Manny García-Tuñón

Cuando la satisfacción en el trabajo declina

Es la época más maravillosa del año. ¿Porque, entonces, estropearlo con un tema que aparenta ser tan negativo? Sigan leyendo…

Menos de la mitad de empleados estadounidenses están satisfechos con sus trabajos de acuerdo con un artículo del Wall Street Journal sobre una encuesta anual de la organización nacional, Conference Board.

“En casi todas las medidas, desde salarios y programas de retiro a tiempo de vacaciones y distancia de conmute, trabajadores son menos satisfechos con sus puestos de trabajo de lo que eran en 1987 cuando el grupo de investigación inició el estudio. En aquel entonces, el 61.1% de los trabajadores dijeron que estaban satisfechos con su trabajo.”

En general, los índices de satisfacción en el trabajo empezaron a caer en enero del 2009, cuando los efectos de la crisis financiera comenzaron a afectar negativamente a los lugares de trabajo en Estados Unidos. Demográficamente, el descenso más drástico fue entre los hispanos y las personas con menos educación. Los trabajadores con ingresos anuales de menos de $36,000 también se encuentran entre los menos satisfechos con sus puestos de trabajo. En el otro extremo del espectro están los trabajadores de altos ingresos – los que tienen un ingreso anual de $90,000 o más – que se encuentran entre los más satisfechos.

Las razones por esta declinación en el índice de satisfacción son obvias. Como mencioné, la crisis económica que resultó después de la debacle de las hipotecas subprime afectó a casi toda compañía negativamente – y como extensión esto afectó la moral y la satisfacción de los empleados. Cientos de miles de empleados tuvieron que asumir más responsabilidades y han tenido que trabajar más con menos personas y menos recursos. Muchas personas que perdieron su trabajo han tenido que aceptar puestos de trabajo que están por debajo de sus cualificaciones profesionales. También hay menos seguridad en el trabajo y el mercado laboral se ha puesto muy competitivo. Pero consideremos los aspectos positivos de nuestra realidad. Es importante reconocer que este mismo mercado laboral tan difícil ha contribuido a un sentimiento de aprecio y gratitud entre trabajadores americanos resultando en un descenso en el índice de satisfacción que quizás pudiera ser peor de lo que es.

En esta época tan especial, debemos aceptar que el negativismo que ha persistido durante tantos años tiene que ceder si queremos retomar el control de nuestras vidas profesionales y comenzar el camino hacia el éxito. Las personas que estén preparadas para combatir la indiferencia y la insatisfacción en el trabajo, a pesar de no estar en el empleo preferido o ideal, pueden, hoy mismo, implementar las siguientes sugerencias en sus organizaciones para comenzar a trabajar con un sentido de propósito. Este sentido de propósito nos ayudará a ser más eficaces en nuestro trabajo.

Elevar sus expectativas – El hispano debe esperar más de sí mismo y en el proceso puede discernir nuevas formas de mejorar su situación de trabajo actual. El elevar nuestras expectativas es una decisión personal – yo no lo puedo hacer por usted, y usted no lo puede hacer por mí. Sin embargo, usted puede tomar la decisión de esperar más ahora mismo – y esa actitud tan sana y positiva, nadie se la puede quitar.

Poner su trabajo en contexto – Cuando uno compara su situación de empleo con tantas personas que están sin trabajo, reconoce lo que tiene. Sería una falta de respeto a los demás despreciar lo que tenemos. Si no le gusta el trabajo que actualmente tiene, puede trabajar para cambiarlo, pero no desprecie la oportunidad que tiene ahora, en este momento, para contribuir y crecer tanto personal como profesionalmente.

Entender como su trabajo crea valor y ayuda a los demás – Recordemos que todo negocio se basa en conexiones con los demás. Si una compañía no tiene un producto o un servicio que le crea valor a otro, entonces esa compañía dejaría de existir. El propósito de una empresa tiene que ir más allá de la ganancia – las ganancia es un resultado del trabajo que hacemos para realizar el propósito. Y allí está el secreto de la satisfacción en el trabajo. Encuentre el propósito de su trabajo y empieza a crear conexiones con los demás: Escriba una lista de los productos o servicios que ofrece su compañía. Identifique “sus” clientes – ya sea en general o particular. Cree una correlación entre su producto o servicio y sus clientes. Identifique como su trabajo contribuye a ese proceso de conexión tan importante entre su compañía y sus clientes.

La última sugerencia es mucho más personal, pero quizás una de las más importantes: Escriba una lista de las personas que dependen de usted como proveedor y ofrézcales su esfuerzo. Recuerde, todo nuestro trabajo, sacrificio y esfuerzo debe ser para mejorar, no solo nuestras vidas, sino las vidas de nuestra familia y comunidad. No importa el trabajo que tenga, si lo ofrece para los demás, encontrará satisfacción al cumplirlo.

Manny García-Tuñón es columnista de el Nuevo Herald y presidente de Lemartec, una firma internacional de diseño y construcción radicada en Miami, Florida.

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