Roland J. Behar

Constitución israelí

Los padres fundadores del renacimiento del Estado Judío de Israel: Theodore Herzl, David Ben Gurión, Menájem Begin e Isaac Shamir eran abogados. Se cuidaron mucho de la legalidad de todo lo que establecían para garantizar unas bases sostenibles en la formación del nuevo estado, incluso para evitar el caos. Antes de tener la oportunidad de organizarse por tener que enfrentar el inicio de su primera guerra el día de su inauguración, mantuvieron vigentes las leyes de los ocupantes ingleses e, incluso, algunas leyes de la época otomana hasta que legislaron para substituirlas.

Israel se diferencia del resto del mundo civilizado en muchísimos aspectos que le dan al Estado Judío características especiales. Hasta ahora, no tienen constitución. Han concebido las leyes fundamentalmente basados en la decencia de las enseñanzas de la Torah, no necesariamente en aspectos religiosos, sino de respeto a los derechos del otro, leyes fundamentales con el objetivo de incorporarlas, eventualmente, en la Constitución.

La primera de estas leyes como estado soberano fue emitida en el mes de su nacimiento y fue la Ley de Administración y Orden junto a la ley de la formación de un Consejo de Estado Provisional, en un estado de emergencia. Una Asamblea constituyente fue creada en 1949, base de la creación del primer Knesset. La redacción de la constitución fue retrasada a propósito de no imponer a las futuras generaciones los ideales de los pioneros, hasta que hubiera en Israel suficientes judíos que, proporcionalmente, representaran a todos los judíos del mundo. Por primera vez en los últimos 2000 años hay más judíos en Israel que en la Diáspora.

Se llegó a un compromiso el 13 de junio de 1950, según el cual la Constitución se redactaría mediante la promulgación de leyes básicas que con el tiempo se recogerían, en un solo documento para, unidas, formar la Constitución de Israel. El proponente fue el miembro del Knesset I. Harari.

Luego se emitió la Ley del Retorno de 1950, que garantizaba el derecho de cada judío a inmigrar a Israel. Esa ley fue complementada por la Ley de Ciudadanía de 1952. En 1970, la Ley de Retorno fue enmendada para incluir una definición de "judío", según la cual un judío era alguien que nació de una madre judía o se había convertido al judaísmo y no pertenece a otra fe.

No fue sino hasta 1958 que se promulgó la Ley Básica: La Knesset, primera de las Leyes Básicas de Israel, que fue seguida por otras. Posteriormente, vinieron la Ley Básica de Libertad de Ocupación (empleo) y la Ley Básica de Dignidad Humana y Libertad.

En los años sesenta se emprendió un formidable esfuerzo para reformar la legislación existente. Se promulgaron una serie de leyes en el campo del derecho civil, que reemplazaron las restantes disposiciones del código civil otomano, por una legislación, de acuerdo con las tendencias más modernas del mundo occidental. Algunas de las leyes importantes que se promulgaron en el campo del derecho civil son: Capacidad Legal y Ley de Custodia, 1962; Ley de contratos estándar, 1964; Ley de la Agencia, 1965; Ley de sucesión, 1965; Ley de Garantías, 1967; Ley de promesas de contribuciones, 1967; Ley de venta, 1968; Ley de regalos, 1968; Ley de Tierras, 1969; Ley de Transferencia de Obligaciones, 1969; Ley de Propiedad Mobiliaria, 1971; Contratos (Remedios por incumplimiento de contrato), 1970; Ley de alquiler y préstamos, 1971; Ley de Contratos (Parte General), 1973; Contrato para la Ley de Servicios, 1974; y Ley de contratos de seguros, 1981.

Luego de una década de interminables disputas políticas y horas de debate apasionado, el Knesset aprobó el jueves pasado una ley básica que consagra a Israel como el estado nación del pueblo judío, la cual, al unísono, ha sido aclamada como "histórica y trascendente" y denunciada por los detractores como discriminatoria, racista y un golpe a la democracia.

Los opositores (yo opino que sin razón) dicen que, inevitablemente, dañará el delicado equilibrio entre la mayoría judía del país y su minoría árabe, que representa, aproximadamente, el 21 por ciento de una población de casi nueve millones.

"Este es un momento decisivo en los anales del sionismo y los anales del estado de Israel", dijo el primer ministro Benjamín Netanyahu poco después de la votación del jueves temprano. "Hemos determinado en la ley el principio fundador de nuestra existencia. Israel es el estado nación del pueblo judío y respeta los derechos de todos sus ciudadanos".

Por supuesto la proclamación de esta ley aprobada por los miembros del Knesset judíos, musulmanes, cristianos y drusos, elegidos democráticamente, ha destapado una ola de protestas, primordialmente, desde la izquierda.

Decenas de países se proclaman cristianos, musulmanes, incluso son abiertamente teócratas reflejado en sus leyes, pero el único país en el mundo donde la mayoría es judía no tiene el derecho de reflejarlo en sus leyes. Algo anda mal. ¿A Ud. no le parece? A mí, sí.

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