Roland J. Behar

Otra vez

El rabino Hershey Novack recorre el cementerio Chesed Shel Emeth en University City, Missouri, donde el 21 de febrero casi 200 lápidas fueron profanadas, en medio de una ola de ataques antisemitas en el país.
El rabino Hershey Novack recorre el cementerio Chesed Shel Emeth en University City, Missouri, donde el 21 de febrero casi 200 lápidas fueron profanadas, en medio de una ola de ataques antisemitas en el país. AP

Algo acarreado del pasado, de la Alemania nazi, la Rusia zarista y la Europa judeofóbica del siglo XX está ocurriendo, sin que la prensa le preste demasiada atención.

Como he mencionado antes, la judeofobia está in crescendo en los Estados Unidos.

El pasado enero, hubo 43 amenazas de bomba en instituciones judías en 17 estados. No se reportaron lesiones, pero el daño psicológico, en los niños y demás miembros fue contundente además de que el quehacer diario fue interrumpido.

El día 20 de febrero hubo 11 nuevas amenazas contra centros judíos en varios estados de la nación. Las autoridades federales están investigando amenazas a por lo menos 60 centros judíos alrededor del país este año.

El FBI dijo que está “investigando posibles violaciones de los derechos civiles en relación con las amenazas a los centros comunitarios judíos”.

Informes de noticias indicaron que las amenazas fueron recibidas en St. Paul, Minnesota; Houston, Texas; Milwaukee, Wisconsin; Birmingham, Alabama; Albuquerque, Amherst, Chicago, Cleveland, Houston, Milwaukee, Nashville, Orlando, Miami Beach, Tampa y Whitefish Bay.

Según cifras publicadas por el Departamento de Policía de Nueva York, se registraron 56 crímenes de odio en la ciudad de Nueva York el domingo 12 de febrero, frente a sólo 31 incidentes ocurridos durante el mismo período del año pasado. Se especificó que el aumento se concentró en los crímenes antisemíticos, que se duplicaron de 13 a 28. Ninguna otra categoría de crimen de odio muestra sumas en doble dígito.

Paul Goldenberg, director nacional de Secure Comunity Network, dice que su oficina está monitoreando la última ronda de amenazas de bomba contra instituciones comunitarias.

El Centro Comunitario Judío Harry y Rose Samson en Whitefish Bay, Wisconsin, suburbio de Milwaukee, fue evacuado alrededor de las 10:30 am y reabrió alrededor de las 3 pm, una hora después de que la policía y oficiales del FBI dijeran que todo estaba claro. Según informes locales, un mensaje del sitio web del JCC decía: “El CCM está actualmente cerrado y evacuado de manera segura”. Fue la segunda vez en las últimas semanas que el CCM fue evacuado debido a una amenaza de bomba.

El Centro Comunitario Judío en St. Paul, Minnesota, incluyendo un programa para la primera infancia, también fue evacuado, según la Radio Pública de Minnesota. Los estudiantes del centro fueron trasladados a una estación de bomberos cercana mientras la policía limpiaba el edificio e investigaba.

Jonathan Greenblatt, CEO de La Liga Anti-Difamación (ADL), en un reciente comunicado dijo hoy que las amenazas son “alarmantes, perturbadoras y siempre deben tomarse en serio”.

“Buscamos que nuestros líderes políticos en todos los niveles denuncien estas amenazas contra las instituciones judías, que dejen en claro que tales acciones son inaceptables y se comprometan a trabajar con las autoridades para asegurar que los responsables sean aprehendidos y castigados bajo toda la extensión de la ley."

En lo que va de febrero se han reportado 11 incidentes antisemitas en las universidades de Maryland, Minnesota, Georgia, Washington, Earlham College, California y Cunny Hunter College.

Durante el año pasado, las imágenes antisemitas proliferaron en las redes sociales, los periodistas judíos fueron blanco de ataques y las antiguas teorías de la conspiración antijudía recibieron una nueva emisión. Gran parte provino de la derecha alternativa, grupo que abraza una tendencia provocativa y reaccionaria del conservadurismo; pero la izquierda recalcitrante no ha quedado atrás en sus ataques A menudo se asocia con esfuerzos de extrema derecha para preservar la “identidad blanca”, oponerse al multiculturalismo y defender los “valores occidentales”, pero el antiisraelismo de la izquierda, lo que no es más que una máscara de su antisemitismo reflejado en las campañas como el BDS y otras.

Lamentablemente, además de las amenazas ha habido actos violentos y víctimas. En el 2014, un supremacista blanco asesinó a dos personas fuera de un Centro Comunitario Judío en Overland Park, Kansas. En 2006, un hombre disparó contra la Federación Judía de Seattle, matando a una mujer e hiriendo a otros cinco. Cinco años antes, otro hombre abrió fuego contra el JCC en Granada Hills, California, hiriendo a cinco personas, entre ellas un niño de 5 años.

En 2014 y 2015 el FBI registró más de 1,270 incidentes de crímenes de odio dirigidos a judíos, mucho más que contra cualquier otro grupo religioso, y muchos líderes judíos dicen que la situación empeora.

En los últimos meses, sinagogas y escuelas han sido víctimas de vandalismo, con suásticas garabateadas en automóviles y en el Metro de Nueva York mientras que familias judías son acosadas por los neonazis.

Parece mentira que esto suceda en la nación con la segunda comunidad judía del mundo tanto en tamaño como relevancia, la cual ha brindado innumerables aportes a su desarrollo. Los horrores del Holocausto fueron precedidos por este mismo tipo de acciones. Hay que detenerlas ya. ¿A Ud. no le parece? A mí sí.

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