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Cuba admite no tener reservas para enfrentar desastre

El gobierno cubano admitió el viernes que las reservas existentes en el país no bastarán para responder a la catástrofe nacional y cubrir las necesidades de los miles de damnificados tras el paso arrasador de los huracanes Ike y Gustav.

En un inusual reconocimiento en tiempos de desastres naturales, el Instituto Nacional de Reservas Estatales (INRE) --adscrito al Ministerio de las Fuerzas Armadas (MINFAR)-- reconoció que es "imposible resolver la magnitud de la catástrofe con los recursos disponibles'', a pesar de que todas las reservas creadas, incluyendo las militares, están siendo empleadas para atenuar las dificulta des de la población.

El programa Mesa Redonda de la televisión estatal adelantó extraoficialmente una cifra preliminar de los destrozos causados en la isla: $10,000 millones. El cálculo es preliminar, ya que todavía no han podido contabilizarse los daños en muchas poblaciones aún incomunicadas y golpeadas por inundaciones y deslaves.

Las Naciones Unidas habían estimado el desastre entre los $3,000 y $4,000, aunque expertos independientes los situaron anteriormente en $8,000.

También se informó del aumento de viviendas destruidas nacionalmente, según estimados incompletos del Instituto Nacional de la Vivienda: 514,875, de las cuales 91,254 son derrumbes totales.

"Sería de ilusos o malintencionados pensar que las reservas materiales creadas por un país pequeño como Cuba, con limitadas capacidad financiera y guerra económica en su contra por más de medio siglo, pueden ser suficientes para solucionar el desastre nacional que acaban de provocar los huracanes Gustav e Ike'', indicó el informe del INRE publicado en el diario oficial Granma.

La publicación sustenta sus afirmaciones con una entrevista al general de división Carlos M. Lezcano Pérez, presidente del INRE, quien el viernes apareció también en la televisión cubana explicando la estrategia gubernamental para el movimiento de recursos. El pasado mayo, el gobernante Raúl Castro dispuso que el INRE dejara de ser un organismo autónomo de la administración central y se adscribiera al MINFAR, en la primera medida de reestructuración del aparato estatal luego de resultar electo al frente del Consejo de Estado.

Además, Granma refuerza las conclusiones del INRE con sendas secciones fotográficas en las que se muestra ampliamente la devastación general a lo largo del país, mientras que en una nota de portada sobre la conversación sostenida por Raúl Castro con el presidente namibio Hifikepunye Lucas Pohamba, el gobernante cubano resume la situación con la siguiente frase: "Nunca antes en la historia de Cuba se había dado un caso así''.

Hasta el momento, Raúl Castro no se ha presentado en ninguna zona de desastre ni ha hecho alocuciones a la población, como era costumbre de Fidel Castro.

De acuerdo con el reporte, muchos vehículos pertenecientes a las Fuerzas Armadas se han puesto a disposición de la ciudadanía, "sin reparos de ninguna índole'', para paliar la dramática situación.

El gobierno ha determinado poner todas las reservas, incluidas las militares, en función de solucionar los problemas de la población.

"Esto quiere decir, por ejemplo, que si decidimos reparar rápidamente una fábrica o establecimiento de servicios es porque reporta beneficios vitales a la población'', expresó Lezcano. De lo contrario no entrarían entre las primeras urgencias''.

Fuentes diplomáticas consultadas el viernes por El Nuevo Herald coincidieron en que las declaraciones del INRE constituyen una tácita admisión de que el país necesitará ayuda exterior y recursos extraordinarios para enfrentar la debacle.

"Es imposible pensar que este gobierno, con la actual situación mundial de los precios de alimentos y materiales de construcción, va a poder poner al país en una situación de normalidad sin contar con una ayuda extrior de grandes proporciones'', expresó un diplomático europeo bajo condición de anonimato. "Sería además riesgoso para la estabilidad política de la nación''.

Entre la información divulgada el viernes, el Estado Mayor de la Defensa Civil emitió un comunicado confirmando las muertes de al menos siete cubanos como consecuencia del paso de Ike por las provincias orientales.

La nota de la Defensa Civil señaló que la pérdida de las vidas humanas "no fueron sólo consecuencia directa de los efectos de Ike, sino de la falta de observancia estricta de las medidas orientadas'' durante las evacuaciones.

Los fallecidos son Pascual Villafaña Rivera, de 35 años y residente en la ciudad de Camagüey); Carmelina Diéguez Santiesteban, 74, Banes, Holguín); Antonio Mendoza Peña, 55, Santiago de Cuba); Pedro Corso Soto, 76, y Angel Sánchez Cabello, 35, ambos de Corralillo, Villaclara; Carlos Velázquez Pérez, 53, Puerto Padre, Las Tunas; y Pedro Pablo Gutiérrez Cervantes, 55, Centro Habana).

Sin embargo, las cifras de muertos pudieran aumentar en los próximos días, según testimonios de la propia población. Muchas viviendas y poblaciones están aún aisladas por inundaciones o áreas de derrumbes, y se han reportado varias personas desaparecidas en las provincias de Holguín, Santiago de Cuba y Granma.

Las autoridades no han admitido la muerte de un ciudadano, presuntamente ocurrida en el pueblo de Herradura, Pinar del Río, a raíz del paso de Gustav por el occidente de la isla.

En relación con las más recientes cifras sobre las edificaciones afectadas, el presidente del INV, Víctor Ramírez, dijo que "se necesita aún más tiempo para cuantificar'' las proporciones del problema habitacional. Ramírez indicó que desde el paso del ciclón Michelle, en el 2001, hasta la fecha, el país ha tenido que enfrentar la afectación parcial o total de más de un millón de viviendas.

Los datos preliminares del INV muestran:

* 323,809 viviendas afectadas por Ike en las provincias orientales y centrales, 42,938 consideradas derrumbes totales.

* El 75 por ciento de las afectaciones se concentran en cinco territorios provinciales: Holguín, Las Tunas, Camagüey, Santiago de Cuba y Pinar del Río.

* Sin contabilizar aún los daños de Ike en Pinar del Río e Isla de la Juventud, las afectaciones habicionales en estos territorios son de 90,000 y 20,000, respectivamente.

* Un total de 25 municipios figuran con los mayores destrozos: Rafael Fryre, Banes, Antilla, Gibara, Mayarí, Moa y Holguín (provincia de Holguín); Puerto Padre, Jesús Menéndez, Manatí y Las tunas (provincia de Las Tunas), Guáimaro, Sibanicú y Camagüey (provincia de Camagüey); y San Cristóbal, Los Palacios, Bahía honda, Candelaria, Consolación, Artemisa y Pinar del Río (provincia de Pinar del Río); y el municipio especial de Isla de la Juventud.

Según los datos sobre viviendas dañadas, se puede estimar que actualmente 1.7 millones de personas se encuentran sin poder regresar a sus casas.

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