Trasfondo

Oriente Medio celebra fiesta musulmana con apuros económicos y un poco de paz

Musulmanes peregrinan por la Gran Mezquita durante el primer día de celebración del Eid al Adha en La Meca (Arabia Saudí) el 21 de agosto de 2018. Millones de musulmanes celebraron el primer día de la fiesta del Sacrificio, la principal festividad del Islam, que coincide con el final de la peregrinación a La Meca, en la que participan 2.3 millones de fieles.
Musulmanes peregrinan por la Gran Mezquita durante el primer día de celebración del Eid al Adha en La Meca (Arabia Saudí) el 21 de agosto de 2018. Millones de musulmanes celebraron el primer día de la fiesta del Sacrificio, la principal festividad del Islam, que coincide con el final de la peregrinación a La Meca, en la que participan 2.3 millones de fieles. EFE

Millones de musulmanes en Oriente Medio comenzaron el martes 22 de agosto las celebraciones de la Fiesta del Sacrificio, la principal festividad en el Islam, entre apuros económicos por los altos precios en el mercado y un atisbo de paz, pese a los conflictos que sufre desde hace años la región.

En esta fiesta, conocida como “Aid al Adha” en árabe, los musulmanes degüellan a corderos y otros animales al alba para rememorar la disposición de Abraham de ofrecer a Dios la vida de su hijo primogénito, quien según la tradición musulmana no era Isaac, sino Ismael, y de cuya estirpe se cree que descienden los árabes.

Es la primera vez que los iraquíes celebraron el “Aid al Adha” tras la derrota del grupo yihadista Estado Islámico (EI) en su país, anunciada por las autoridades de Irak el pasado diciembre, tras tres años de ocupación.

Las autoridades iraquíes abrieron las carreteras que llevan a lugares públicos y parques por primera vez desde que Estados Unidos invadió el país en 2003, una estampa novedosa de unas vías que durante años han permaneciendo cerradas en esta festividad para evitar atentados.

Esa paz también se respira en Sudán del Sur, donde el Gobierno y la guerrilla firmaron un acuerdo de reconciliación el pasado 5 de agosto, tras un lustro de guerra.

El jeque Abdallah Barach, secretario del Consejo Islámico del país, afirmó en el sermón ante los fieles en Yuba que Dios hizo “celebrar esta fiesta coincidiendo con el inicio de la paz en nuestro país”.

En Siria, el presidente Bachar al Asad también celebró el rezo en Damasco por primera vez con toda la provincia “liberada” de las facciones rebeldes y yihadistas, que controlaban ciertas áreas en los alrededores de la capital.

No obstante, la difícil situación económica que se vive en países como en el Líbano o Egipto, que arrastran sendas crisis, se ha reflejado en la celebración de esta fiesta debido a los altos precios de los corderos para los bolsillos de los ciudadanos.

A. SAUDI ISLAM (2).jpg
Es la primera vez que los iraquíes celebraron el “Aid al Adha” tras la derrota del grupo yihadista Estado Islámico (EI) en su país, anunciada por las autoridades de Irak el pasado diciembre, tras tres años de ocupación. MOHAMMED SABER EFE

La también llamada “Fiesta del Cordero” coincide con los últimos ritos de la peregrinación anual a La Meca, adonde acudieron este año más de 2.3 millones de fieles musulmanes, según las últimas cifras de la autoridad saudí para las Estadísticas.

Los peregrinos participaron en un rezo multitudinario en la zona de Muzdalifa y se dirigieron a continuación hacia Mina, donde cumplen con la tradición de degollar el ganado y la llamada “lapidación del diablo”.

Este último rito consiste en arrojar siete guijarros a cada uno de los pilares que representan las apariciones del demonio al profeta Abraham.

En el recorrido para este último rito hace tres años se produjo una estampida en la que, según datos recabados por distintos países, perecieron cerca de 2,000 peregrinos, una de las mayores tragedias ocurridas en la ciudad sagrada durante la peregrinación.

Desde entonces, se han reforzado las medidas de seguridad en La Meca y en sus alrededores con el objetivo de evitar, además, que haya cualquier tipo de infiltración en la ciudad sagrada.

El portavoz de las fuerzas de seguridad saudíes para la peregrinación, Sami al Shueira, indicó en una rueda de prensa que han expulsado a más de 900,000 personas que entraron en La Meca sin haber obtenido el permiso previo que otorgan las autoridades.

Una fuente del Ministerio de Peregrinación y otra de la Fundación de Peregrinos de los musulmanes de Europa, Turquía, EEUU y Australia aseguraron que 1,032 musulmanes provenientes de España acudieron a la peregrinación.

Asimismo, otros 33 oriundos de Argentina obtuvieron el permiso para ir a La Meca; 22 peregrinos llegaron procedentes de Venezuela; 6, de Chile; 5, de México; 4, de El Salvador; 3 de República Dominicana, y 1 de Uruguay y de Paraguay, según las dos fuentes, que pidieron no ser identificadas.

  Comentarios