Manny García-Tuñón

Las diez mejores prácticas para pequeñas empresas (Segunda Parte)

Me encantan las segundas partes, a pesar de que por lo general no son reconocidas por ser tan buenas como sus predecesoras. Para ilustrar el punto, sólo dos segundas partes cinematográficas han ganado el codiciado premio Mejor Película de la Academia: The Godfather: Part II (1974) y The Lord Of The Rings: The Return Of The King (2004) – ambas películas fenomenales por derecho propio.

Dicho esto, es con gran expectativa que presento hoy la segunda parte de mi columna de la semana pasada, Diez mejores prácticas para pequeñas empresas: Primera Parte, que incluyó: 1) Tener un propósito. 2) Dejar que nuestras competencias básicas guíen la creación de nuestros productos y servicios. 3) Contratar a las personas más cualificadas. 4) Saber otorgar autoridad y 5) Buscar alineación.

He aquí la continuación:

6) Crear un ambiente de trabajo positivo: Una empresa exitosa depende de empleados felices. A veces no nos damos cuenta de cuánto podemos influir positivamente en la manera en que los miembros de nuestros equipos se pueden sentir. La compensación monetaria no lo es todo. Las personas quieren sentirse que están siendo retadas y que son reconocidas. Quieren sentir que existe un buen ajuste entre sus propios valores personales y los de la empresa, y que buscan un equilibrio saludable entre el trabajo y sus vidas personales.

7) Conocer nuestro mercado/industria: Según la Asociación Americana de Mercadeo, “la recolección sistemática y el estudio de los datos relevantes del pasado y el presente contribuyen a la identificación de las tendencias, fuerzas y condiciones que pueden influir en el rendimiento de la empresa y la elección de las estrategias apropiadas”. ¿A cuál industria pertenece su organización? ¿Cuál es la situación de esa industria en términos de su posición en el mercado? ¿Está su industria, en general, experimentando dificultades o está floreciendo? ¿Cuál es su mercado? ¿Cuáles son sus necesidades y cómo podrían esas necesidades cambiar con el tiempo? ¿Quiénes son su competencia en la actualidad y quienes podrían serlo en el futuro?

8) Preparar un plan estratégico de cinco años: Más allá de un plan de negocios, un plan estratégico incorpora ciertos aspectos ideales que visualizamos para nuestras empresas y determina los pasos para llegar a esa visión. Comencemos a planear las estrategias para hacer crecer nuestros negocios durante los próximos cinco años, mediante el análisis de nuestros mercados/industrias, el potencial que existe para crecer y los recursos que necesitaremos para ejecutar el plan. El proceso de planificación es esencial para hacer crecer cualquier organización, porque presenta gráficamente el curso del futuro crecimiento y nos ayuda a prepararnos internamente desde ahora para ese momento.

9) Preparar declaración de objetivos y plan de acción: Una declaración de objetivos comunica claramente a todos dentro de la organización dónde y cuándo queremos llegar como equipo. Esto es fundamental. Tener metas no es suficiente. Tenemos que crear la visión y definir claramente lo que el resultado final será una vez que alcancemos nuestras metas. Seamos específicos. Simplemente querer “más” de algo no es suficiente. Cuantifiquemos nuestras metas, ya sea cuando estemos hablando de crecer nuestra rentabilidad, o de reducir nuestros costos, o de mejorar la cualidad de nuestro servicio.

Mientras que nuestra declaración de objetivos define a dónde queremos llegar, nuestro plan de acción define cómo llegaremos. Un plan de acción puede incluir tanto las estrategias generales, así como las tácticas detalladas de implementación. Parte de este paso incluye el desarrollo de un presupuesto para identificar costos que pudieran ser necesarios para efectuar nuestro plan.

10) Aceptar el cambio y la contradicción: A veces en nuestro camino hacia el éxito nos encontramos cara a cara con contradicciones que desafían las reglas que observamos para alcanzarlo. A veces nos damos cuenta de que algo que hicimos fue exitoso, a pesar de habernos contradicho en respuesta a una situación determinada, mientras que otras veces nos damos cuenta de que tuvimos éxito precisamente porque nos contradijimos. En cualquier caso, es importante darnos cuenta de que el cambio y las contradicciones son parte inevitable del juego, y eso no es necesariamente malo.

El cambio y la contradicción son las especias de la vida de las mujeres y los hombres verdaderamente exitosos en los negocios. Ellos saben que, si bien algunas cosas acerca de su trabajo NUNCA puede cambiar –como su oferta básica o su nivel de excelencia– todo lo demás sí DEBE cambiar y adaptarse si quieren ser fieles a su propósito y proceso creativo. Lo mismo nos aplica a nosotros en nuestras empresas sin importar la industria en que estemos – y aquí radica una de las semillas de la grandeza: El acoger el cambio y la contradicción como parte de nuestra realidad profesional y poder aprovecharlo para mejorar tanto personal como profesionalmente es una gran parte de lo que separa a las personas y sus empresas verdaderamente exitosas de todos los demás.

Tengo que admitir que esta segunda parte no es tan entretenida como The Godfather: Part II, pero espero que al menos sea útil para los que nos encontramos en el mundo real de los negocios.

Manny García-Tuñón es Presidente de Lemartec, una firma internacional de diseño y construcción radicada en Miami, Florida.

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