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Longevos cubanos se tiran a la piscina

Los nadadores longevos del club 'Juventud Acumulada', grupo presidido por un veterano de 95 años que aún puede bracear hasta 800 metros, se han lanzado a la piscina para competir en el III Festival Másters de Natación de Cuba, en el que esa asociación lleva hoy la delantera por puntos.

En el poblado de Cojímar, al este de La Habana, los ancianos saltaron de cabeza a una alberca de 25 metros de largo para una competición en la que se han apuntado a las pruebas de libre, pecho, espalda y relevo, y donde otros aficionados y ex atletas nadan por el resto de los carriles.

Con traje y gorro de baño azul, el color del club, Eugenio Posada, de 83 años y nacido en España, dijo a Efe que "los mayores'' del grupo tienen ventaja en su categoría, pues "son más''.

El Festival, patrocinado por el Instituto Nacional de Deportes (INDER), comenzó el jueves una competición de cuatro días con pruebas en piscina y aguas abiertas, a las que se apuntaron 137 bañistas de todo el país.

Los de la 'Juventud Acumulada' son mayoría, con 54 participantes y edad promedio de cerca de 60 años, seguidos por el círculo 'Manatí', que reúne a figuras que estuvieron en el deporte activo de la isla.

Posada, que emigró a Cuba al acabar la Guerra Civil española, vive a 100 metros de la costa, en la capital cubana, y comenzó a nadar "metódicamente'' hace una década, cuando entró al club.

''Cada vez que tenía tiempo en mi vida iba al mar, a bañarme, a disfrutarlo, no a nadar de forma metódica'', indicó, y apuntó que fue tras conocer al cubano Ramón Cordovés cuando se animó a nadar diariamente.

Cordovés, de 95 años, considerado el nadador más viejo del movimiento deportivo cubano, es el hombre que ‘‘arrastró'' a varios aficionados de la tercera edad a la natación y abrió el jueves el Festival braceando 800 metros.

Aunque tuvo que ausentarse del torneo tras su hazaña, Cordovés es el 'héroe' de casi todos los integrantes del club, y su foto aparece hoy en los diarios oficiales de la isla, que lo califican de "ejemplo de consagración al deporte''.

Diana Kaba, de 72 años, conoció al veterano en una playa, siguió su consejo y entró al movimiento en 2003, año que marcó su inicio en una carrera llena de éxitos en las piscinas.

En marzo pasado, durante un torneo en el balneario de Varadero, Kaba se apuntó a seis eventos en los estilos libre, espalda y pecho, y ganó todos en la categoría 70-74 años.

Según explicó, ahora nada de lunes a sábado un kilómetro y medio en el mar, sin compañía, practica Tai Chi y añora las competencias.

''Todos los años cojo primer lugar'', presume Kaba.

El movimiento de pruebas de natación para veteranos comenzó en Cuba "con más seriedad'' en 1998, inicialmente limitado a ex atletas, y ya se "inserta'' en las actividades del Instituto Cubano de Deportes, explicó la vicepresidenta del "área Máster'' de la Federación de Natación, Claribel Mechoso.

Con el tiempo, el movimiento se abrió a todos los interesados en la natación, ha ido aumentando la cifra de integrantes y actualmente convoca a competencias en categorías que abarcan desde los 25 hasta los 105 años.

''El objetivo es tratar de que lleguen muchas más personas, Es una vía para mejorar la calidad de vida, socializar, confraternizar entre generaciones'', señaló Mechoso.

''Los de la tercera edad son un grupo grande dentro del movimiento. Entre ellos la mayoría nunca fueron nadadores y algunos, incluso, no sabían ni nadar antes de llegar aquí'', apuntó.

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