Últimas Noticias

Pueblos cubanos buscan resurgir en medio de carencias

Casa destruida cerca de Los Palacios, Pinar del Río.
Casa destruida cerca de Los Palacios, Pinar del Río. MIAMI HERALD STAFF

Un martilleo incesante, campesinos que cargan tejas de un lado a otro y brigadas que fumigan para evitar epidemias muestran la batalla que libra el pueblo de Los Palacios, oeste de Cuba, para recuperarse en medio de carencias, un mes después de ser impactado por dos potentes huracanes.

"Los Palacios está en plena lucha por la recuperación'', se lee en un cartel multicolor a la entrada del poblado, ubicado 100 km al oeste de La Habana, en la provincia de Pinar del Río.

En sólo diez días, entre el 30 de agosto y el 9 de septiembre, el apacible pueblito, de unos 39.000 habitantes, fue devastado tras ser atravesado por el ojo de los huracanes Ike y Gustav.

"La recuperación llevará tiempo, porque se necesitan muchos recursos'', declaró compungido a la AFP Rodolfo Medina, un matarife de Los Palacios, de 33 años.

"Creo que el drama de los huracanes está impregnado en la mente, muchos perdieron sus casas, cultivos, pero aquí nadie está cruzado de brazos'', añadió Medina, quien corría a echarle una mano a un amigo en la reconstrucción de su casa.

Sentada en la cocina de su casa, Nelda Gavilán, de 85 años, espera que sus hijos terminen de ponerle el techo que Ike le llevó. Pasó 20 días viviendo en la sala, la única habitación que no quedó a la intemperie, pero por estos días le llegó el material.

"Ya me llegaron las benditas tejas. Hay que tener fe, esta revolución no deja a nadie desamparado, pero también hay que tener paciencia, todo no se puede resolver de un golpe'', comentó.

Menos optimista, el tabaquero Humberto Moreira, de 43 años, aguarda porque le asignen materiales para reconstruir su casa en Consolación del Sur, 150 km al oeste de La Habana. "No sé cuándo podré hacerlo'', se lamentó.

A Moreira, los huracanes le destruyeron además dos casas de secar tabaco, que ahora, dice, debe levantar ‘‘a todo tren''. "En noviembre sembramos y en febrero recogemos, ese tabaco hay que curarlo'', explicó entre los destrozos.

En un recorrido por la provincia, el 18 de septiembre, Raúl Castro, quien sustituye a su hermano Fidel en la presidencia desde febrero, pidió a los cubanos ‘‘trabajo'' y "paciencia'', y añadió que los problemas se irían resolviendo "poco a poco''.

La falta de materiales es el principal obstáculo en la recuperación; pero nadie en Los Palacios se queja de falta de comida. Allí se duplicó la canasta básica y fueron entregados alimentos como ayuda humanitaria.

"Las afectaciones del país son muchas y los recursos hay que irlos distribuyendo entre todos, hoy no nos llegan para cubrir la totalidad de las afectaciones'', dijo a la AFP la funcionaria del Partido Comunista en Los Palacios, Lázara Barrios.

Muchas de las casas que fueron destruidas están siendo levantadas, pero más pequeñas, con materiales recuperados y otros vendidos por el gobierno local, lo que las autoridades llaman "facilidad temporal''.

Familias enteras conviven ahora en espacios reducidos, pero se dicen satisfechos por regresar a su parcela en lugar de estar albergues estatales o en casas de familiares, amigos o vecinos.

En el municipio de Los Palacios, donde los ciclones destruyeron 40 de sus 43 escuelas, se improvisaron aulas en casas de la comunidad, incluso en "facilidades temporales''.

"Tan pronto levantamos ésto, montamos la escuelita'', explicó el campesino Rogelio Almenteros, mientras mostraba el angosto local repleto de mesitas escolares, donde su esposa imparte clases a un grupito de niños.

Para impulsar la reconstrucción, Pinar del Río recibió hace una semana cuatro Brigadas Socialistas de Trabajo Voluntario -de 100 hombres cada una-, de Venezuela, una iniciativa del presidente Hugo Chávez.

"La meta es echar esto palante en todo lo que sea posible'', afirmó William Ortiz, un caraqueño de 54 años que dirige uno de los grupos.

Artículos relacionados el Nuevo Herald

  Comentarios