores – y el que sabe trabajar y sabe soñar, triunfará. Al latino que ya está establecido, al empresario hispano le animo que ayude a los más necesitados como mentor, como amigo, como hermano.

El gigante dormido se ha despertado. Lo despertamos nosotros los hispanos con nuestro gran número de personas y nuestro impresionante poder adquisitivo. No nos quedemos dormidos nosotros al frente de esta proporción. Aprovechémosla. Visite www.unosminutosconmanny.com/ contactenos para compartir su testimonio y sus metas para transformar su vida personal y profesional. No perdamos la oportunidad que hemos creado con nuestro sacrificio, nuestro trabajo y con la gracia del Señor para triunfar. Para vivir a plenitud con nuestras familias. Para contribuir y compartir con nuestras comunidades y nuestra nación lo mejor que tenemos para ofrecer.

Manny García-Tuñón es columnista de El Nuevo Herald y presidente de Lemartec, una firma de diseño y

construcción de Miami, FL.

manny@unosminutosconmanny.com

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