Roland J. Behar

Halcón y paloma

“Hay que encontrar una causa que sea más grande que uno mismo y después dar su vida por ella”. Esta frase de Shimon Peres Z”L” define la historia de su vida y su dedicación al bienestar de Israel y del pueblo judío en general.

A los 11 años, su abuelo lo despidió con una encomienda: “nunca dejes de ser judío”. Su misión desde entonces fue cumplir con el compromiso ancestral de los judíos: “Somos responsables el uno por el otro”.

En los primeros años, el único capital (además del humano) que habían podido adquirir los judíos en la tierra de Israel eran los áridos terrenos que habían comprado a los árabes. La agricultura era entonces la principal fuente de ingreso con la cual mantenerse y desarrollar sus comunidades. Shimon Peres, que soñaba con ser poeta o arquitecto, se enroló en la escuela agrícola de Ben Shemen para luego trabajar por varios años en los Kibutz Geva y Alumot.

En 1943 fue elegido Secretario del Movimiento Juvenil Sionista Laborista. Tenía apenas 20 años. Sin embargo, en 1944, regresa al Kibutz Alumot, para trabajar como simple agricultor y pastor de ovejas.

En 1947 comienza la carrera militar al ser reclutado por David Ben-Gurión para que contribuya con las fuerzas de defensa judías en la Haganá, donde se le asignó la responsabilidad de conseguir hombres y armas.

En 1948, Shimon Peres, con sólo 25 años, fue nombrado jefe de la Marina de Guerra de Israel. Cuando terminó la guerra, dirigió la delegación del Ministerio de Defensa de Israel en Estados Unidos. Aprovecha su estadía para estudiar investigación social en la New York School y en Harvard.

“Hoy en día, Israel es más fuerte que nunca. Israel tiene sus propias herramientas defensivas - las desarrolladas en el pasado, las desarrolladas hoy en día y las que se desarrollará mañana”.

Ejerció el cargo de Director General del Ministerio de Defensa, desde 1953 hasta 1959. Eran tiempos difíciles, Israel carecía del armamento que su defensa requería y que tanto “amigos” como enemigos se negaban a brindar. Desplegando sus capacidades de negociador y diplomático, consigue relaciones especiales entre Israel y Francia, promoviendo el desarrollo de la industria aérea y electrónica de Israel inclusive, según añaden algunos, ayudando al desarrollo de su armamento de defensa nuclear. “Israel no tiene intención de utilizar armas nucleares, pero si la gente cree que las tenemos, es un elemento de disuasión”.

Fue elegido a la Knesset (Parlamento israeli) por primera vez en 1959. Durante su larga carrera política ocupó los cargos de viceministro de Defensa, ministro de Absorción e Inmigración, ministro de Transporte, ministro de Información, Primer Ministro y Presidente de Israel, cargo que ocupó por siete años.

“¡La mayor contribución de los judíos a la historia es la insatisfacción! Somos una nación nacida para estar descontentos. Creemos que todo lo que existe se puede cambiar para mejor”.

Basado en esta afirmación fue un campeón de los esfuerzos para conseguir la paz con sus vecinos más cercanos. Pese a ser una iniciativa de un adversario político como Menachem Begin, cruzó las líneas de su partido para apoyarle en su intento por lograr la paz con Egipto, aunque este acuerdo incluía la evacuación de los asentamientos israelíes del Sinaí y de las bases de la fuerza aérea que él mismo había impulsado a establecer.

“No se hace la paz con los amigos. Se hace con los peores enemigos”.

Más tarde, siendo ministro de Relaciones Exteriores firmó el Acuerdo de Londres entre el rey Hussein de Jordania e Israel. Inició y llevó a cabo las negociaciones que llevaron a la firma de la Declaración de Principios con la OLP en septiembre de 1993 que le valió el Premio Nobel de la Paz 1994, junto con Rabin y Arafat. Más negociaciones con los palestinos llevaron a una retirada israelí de Gaza y algunas áreas de Judea y Samaria y al establecimiento de la autonomía palestina limitada, tal como se decidió en el Acuerdo interino.

En octubre de 1994, se firmó el Tratado de Paz con Jordania. Peres luchó sin tregua para promover las relaciones con otros países árabes del norte de África y el Golfo Pérsico, lo cual era parte de su visión de un “Nuevo Medio Oriente”.

Fue autor de diez libros, entre ellos El siguiente paso (1965); Honda de David; Diario de Entebe (1991), El Nuevo Medio Oriente, Para el futuro de Israel y De lucha por la Paz. Peres estaba casado con Sonia tuvo una hija (Zvia), dos hijos (Yonathan y Nehemías) y seis nietos.

Fue halcón cuando tuvo que serlo y paloma cuando fue preciso. Fue y será uno de nuestros grandes. Que D-os lo reciba en Ganedem (paraíso) y que desde allí nos cuide. ¿A Ud. no le parece? A mí, sí.

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