Padre Alberto

PADRE ALBERTO: Esto no tiene nombre

Cada vez que se acerca la fecha del primer día de noviembre, recuerdo aquella frase que se usa en una variedad de contextos: “Esto no tiene nombre”. Pues cada día del santoral tiene nombre o nombres de personas que recordamos por su ejemplo en el seguimiento de Cristo. El 1ro de noviembre es el Día universal de “Todos los Santos”.

Lo más especial de esta fiesta es que en ella no se exalta a un individuo en particular, sino que se recuerda la promesa que recitamos en el Credo de los Apóstoles cuando afirmamos: “Creo en la comunión de los santos”. Es un día al año en el cual recordamos que los bautizados estamos llamados a ser parte de un pueblo santo, y elegidos por Dios. Y esa comunión de los santos existe en el cielo y en la tierra; más allá del tiempo y el espacio.

Durante los primeros siglos del cristianismo, millares de hombres y mujeres murieron por su fe y se convirtieron en los primeros “mártires”, un término de origen griego que significa “ser testigo”. Esos martirios son los que iniciaron la práctica de honrar a los santos, especialmente en la fecha de su muerte, ya que desde la perspectiva de la fe, es la fecha del verdadero nacimiento a la vida eterna. En esos primeros siglos muchos también fueron “héroes anónimos”. Con el paso del tiempo, la Iglesia formalizó el reconocimiento de los santos con un proceso de canonización. Hoy ese reconocimiento oficial varía entre distintas tradiciones e iglesias de Oriente y Occidente.

Considero que todos hemos conocido a santos –y hablo de personas que quizás nunca sean reconocidas oficialmente o integrados en una lista formal. Hablo de aquella abuelita o abuelito, madre o padre, tío o tía, líder espiritual, profesor o amigo que realmente nos mostró el camino de Dios, muchas veces con gestos sencillos y sin alarde. Esta fiesta es para ellos.

Quizás “esto sí tiene nombre”, pero esos nombres, aunque se mantengan anónimos para las multitudes, están inscritos en nuestros corazones y plasmados permanentemente en nuestra memoria. Hoy es un buen día para dar gracias a Dios por todos esos “santos anónimos” que han impactado nuestras vidas. • 

El Padre Alberto Cutié es rector de la la parroquia de Saint Benedict en Plantation, en la Diócesis Episcopal del sureste de la Florida. www. saintbenedicts.org

www.padrealberto.com

Twitter: @padrealberto

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