Policías y soldados registran a personas que entran en la estación del metro De Brouckere, en Bruselas, dos días después de los atentados que sacudieron a la capital de Bélgica.
Policías y soldados registran a personas que entran en la estación del metro De Brouckere, en Bruselas, dos días después de los atentados que sacudieron a la capital de Bélgica. PHILIPPE HUGUEN AFP/Getty Images
Policías y soldados registran a personas que entran en la estación del metro De Brouckere, en Bruselas, dos días después de los atentados que sacudieron a la capital de Bélgica. PHILIPPE HUGUEN AFP/Getty Images