Padre Alberto

PADRE ALBERTO: ¿Un santo del medio ambiente?

El 4 de octubre es un día muy especial en el calendario cristiano; es el día de San Francisco de Asís. La mayoría de nosotros lo conocemos como el “santo de los pobres” y uno de los hombres que más ha modelado la humildad cristiana a lo largo de la historia. Lo que pocos sabemos es que el hombre humilde de Asís nos enseñó algo que hoy día se ha vuelto popular, pero que muy a menudo ignoramos: la importancia del medio ambiente y la protección de la naturaleza.

En sus cánticos y escritos, San Francisco siempre enfatiza la cercanía de la humanidad a la naturaleza, especialmente los animales y el medio ambiente; toda la creación de Dios. Al referirse al “hermano sol” y la “hermana luna”, San Francisco da a entender que todo lo que existe en el cielo y la tierra tiene una conexión especial y que los seres humanos no podemos vivir sin estar conscientes de dicha conexión.

En el 2014, considero que la fiesta de San Francisco de Asís nos debe forzar a hacer un alto en nuestras vidas para apreciar el don de la creación y estar conscientes de que todo esto está bajo nuestra custodia. Desde el primer libro de la Biblia –en el Génesis– al ser humano se le dio “dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se desplazan sobre la tierra” (Génesis 1:28). Más que dominar la creación, se nos ha encomendado ser “custodios” de la misma.

Si miramos alrededor, nos damos cuenta de que existen un sinfín de problemas con el medio ambiente, el abuso de los animales y hasta la calidad de nuestras semillas y alimentos. Pudiéramos decir que hemos sido deficientes en la tarea de ser “protectores” o “dominadores” de la creación que hemos recibido como regalo. Quizás este es el reto de San Francisco de Asís para los hombres y las mujeres de nuestros tiempos: ver la mano de Dios en toda la creación y reconocer que todo lo que hemos recibido en la naturaleza es un regalo cada día más frágil, que requiere nuestro cuidado real y comprometido. Y este compromiso tiene que ser global, no solo por parte de unas pocas naciones desarrolladas –que son la minoría.

Estoy seguro de que si San Francisco caminara sobre esta tierra en estos momentos, tendría que pasar gran parte de su tiempo en Washington y en otras capitales del mundo, exigiendo que se inviertan más recursos en el tema del medio ambiente. Hoy es un buen día para pensar que todo lo que nos rodea es un regalo especial por el cual tenemos que hacernos más responsables. No cabe duda de que nuestro malgasto, falta de sensibilidad y egoísmo han dañado nuestro planeta. Que el ejemplo del Santo de Asís nos ayude a ver el reflejo de Dios en toda la creación y nos motive a prestar más atención a lo que tantas veces tenemos a nuestro alrededor sin realmente apreciarlo.

El Padre Alberto Cutié es sacerdote Episcopal/Anglicano en la Diócesis Episcopal del Sureste de la Florida y Rector de la Iglesia de St. Benedict en Plantation, FL.

www.padrealberto.com

Twitter: @padrealberto

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