Roland J. Behar

Sorpresa en Teherán

El presidente de Irán, Hassan Rouhani.
El presidente de Irán, Hassan Rouhani. AP

En diciembre de 2017, estallaron en Irán protestas multitudinarias que pedían que el líder supremo, el ayatolá Jamenei, dimitiera. Fueron contenidas violentamente por las fuerzas de seguridad iraníes. Parecía que todo había terminado.

Pero algo impredecible se está escuchando en las calles de Teherán: “Muerte a Palestina”. Cuando ya nos habíamos acostumbrado a la letanía de “Muerte a Israel” y “Muerte a USA”, ahora los iraníes nos sorprenden con este nuevo reclamo de sangre derramada. ¿Pero a qué se debe esto?

Desde el lunes 25 de junio del 2018 se está produciendo en Teherán la protesta más grande realizada desde el 2012. La razón es económica. Lo que importa es el cash. Sucede que, mientras el valor del Rial iraní impuesto por el gobierno es alrededor de 42,000 Rial por dólar, el cambio real en la calle es de 90,000 por dólar. Un poco más que la mitad del valor oficial.

Esta devaluación viene ocurriendo desde mayo, cuando el presidente Trump se apartó del acuerdo alcanzado por Irán y las potencias europeas, por considerarlo dañino a los intereses de Estados Unidos. Al mismo tiempo, el presidente Trump ha estado negociando con sus aliados en el Medio Oriente para aumentar la producción de petróleo y así suplir lo que Irán no podrá exportar, eventualmente.

Otro de los resultados de estas medidas de Trump ha sido que los consorcios europeos y de otras zonas del planeta, que habían iniciado acuerdos con Irán, basados en la supuesta paz obtenida con el ineficaz tratado, se han retirado también de contratos billonarios que habían sido establecidos con el gobierno iraní. Esas, en esencia, son las causas de los disturbios, que hasta ahora no se ha extendido otras ciudades.

Es curioso que una sociedad, que hasta 1979 era de las más avanzadas en todos los rubros en el Medio Oriente, haya renunciado a todas sus libertades para caer en manos de los ayatolás, quienes pretenden llevarlos a la edad media. Pese a que ha habido protestas esporádicas, por diferentes causas, no fue hasta ahora, cuando afectan sus bolsillos, que se rebelan. Protestan por el mal uso que de los fondos disponibles emplea su gobierno al financiar todo tipo de grupos terroristas apoyándoles en su causa común; la guerra de extinción de Israel. Se cansaron los iraníes de que se regalaran sus billones a grupos como Hamas, la Yihad Islámica y Hezbollah. Se cansaron de sostener a terroristas en Líbano y al sátrapa asesino de Siria Bashar el Assad.

El presidente iraní Hassan Rouhani, quien se percibe por algunos como moderado, amenazó que "la nación responderá a los alborotadores y violadores de la ley... Nuestra nación tratará con esta minoría que entonará consignas contra la ley y los deseos de la gente, e insultará las santidades y los valores de la revolución’. Antes habría advertido que: “el gobierno no mostrará tolerancia hacia los que dañen la propiedad pública, violen el orden público y creen disturbios en la sociedad ".

La situación económica se agrava, día a día, por el solo amago de sanciones por parte de Estados Unidos como sucedió antes y tuvo como resultado que los ayatolás accedieran a que se redactara un tratado - que nunca firmaron -, pero que implicó la liberación de los fondos que la Republica Islámica de Irán tenía depositados en bancos norteamericanos en el rango de los billones de dólares. Hay quien dice que una buena parte de ese dinero fue entregado, en papel moneda, para hacer más fácil su distribución sin trazas a los grupos terroristas afines al régimen de Irán.

Bajo este clima de tensión, las grandes compañías petroleras no pueden arriesgar los intereses de sus accionistas negociando con el régimen iraní. Total, el gigante energético francés se retiró del mercado iraní junto a sus compatriotas de Pegeot-Citroen además Mazda de Japón y el Hyundai sud coreano. Esto conlleva una importante disminución de ingresos y la capacidad de mantener el país funcionando de la manera en que los iraníes se han acostumbrado a vivir y a ganar.

El ministro de Industrias y Comercio, Mohammad Shariatmadari, prohibió la importación de 1,339 rubros que podrían producirse en el país, informó el Financial Tribune de Irán, citando un documento oficial. Las importaciones prohibidas incluyen electrodomésticos, productos textiles, calzado y artículos de cuero, así como muebles, productos sanitarios y algunas máquinas, según el Teherán Times. La orden sugiere que la amenaza de sanciones de Estados Unidos está empujando a Teherán hacia una "economía de resistencia" en un intento de conservar las reservas de divisas y volverse tan autosuficiente como sea posible.

Todo entonces parece indicar lo harto conocido: los regímenes de fuerza sólo responden ante una fuerza mayor. Sin duda que los Estados Unidos sea la nación más poderosa del planeta, tiene sus beneficios. ¿A Ud. no le parece? A mí, sí.

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