Trasfondo

Ecuador y las FARC, ¿avanza la narcopolítica?

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, con los vinculados al narcotráfico José Antonio Aguilar Orosco (izq.) y Edgar Fernando Sandoval Puga (extrema der.).
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, con los vinculados al narcotráfico José Antonio Aguilar Orosco (izq.) y Edgar Fernando Sandoval Puga (extrema der.). Perfil de José Antonio Aguilar Orosco.

Un informe del Departamento de Estado de Estados Unidos, difundido en marzo de 2016, señala que “Ecuador es un país de tránsito para los precursores químicos para el procesamiento de narcóticos ilegales y también es vulnerable a la delincuencia organizada trasnacional, debido a la debilidad de las instituciones públicas, las fronteras permeables y la corrupción”.

El organismo calificó a Ecuador como “uno de los países por los que más drogas ilegales transitan” hacia Estados Unidos y Europa. En el texto se indicó que en Ecuador operan “organizaciones criminales trasnacionales, incluidos los carteles de los Zetas, Sinaloa y del Golfo y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)”.

Sin embargo, en junio de 2016, la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) condecoró al ministro del Interior de Ecuador, José Serrano, en reconocimiento a los resultados de la lucha antinarcóticos. Los resultados totales para 2016 arrojaban que la Policía Nacional de Ecuador había incautado el récord de 110.40 toneladas de droga, principalmente cocaína, de las cuales 96.06 correspondían al tráfico internacional de narcóticos.


No obstante, en entrevista para el Nuevo Herald, el periodista Francisco Huerta, ex miembro de la comisión que preparó el Informe Angostura sobre el caso de la muerte de Raúl Reyes, líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), ocurrida en suelo ecuatoriano en marzo de 2008, vio con preocupación la magnitud de lo que se captura, en términos del uso de suelo ecuatoriano como puente de la droga.

“Tradicionalmente nosotros éramos un país considerado a los largo de décadas como de tráfico en término de drogas. Pero después ha comenzado a incrementarse el volumen de lo que se captura, por lo que se presume que ya también no solo hay tráfico sino también producción a pequeña escala en cuanto a cultivos, así como transformación de pasto de coca, por ejemplo, en cocaína. Continuamos siendo un país de tránsito, también de algún grado de comercialización”, señaló.

Para el también director del diario El Expreso, resulta sospechoso que en Ecuador se produzca este tipo de capturas, donde “básicamente se encuentran las bodegas donde se hallan las magnitudes de la droga, pero casi nunca se captura a los cabecillas. No tenemos la certeza de los que están de alto nivel en la cúpula del narcotráfico”.

“Se estima se captura el 10 por ciento de lo que se trafica. Entonces, las magnitudes son escandalosas. Se han capturado toda forma de envío vinculado a la exportación de frutas u otros productos y también se han capturado submarinos en ambas fronteras norte y sur del Ecuador, destinados al transporte de drogas”, añadió Huerta.

Transparencia gubernamental en duda

Consultado por el Nuevo Herald sobre la posibilidad de penetración del narcotráfico en el gobierno de Correa, Huerta señaló: “No puedo saber con certeza cuánto del gobierno está involucrado. Lo que sí puedo saber con certeza es que para que se dé la magnitud del tráfico que se captura en el Ecuador, es porque hay altas comisiones en todas las esferas. Se han encontrado militares conduciendo camiones con droga, también, policías, y obviamente para que se den esos niveles de narcotráfico debe haber complicidad con autoridades de alto nivel”.

Otros miembros de la prensa consultados destacan que el clima de censura a medios de comunicación social de Ecuador ha impedido la circulación masiva de fotos polémicas, que ponen en duda la transparencia del Ejecutivo de Ecuador.

Para citar un ejemplo de fotos que no han circulado de manera masiva, existe una del narcotraficante José Antonio Aguilar Orosco con el presidente saliente de Ecuador, Rafael Correa. Aguilar Orosco fue detenido en la llamada “operación Águila” el 17 de octubre de 2014, en la ciudad ecuatoriana de Latacunga, con 35 kilos de cocaína. Esta foto fue subida en el 2012 al perfil de Aguilar Orosco, y permanecía en el sitio hasta el momento de redacción de esta nota.

Para que se dé la magnitud del tráfico que se captura en el Ecuador, es porque hay altas comisiones en todas las esferas

Francisco Huerta, periodista

En el extremo derecho de la foto estaría el ex agente de la policía nacional de Ecuador Edgar Fernando Sandoval Puga, quien fue desincorporado del cuerpo de seguridad el 1ero de diciembre de 2014, según consta en documentos oficiales, por ser calificado como agente “no idóneo para el servicio”.

Sandoval Puga también resultó detenido en la “operación Águila”, en la que además se incautaron, de acuerdo al oficio del Ministerio del Interior de Ecuador, “10 paquetes de cocaína (Cumbayá, por pesar), dos pistolas (9 mm), tres alimentadoras, un camión marca Chevrolet, zunchos y enzunchadoras para cajas de flores, computadoras, $7,000, memorias USB, chips de teléfono y varios teléfonos celulares”.


En otra foto de 2009 se aprecia a la hermana del primer mandatario, Pierina Correa, junto a los hermanos Ostaiza, narcotraficantes capturados en octubre de 2007 en la ciudad de Esmeraldas. Jefferson, Miguel y Édison Ostaiza fueron detenidos, junto a otras cuatro personas, con 3.7 toneladas de cocaína, en un operativo denominado “Huracán Verde”.

Hace semanas, el usuario de la red Twitter que se identifica como “@FarcLeaks” difundió otra foto de Pierina Correa con Edison Ostaiza.

Ariolfo Ostaiza, padre de los hermanos, negó que existiera vinculación entre sus hijos y la hermana del presidente de Correa, en el interior de la Penitenciaría del Litoral. Entretanto, Pierina Correa también desmintió presuntos vínculos. “Me entero de quiénes son estos señores en el momento en que empiezan a salir las fotos”, dijo a la prensa la hermana de Rafael Correa en abril de 2010, según publicó el Diario El Comercio.

El asesor y amigo personal del presidente Correa, Francisco Latorre, también visitó en la cárcel a uno de los hermanos Ostaiza. En otra foto que acompaña este artículo, se le observa con otro de los hermanos Ostaiza, Miguel.

El informe Angostura indicaba que los hermanos Ostaiza tenían vínculos con las FARC. “Las FARC mantenían frecuentes reuniones en la Hacienda El Aromo o Arrobo, conjuntamente con los hermanos Ostaiza. Los Riasco y los Ferrín fueron identificados por agentes de inteligencia como los encargados de transportar clorhidrato de cocaína hasta las costas de Esmeraldas, desde donde pensaban sacarlo en un semisumergible que se estaba construyendo en la orilla norte del Mataje”.

A pesar de que los hermanos Ostaiza negaron tener vínculos con las FARC, un video revelado por el usuario de Twitter @FarcLeaks, muestra a Edison Ostaiza señalando que habían rechazado esa versión, para salvaguardar los intereses del gobierno de Correa.

“Me lamentaba mucho porque di una entrevista a un medio impreso, y yo por salvaguardar la postura del gobierno, para que no nos sigan vinculando, dije que no conocía a las FARC, porque yo pensé en ese momento dado que, si digo que conozco a los compañeros de las FARC van a deslegitimar un gobierno legalmente constituido como el gobierno de la Revolución Ciudadana y sectores antagónicos lo van a despedazar”, indicó Edison Ostaiza en el audiovisual que circula bajo el usuario @FARC Leaks en Twitter.

Aunque no puede confirmar vínculos con el Ejecutivo ecuatoriano, Huerta destaca la existencia de una red. “Desde el Ecuador sí se capturó algunos vinculados con las FARC, que también estaban relacionados con el tráfico de drogas. Desgraciadamente, la mezcla incluye guerrilla, política, fuerzas armadas, intereses comerciales, lavado de dinero, involucrando mucha gente de otros niveles de la economía. La banca también está involucrada”, dijo.

La huella de las FARC

En un video revelado después de su muerte, ocurrida en suelo ecuatoriano el 1ro de marzo de 2008 en la llamada “Operación Fénix” del gobierno del presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez, el número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Raúl Reyes, felicitaba a Correa por el triunfo electoral del 30 de septiembre de 2007, con el cual se le permitiría cambiar la Constitución de su país.

En la operación fueron hallados unos computadores que fueron objeto de análisis por las autoridades colombianas y ecuatorianas. El gobierno colombiano de entonces llegó a revelar correos en los cuales se vinculaba a Correa con la guerrilla izquierdista. El 17 de mayo de 2008, el presidente ecuatoriano sostuvo que no tenía vínculos con las FARC y exhortaba a la OEA a realizar una investigación al respecto, asegurando que si se demostraba lo contrario, renunciaría.


El viceministro de Seguridad y miembro del partido de Correa, José Ignacio Chauvín, declaró que llegó a tener hasta siete reuniones con el segundo de las FARC, Raúl Reyes, entre diciembre de 2007 y hasta tres días antes de su muerte. El ex ministro de Seguridad de Ecuador, Gustavo Larrea, también admitió haberse reunido con Reyes en entrevista con el periodista Carlos Vera, e incluso, indicó haber mentido, al negarlo, “porque no tenía la autorización del presidente de la República”.

Chauvín tampoco negó su amistad con Edison Ostaiza, según consta en el expediente del caso Huracán de la Frontera de la Fiscalía Antinarcóticos del Guayas, Ecuador. Sin embargo, Correa no renunció.

La DEA, en su informe “Estimación de la Amenaza Nacional de las Drogas 2015” (NDTA por sus siglas en inglés) revelaba la alianza entre la guerrilla colombiana de las FARC con los narcotraficantes mexicanos, incluyendo las redes antes mencionadas, así como el cartel de los hermanos Beltrán Leyva y el cartel Jalisco Nueva Generación.

En su informe de 2016, la DEA asegura que las FARC “siguen participando en la producción a gran escala y exportación de cocaína desde Colombia”.

En un video revelado por la agencia de noticias AP en 2010, Víctor Julio Suárez Rojas, alias Jorge Briceño Suárez o “Mono Jojoy”, extinto cabecilla de las FARC ultimado en Colombia el 22 de septiembre de 2010 en la llamada “operación Sodoma”, mencionaba, literalmente, una “ayuda en dólares a la campaña de Rafael Correa y posteriores conversaciones con sus emisarios, incluidos algunos acuerdos en unos documentos en poder de todos nosotros, los cuales resultan muy comprometedores en nuestros nexos con los amigos”.


Los videos de estos dirigentes guerrilleros fueron desestimados por las autoridades ecuatorianas. La vinculación política de las FARC con Cuba implicaría el desarrollo de un eje de aliados en el que estarían incluidas naciones del ALBA, entre ellas, Venezuela.

El coronel ecuatoriano en retiro, Mario Pazmiño, ex director de inteligencia militar, señaló, en entrevista para el Nuevo Herald, que toda la red de narcotráfico, con miras en en el control institucional bajo un modelo de restricción de libertades, estaría planeada desde el Foro de Sao Paulo, iniciado por Cuba en la década de los 1990.

“La estructura cubana es la que se encarga de reorientar los esfuerzos regionales para ir consolidando este mal llamado socialismo. Van orientando las fuerzas y van captando a los dirigentes políticos, para meterlos dentro de esa estructura y una vez que ingresan, no se pueden salir” señaló. “Es el caso de Correa, es el caso de Maduro. La estabilidad de cada uno de los países está siendo afectada por el Foro Sao Paulo, que es controlado básicamente por el gobierno cubano. Es la forma de subsistencia de la revolución cubana, el seguir exportando este supuesto socialismo del continente, eso es lo que están haciendo y es lo que está manteniendo a Cuba”.

Siga a León Hernández en Twitter: @El_Leon

Luis Alfonso Plazas Vega, ex director de estupefacientes del Gobierno de Alvaro Uribe Vélez, denuncia que el narcotráfico de las FARC se beneficia de los términos del acuerdo de paz con la administración del presidente de Colombia, Juan Manuel San

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